Eloida pierde extremidades en Illinois por bacteria; enfrenta deuda de 300 mil dólares

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Eloida Hermenegildo y la tragedia de la amputación en Estados Unidos.

16/10/2026

LANOTA.MX.- Lo que comenzó como un anhelado viaje familiar para disfrutar de unas semanas de descanso en territorio estadounidense se transformó de forma repentina en una pesadilla médica, migratoria y económica sin precedentes.

Eloida Hermenegildo, una mujer originaria de Michoacán, México, arribó el pasado mes de mayo a la ciudad de Elgin, Illinois, portando una visa de turista. En aquel momento, gozaba de plena salud e independencia: caminaba por sí misma, cocinaba para los suyos y realizaba sus actividades diarias sin requerir ningún tipo de asistencia. 

Nadie en aquel hogar sospechaba que, pocas semanas después, una agresiva infección bacteriana por Klebsiella la llevaría al borde de la muerte y derivaría en la amputación de sus dos manos y ambos pies.

De acuerdo con información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la bacteria Klebsiella se encuentra de forma natural en el intestino humano, pero puede provocar infecciones fulminantes cuando logra colonizar el torrente sanguíneo. 

Las personas con padecimientos crónicos, particularmente diabetes mellitus, enfrentan una vulnerabilidad significativamente mayor. En el caso de Eloida, un pico elevado en sus niveles de azúcar creó el entorno propicio para la rápida diseminación del microorganismo en su cuerpo. 

Ella misma recordó el momento en que comprendió la gravedad del diagnóstico: “Yo soy diabética y dicen que esa bacteria ahí está, pero como se mantiene de la azúcar y a mí se me subió la azúcar mucho, por eso se me regó en la sangre”, relató la paciente.

HIPOPERFUSIÓN, UN FÁRMACO DE ALTO RIESGO Y LA DOLOROSA DECISIÓN

La severidad del cuadro infeccioso obligó a su internamiento de urgencia durante 19 días en los que estuvo al borde del colapso sistémico. El especialista en infectología Alfredo Mena Lora explicó que una infección de esa magnitud desencadena una respuesta inflamatoria tan extrema que desmorona la presión arterial, comprometiendo gravemente la oxigenación de todo el organismo. 

“Cuando una infección es tan severa, con o sin bacteria, la presión puede bajar de manera significativa y esto puede poner a todos los órganos en un estado de hipoperfusión, en el que no llega mucho oxígeno, y puede afectar las extremidades”, detalló el especialista al analizar el caso.

Ante la inminencia de un fallo multiorgánico, los médicos presentaron a la familia una alternativa desesperada de soporte hemodinámico, advirtiendo sobre los severos riesgos que conllevaba. Su esposo, Onésimo Garfias Hernández, con quien lleva 33 años de matrimonio, tuvo que asumir la dura responsabilidad de autorizar los procedimientos. 

“Ellos me dicen: tenían el medicamento para bombear sus venas y que le pudiera llegar a sus piernas y a sus manos, pero había un 80 o 90 por ciento de posibilidades de que no sobreviviera”, recordó Garfias. El tratamiento logró mantenerla con vida, pero el costo vascular fue devastador: la falta prolongada de flujo sanguíneo provocó una necrosis irreversible en sus extremidades.

Con el paso de los días, la degradación de los tejidos generó un sufrimiento físico insoportable. La propia Eloida describió cómo sus manos y pies perdieron vitalidad hasta volverse completamente oscuros: “Se me fueron poniendo mis pies y mis manos negros. Era porque la sangre no estaba bombeando”. 

Ante un dolor continuo que no cedía con ningún analgésico, fue ella misma quien tomó la desgarradora determinación de someterse a las cirugías de amputación. “Era más el dolor. Yo decía: pues a lo mejor si ya me quitan mis manos y mis pies, a lo mejor ya descanso del dolor”, confesó entre lágrimas la mujer michoacana.

