“Bajen las armas y tomen palas”: Civiles obligan al Ejército a rescatar víctimas de sismos en Venezuela

El doble terremoto de magnitud 7.2 y 7.5 que devastó la costa norte de Venezuela ha dejado un saldo trágico de 1,450 muertos, más de 3,000 heridos y 12,721 familias damnificadas, concentrando la peor parte de la destrucción en el estado La Guaira. En medio de un escenario crítico con más de 430 réplicas y daños materiales estimados en 6,700 millones de dólares, la indignación popular ha estallado contra la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), obligando a los soldados desplegados en zonas colapsadas como Tanaguarena a deponer sus fusiles de guerra y tomar picos y palas ante la desesperada falta de herramientas para remover escombros. La catástrofe, que ha hundido la confianza civil en el estamento militar por debajo del 30%, es contenida a contrarreloj gracias a un masivo despliegue de rescatistas de 11 naciones, soporte naval europeo, el desembarco de Marines estadounidenses y el uso estratégico de transmisiones en vivo de TikTok a través de internet satelital Starlink para localizar sobrevivientes bajo las ruinas de los 189 edificios totalmente colapsados