18/06/2026
LANOTA.- El viaje de Alba Lucía Castañeda Torres duró menos de cuarenta y ocho horas; las suficientes para que un anhelo juvenil se transformara en una estadística de sangre en el asfalto mexicano.
Con apenas 19 años y el título de preparatoria recién impreso, la joven originaria de Bogotá cruzó el continente atraída por el mayor imán de la temporada: la promesa de un romance opulento y boletos asegurados para ver jugar a la Selección de Colombia en el Mundial de Futbol.
Sin saberlo, la joven abordó un boleto sin retorno. La noche del lunes 8 de junio, las ráfagas de una motocicleta en Paseo de la Reforma sepultaron el engaño, abriendo un complejo expediente de impunidad y una dolorosa cruzada familiar que hoy se coordina a la distancia entre la burocracia consular y el luto.
La historia de Alba Lucía retrata la vulnerabilidad de cientos de jóvenes sudamericanas atraídas con falsas promesas de romance y opulencia. Apenas en diciembre pasado, la joven había concluido sus estudios de preparatoria y trabajaba en un call center de la capital colombiana, buscando construir un futuro estable.
Sin embargo, la aparición de un presunto “novio rico” alteró por completo sus planes, ofreciéndole costear pasaporte, visa y boletos de avión con tal de tenerla un mes a su lado en México. A pesar de las advertencias familiares sobre los riesgos de seguridad en el país, el anhelo del viaje nubló las alertas.
EL ENGAÑO EN AUSENCIA Y EL VIAJE SIN RETORNO
La partida de Alba Lucía se gestó en el hermetismo. José Isidro Castañeda, padre de la víctima, se había opuesto rotundamente al viaje por considerar que México representaba un peligro latente para su hija.
La joven aseguró que acataría la decisión; sin embargo, aprovechando un viaje de trabajo de su progenitor, abordó el avión el pasado 6 de junio.
Al llegar a territorio mexicano, la comunicación con su familia se mantuvo activa durante las primeras horas. Alba Lucía envió videos del hotel donde se hospedaba, reflejando la emoción de quien cree cumplir un sueño.
No obstante, la señal de su teléfono se apagó abruptamente la noche del lunes 8 de junio. El silencio encendió las alarmas en Colombia, dando inicio a una búsqueda desesperada a través de redes sociales y redes de contactos binacionales.
EMBOSCADA MORTAL EN PASEO DE LA REFORMA
La reconstrucción de los hechos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) revela una ejecución minuciosamente planeada.
Alba Lucía viajaba a bordo de un vehículo sobre Paseo de la Reforma, casi en la esquina con Ricardo Flores Magón, dentro de la colonia Guerrero de la alcaldía Cuauhtémoc. Lo hacía acompañada de un hombre, también de nacionalidad colombiana, quien presuntamente operaba como su vínculo en el país.
Al detenerse en la vialidad, sujetos armados a bordo de una motocicleta se emparejaron con el automóvil y abrieron fuego de manera directa y repetida contra los ocupantes. Las ráfagas terminaron de forma instantánea con la vida de ambos.
Los agresores huyeron de inmediato entre el tráfico de la zona sin dejar rastro, dejando tras de sí una escena que conmocionó a los transeúntes de la emblemática avenida.
DE LA IDENTIFICACIÓN DE LAS HUELLAS AL CALVARIO DEL FRAUDE
La confirmación del deceso llegó para José Isidro de la forma más cruel posible: a través de fotografías de la escena del crimen que comenzaron a circular entre conocidos. Un lunar característico al lado de la boca y los tatuajes de la joven sirvieron para que su padre confirmara, a la distancia, la identidad de la víctima.
“Fue un viaje de la muerte a México, no duró ni dos días allá y me la mataron”, expresó con profunda devastación en un mensaje público.
A la tragedia del asesinato se le sumó de inmediato la rapiña de los estafadores. En su desesperación por juntar los fondos necesarios para la repatriación, la familia Castañeda solicitó donaciones en redes sociales, donde fueron blanco de un fraude que mermó sus pocos recursos.
Tras este duro revés, el padre logró pactar con una empresa funeraria privada el traslado, mientras las autoridades de la Fiscalía capitalina agilizan las confrontas genéticas y los trámites consulares necesarios para liberar los restos.
UN EXPEDIENTE ABIERTO Y SIN RESPUESTAS
El caso permanece bajo un absoluto hermetismo judicial. Hasta el momento, las corporaciones policiacas no reportan personas detenidas ni han logrado establecer un móvil claro detrás del doble asesinato.
El entorno del hombre que acompañaba a Alba Lucía —y que ya sumaba varios meses residiendo en México— acudió a reclamar su cadáver, pero sus familiares declararon ante el Ministerio Público desconocer por completo la identidad o procedencia de la joven de 19 años.
La muerte de Alba Lucía Castañeda se suma al historial de alertas sobre redes de captación que aprovechan eventos de coyuntura masiva para enganchar a mujeres jóvenes bajo dinámicas de engaño sentimental. Mientras el cuerpo permanece en el anfiteatro local, la exigencia de justicia viaja de Bogotá a la Ciudad de México en un expediente que amenaza con engrosar las cifras de impunidad.
PUNTOS CLAVE DE LA NOTA
- El anzuelo del viaje: Alba Lucía Castañeda, colombiana de 19 años, viajó a México el 6 de junio bajo la falsa promesa de su supuesto novio de pasear un mes y asistir al Mundial de Futbol.
- Ataque directo: A menos de 48 horas de su llegada, la noche del lunes 8 de junio, fue ejecutada a balazos junto a otro ciudadano colombiano en Paseo de la Reforma, alcaldía Cuauhtémoc.
- Identificación a distancia: Su padre, José Isidro Castañeda, confirmó el deceso desde Colombia al reconocer un lunar y los tatuajes de su hija en fotografías de la escena del crimen difundidas en redes.
- Víctimas de fraude: En el proceso de recaudación de fondos para regresar el cuerpo a Bogotá, la familia sufrió una estafa, aunque posteriormente lograron contratar los servicios de una funeraria.
- Sin detenidos ni móvil: La Fiscalía de la CDMX continúa en la etapa de reconocimiento formal y trámites consulares; el entorno del sujeto asesinado negó conocer a la joven y no existen pistas de los sicarios.
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