Historia de una mente posesiva: ¿Por qué Érika María decidió borrar a Carolina del mapa?

La historia del feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores en Polanco ha conmocionado al país al revelarse como una ejecución planificada bajo una trama de obsesión y control materno. Las investigaciones de la Fiscalía, respaldadas por una cámara de seguridad en el cunero de su hija, demuestran que su suegra, Érika María “N”, utilizó una distracción cotidiana —pedir un vaso de agua— para dispararle por la espalda, confesando minutos después a su propio hijo que lo hacía porque ella se lo había “robado”. Con maletas ya preparadas para su huida y tras ser captada por un taxista que ya aportó pruebas clave, la agresora se encuentra hoy bajo la mira de la Interpol con una ficha roja internacional, mientras la familia de la joven modelo exige justicia por un crimen donde el afecto y la lealtad de la víctima fueron pagados con una traición letal