Un análisis de Mauricio González (GEA) para el IMEF, difundido por Reforma, advierte que existen cinco factores críticos dentro de la gestión hacendaria —gasto rígido, caída en la inversión pública, baja recaudación, el lastre financiero de Pemex y el déficit primario— que han condenado al fracaso a la estrategia fiscal en México durante el último cuarto de siglo, amenazando la estabilidad del actual Gobierno federal. Esta inercia ha provocado que la deuda pública pase del 29 % del PIB en el año 2000 al 53 % al cierre de 2025, con un riesgo inminente de superar el 60 % y perder el grado de inversión, agravado por pérdidas en Pemex cercanas a los 100 mil millones de dólares entre 2019 y el primer trimestre de 2026 derivadamente de la política de autosuficiencia energética; ante esto, el especialista urge a reestructurar el gasto, evaluar la inversión pública, ampliar la base gravable, modificar el modelo de negocios de la petrolera estatal y alcanzar un superávit primario del 1 % del PIB para evitar un colapso en la capacidad de financiamiento del país