UNA DEUDA SUPERIOR A LOS 300 MIL DÓLARES Y EL CUIDADO TOTAL DE SU ESPOSO

La pérdida de sus cuatro extremidades transformó radicalmente la dinámica cotidiana del matrimonio. Sin autonomía física, Eloida requiere asistencia permanente para cualquier necesidad básica, desde alimentarse y vestirse hasta trasladarse dentro de su hogar. 

Lejos de rendirse, su esposo Onésimo asumió con absoluta devoción el rol de cuidador principal, convirtiéndose en el sostén moral y físico de la paciente. “Ahora yo soy sus manos, soy sus pies. Ella necesita un hombre donde recargarse, y yo aquí estoy”, declaró el cónyuge al reflexionar sobre la promesa de matrimonio que hoy cumple con creces.

A la devastación física y emocional se suma un abrumador frente financiero que asfixia a la familia. Sin generar ingresos en Estados Unidos y con gastos médicos que se acumulan a diario, Onésimo detalló que la primera estancia hospitalaria generó un cargo catastrófico de 280,000 dólares. A esta suma se añaden cobros de aproximadamente 7,000 dólares por una estancia de una noche y un día en un nosocomio de Elgin, así como otro saldo cercano a los 27,000 dólares por cuatro días de atención en un centro médico de Rockford. 

Estas cifras corresponden a lo declarado preliminarmente por la familia y no incluyen aún el monto total de las intervenciones quirúrgicas de amputación, las terapias de rehabilitación ni las prótesis requeridas.

RELOJ MIGRATORIO EN CONTRA Y LA BÚSQUEDA DE SOLIDARIDAD

Por si fuera poco, la tragedia se cruza con un complejo cerco regulatorio. La visa de turista de Eloida vence el próximo 8 de noviembre, pero el equipo médico que supervisa su evolución ha desaconsejado categóricamente cualquier viaje o traslado prolongado en los próximos meses debido a su delicado estado. 

Ante esta encrucijada, el Consulado de México en Chicago intervino mediante su cónsul de protección, Saúl Juárez, para evaluar las vías legales y asistenciales disponibles. “El consulado puede ayudar a localizar algún hospital que se pueda encargar de darle continuidad al paciente”, precisó Juárez al explicar los protocolos de acompañamiento para connacionales en estado de vulnerabilidad extrema.

Aislados en territorio extranjero y frente a facturas impagables, la meta inmediata de la pareja es adquirir prótesis especializadas que le permitan a Eloida recuperar cierto grado de movilidad, dignidad e independencia para eventualmente retornar a su país natal. 

“Que me ayudaran para mis prótesis para poder regresar a mi hogar”, suplicó la mujer. Para intentar reunir los fondos necesarios, familiares y allegados abrieron una campaña de recaudación en la plataforma GoFundMe, apelando a la solidaridad de la comunidad para hacer frente a una tragedia impredecible que le cambió la vida para siempre.

PUNTOS CLAVE

  • Infección devastadora: Una bacteria Klebsiella combinada con niveles muy elevados de glucosa por diabetes mellitus derivó en la amputación de las cuatro extremidades de Eloida Hermenegildo durante su estancia en Elgin, Illinois.
  • Diagnóstico de choque séptico: El infectólogo Alfredo Mena Lora explicó que la severidad del proceso infeccioso redujo drásticamente la presión arterial, induciendo una hipoperfusión que privó de oxígeno a sus manos y pies para salvar sus órganos vitales.
  • Decisión por dolor insoportable: Ante la necrosis periférica de sus tejidos y dolores intolerables, la propia paciente solicitó la amputación: “A lo mejor si ya me quitan mis manos y mis pies, a lo mejor ya descanso del dolor”.
  • Devoción familiar y cuidados: Su esposo, Onésimo Garfias Hernández, asumió el cuidado total de su pareja tras 33 años de matrimonio, expresando: “Ahora yo soy sus manos, soy sus pies”.
  • Deuda médica y apoyo consular: Acumulan más de 300,000 dólares en facturas hospitalarias. Aunque su visa de turista vence el 8 de noviembre, no puede viajar por prescripción médica, por lo que el Consulado de México en Chicago busca alternativas mientras la familia recauda fondos en GoFundMe para comprar prótesis.

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