Obispo de Culiacán clama alto al fuego a facciones del Cártel de Sinaloa a dos años de pugna interna

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Jesús José Herrera Quiñónez, obispo de Culiacán.

13/09/2026

LANOTA.MX.- A dos años del estallido de la fractura interna que dividió al Cártel de Sinaloa, la capital del estado continúa experimentando una de sus etapas más complejas en materia de seguridad humana, un periodo marcado por más de 3 mil asesinatos y 6 mil desapariciones en el estado

En este contexto de incertidumbre prolongada, el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, emitió un pronunciamiento contundente durante una ceremonia religiosa celebrada en el emblemático templo de La Lomita, espacio desde el cual imploró a los líderes de los grupos en pugna que depongan las armas y cesen las hostilidades que han enlutado a la región.

UN LLAMADO DIRECTO A LOS GRUPOS EN PUGNA

Durante su homilía, previa al desarrollo de una movilización ciudadana en favor de la concordia, el jerarca católico dirigió un mensaje explícito a los integrantes de las facciones conocidas como Los Chapitos y Los Mayos. Con un tono de profunda urgencia, el obispo cuestionó la validez de cualquier disputa territorial frente al valor irreductible de la vida humana, exigiendo directamente: 

“Deténganse. Miren lo que está ocurriendo. Miren a las familias heridas. Miren a los jóvenes. Miren a nuestra ciudad. Ningún poder, ningún dinero, ningún territorio y ninguna ambición valen más que una vida humana. Todavía es posible cambiar de camino. Todavía es posible elegir la vida”.

EXIGENCIA DE VERDAD Y RECONSTRUCCIÓN INSTITUCIONAL

Paralelamente a su llamado a los actores generadores de violencia, el representante eclesiástico dio cuenta de un encuentro sostenido con las autoridades estatales. En dicha reunión, Herrera Quiñónez planteó que la ruta hacia la pacificación de Culiacán no solo pasa por operativos de carácter táctico, sino por un ejercicio profundo de transparencia y por la recuperación urgente de la confianza social, señalando: “Si queremos alcanzar la paz: queremos que se nos hable con la verdad y queremos que trabajen por la confianza, que nuestro pueblo vuelva a tener confianza no solamente en nuestras calles, sino también en nuestras instituciones”.

CRÍTICA A LA ESTRATEGIA OFICIAL Y MOVILIZACIÓN SOCIAL

Asimismo, el obispo calificó de débiles e insuficientes las acciones implementadas por los distintos órdenes de gobierno para contener la crisis de seguridad, señalando que la población persiste bajo un clima constante de temor al asegurar que “los esfuerzos que se han hecho son muy débiles, muy pobres”. Esta postura crítica resonó en las calles de Culiacán, donde miles de ciudadanos, acompañados por colectivos de búsqueda, empresarios y familiares de víctimas, caminaron vestidos de blanco exigiendo justicia, un alto a la impunidad y condiciones óptimas para el desarrollo de la niñez y la juventud local bajo consignas como “Por su memoria, por justicia, por la paz de nuestro Culiacán” y “Queremos paz, no más promesas vacías”.

PUNTOS CLAVE

  • Contexto del conflicto: La violencia en Culiacán se mantiene arraigada a raíz de una disputa interna que ha provocado más de 3 mil asesinatos y 6 mil desapariciones en el estado.
  • Llamado episcopal: El obispo Jesús José Herrera Quiñónez exigió públicamente a las facciones de Los Chapitos y Los Mayos detener el derramamiento de sangre, enfatizando que “ningún poder, ningún dinero, ningún territorio y ninguna ambición valen más que una vida humana”.
  • Demanda institucional: Tras sostener un diálogo con la gubernatura, el jerarca católico subrayó que para alcanzar la paz se requiere que “se nos hable con la verdad y queremos que trabajen por la confianza”.
  • Valoración de la seguridad: Las acciones gubernamentales implementadas hasta el momento fueron catalogadas por la jerarquía eclesiástica como “muy débiles, muy pobres” ante la magnitud de la crisis.
  • Participación ciudadana: La exigencia de seguridad derivó en una masiva marcha por la paz desde La Lomita hasta la Catedral, donde los asistentes marcharon bajo lemas como “Queremos paz, no más promesas vacías”.

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