LANOTA– El anuncio de Francisco Garduño como nuevo director general del Centro de Formación para el Trabajo, hecho por el titular de la SEP, Mario Delgado, ha generado polémica. El funcionario, calificado por Delgado como “ejemplar”, carga con un historial marcado por el incendio en un centro migratorio de Ciudad Juárez en 2023, tragedia que dejó 40 personas muertas y 27 heridas.
EL INCENDIO DE CIUDAD JUÁREZ
El 27 de marzo de 2023, un centro para migrantes se convirtió en escenario de horror. Los detenidos, en protesta por posibles deportaciones, incendiaron colchones. La falta de respuesta inmediata y la omisión de abrir las puertas derivaron en una tragedia que evidenció negligencia institucional. Garduño, entonces comisionado del INM, fue vinculado a proceso por ejercicio ilícito del servicio público, aunque enfrentó el juicio en libertad.
UN PROCESO EVADIDO
Desde el inicio, Garduño buscó salidas alternas para frenar la acción penal. Organizaciones como la Fundación para la Justicia y el Instituto para Mujeres en la Migración lo acusaron de intentar “evadir la investigación”. En enero de 2025, un juez suspendió el proceso imponiendo condiciones: disculpa pública, indemnización a víctimas, curso de derechos humanos y verificación de centros migratorios.
LA IMPUNIDAD COMO ANTECEDENTE
Aunque cumplió con las medidas, Garduño nunca enfrentó sanciones mayores. Su salida del INM en mayo de 2025 parecía marcar el fin de su carrera pública. Sin embargo, menos de un año después, regresa con un cargo en la SEP, lo que para críticos refleja la normalización de la impunidad en la administración pública mexicana.
CONTEXTO POLÍTICO
El nombramiento se inscribe en un momento en que el gobierno busca reforzar la oferta educativa alineada al “Plan México”. Sin embargo, la designación de Garduño genera dudas sobre la coherencia ética de las instituciones y la memoria de las víctimas. Para familiares y organizaciones, su regreso a un puesto de responsabilidad es un recordatorio de que las tragedias migratorias siguen sin justicia plena.
UN FUNCIONARIO CONTROVERTIDO
Mientras Mario Delgado lo presenta como un “funcionario ejemplar”, la sociedad civil lo recuerda como el responsable de una de las peores crisis humanitarias recientes. El contraste entre el discurso oficial y la memoria de las víctimas coloca a Garduño en el centro de un debate sobre responsabilidad política, justicia y credibilidad institucional.
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