Expertos de la UNAM descartan efecto dominó en México tras la ola de sismos en Latinoamérica

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Expertos de la UNAM descartan efecto dominó sísmico en México.

14/08/2026

LANOTA.MX. La reciente secuencia de fuertes movimientos telúricos que ha sacudido a varios países de Sudamérica y Centroamérica ha reencendido las alarmas de la población en la región.

Sin embargo, pese al entendible temor que genera la concentración de estos eventos en un breve periodo de tiempo, especialistas del Instituto de Geofísica de la UNAM aclaran que estos episodios responden a dinámicas tectónicas independientes y no implican necesariamente el desencadenamiento de un megasismo en territorio mexicano.

De acuerdo con Infobae, los especialistas consideran que la verdadera lección de estos fenómenos radica en la urgencia de fortalecer la resistencia estructural de las viviendas y consolidar la cultura de la prevención civil.

SISMOS EN COLOMBIA, VENEZUELA Y CENTROAMÉRICA: EVENTOS INDEPENDIENTES Y DIVERGENTES

Los potentes terremotos registrados en Colombia (magnitud 7.4) y Venezuela (magnitudes 7.2 y 7.5), sumados al reciente temblor de magnitud 5.5 registrado frente a las costas de El Salvador —que también sacudió a Honduras y Nicaragua—, constituyen ejemplos claros de la alta actividad geológica del continente.

El doctor Carlos Valdés González, investigador de la UNAM, enfatizó que, aunque la proximidad geográfica de estos países pudiera sugerir una reacción en cadena, no existe una vinculación directa entre ellos.

Cada evento responde a fallas y contactos interplaca específicos, confirmando que la tecnología actual sigue imposibilitada para predecir la fecha o el epicentro de un futuro sismo.

La marcada diferencia en los efectos sufridos por las poblaciones afectadas radica principalmente en las características geológicas y la profundidad de cada movimiento.

En el caso colombiano del pasado 10 de agosto, el sismo se originó por la interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana a una profundidad de 103 kilómetros, lo que propagó la vibración a gran distancia pero redujo la fuerza de las réplicas.

Por el contrario, los eventos dobles en Venezuela ocurrieron a solo 10 kilómetros bajo la superficie, desatando ondas superficiales altamente destructivas.

Por su parte, la sacudida en la costa del Pacífico centroamericano fue producto del choque entre las placas del Caribe y Cocos, sin que afortunadamente se generaran víctimas ni daños mayores.

EL FENÓMENO DE LOS “DOBLES SISMOS” Y LAS LECCIONES PARA LA INFRAESTRUCTURA

El comportamiento telúrico observado en Venezuela, donde se registraron dos temblores de gran magnitud en un intervalo extremadamente corto, ejemplifica el fenómeno denominado “doblete sísmico”.

Valdés González recordó que este patrón no es exclusivo de Sudamérica, pues México tiene antecedentes similares, como el recordado terremoto de Ometepec, Guerrero, en 1982.

Este tipo de eventos representa una prueba crítica para la ingeniería civil, ya que la sacudida continua duplica el esfuerzo sobre las estructuras de los inmuebles, aumentando el riesgo de colapsos si no existen normas de construcción estrictas.

Para los especialistas, la documentación audiovisual y los datos recabados en los epicentros sudamericanos ofrecen una valiosa herramienta para la investigación geotécnica.

El análisis de las fallas en edificios permite identificar deficiencias constructivas y evaluar el comportamiento de los materiales ante vibraciones prolongadas.

En México, los reglamentos de edificación se endurecieron significativamente a raíz del histórico sismo de 1985; sin embargo, el reto principal radica en las edificaciones previas a dicha normativa, las cuales sufren un deterioro natural por el paso del tiempo, las inclemencias del clima y la carga operativa diaria.

RETOS EN MÉXICO: LA BRECHA DE GUERRERO, ENJAMBRES Y LA PREPARACIÓN COMUNITARIA

En el plano nacional, la atención de la comunidad científica continúa fija en la “brecha sísmica de Guerrero”, un segmento del litoral pacífico donde no se ha producido un gran terremoto en más de un siglo y donde se acumula una cantidad considerable de energía.

Pese a que el Sistema de Alerta Sísmica (SASMEX) brinda segundos cruciales para poner a salvo a la población, la imposibilidad de anticipar el momento exacto del movimiento exige mantener una vigilancia constante y no bajar la guardia en materia de prevención.

Respecto a los denominados enjambres sísmicos o microsismos que han inquietado a los habitantes de la Ciudad de México —especialmente en zonas como Mixcoac y Plateros—, el especialista de la UNAM aclaró que se trata de secuencias de pequeños movimientos sin un evento principal de gran magnitud.

Aunque su frecuencia ha mostrado un descenso temporal, es completamente normal que vuelvan a registrarse, por lo que llamó a la población a mantener la calma y atender únicamente las vías oficiales de información.

De cara al Simulacro Nacional programado para el mes de septiembre, cuyo ejercicio hipotético contemplará un sismo con epicentro en Tehuacán, Puebla, las autoridades reiteran el llamado a todas las familias para diseñar planes de protección civil personalizados.

Contar con una mochila de emergencia, ubicar las zonas de menor riesgo dentro del hogar y realizar revisiones periódicas a la estructura de las viviendas son las acciones más eficaces para mitigar los riesgos ante la inevitable naturaleza telúrica del territorio nacional.

PUNTOS CLAVE DE LA NOTA

  • Sin efecto dominó en México: Expertos de la UNAM aclaran que la reciente ola de sismos en Colombia, Venezuela y Centroamérica responde a dinámicas tectónicas independientes y no detona de forma directa un evento telúrico en México.
  • Diversidad de orígenes geológicos: Mientras el sismo de Colombia (magnitud 7.4) ocurrió a 103 km de profundidad por la placa de Nazca, los terremotos de Venezuela (7.2 y 7.5) fueron superficiales (10 km) y el de Centroamérica (5.5) derivó del contacto entre Cocos y el Caribe.
  • Antecedente de dobles sismos: Los dos temblores casi simultáneos en Venezuela (“doblete sísmico”) sometieron a las estructuras a cargas extremas, un fenómeno que México ya ha vivido en zonas como Ometepec, Guerrero.
  • Vigilancia en la Brecha de Guerrero: Aunque la ciencia no puede predecir la fecha del próximo gran sismo, la acumulación de energía de más de un siglo en la costa de Guerrero mantiene a las autoridades enfocadas en la prevención y el uso de la Alerta Sísmica.
  • Prevención y estructuras vulnerables: La prioridad en México sigue siendo la revisión periódica de inmuebles construidos antes de 1985, así como la participación activa en el Simulacro Nacional de septiembre para consolidar los planes familiares de emergencia.

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