LANOTA.– La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, decidió zanjar la controversia sobre el caso de Irma Hernández —la maestra jubilada y taxista que fue secuestrada, videograbada, amenazada y violentada por el crimen organizado— con una explicación médica muy a su estilo: “fue un infarto… les guste o no les guste”.
En una conferencia de prensa que parecía más un regaño escolar que un ejercicio de rendición de cuentas, la mandataria morenista reprendió a los medios por lo que llamó un “escándalo” en torno al asesinato. “Es de miserables llevar esto a niveles de escándalo”, sentenció con la voz templada, como si las imágenes de Irma, obligada a advertir a otros taxistas que pagaran su cuota al crimen organizado o terminarían como ella, no hubieran sacudido a todo el estado.
🔴 "Les guste o no": Rocío Nahle insiste en que Irma Hernández murió por un infarto
— Azucena Uresti (@azucenau) July 28, 2025
La gobernadora de Veracruz reafirmó que la causa del fallecimiento de la maestra y taxista secuestrada fue un infarto:
"Es de miserables que, estando una familia enlutada, lleven el caso a… pic.twitter.com/vP7gDO8WDX
EL DICTAMEN MÉDICO… QUE NO CALMA A NADIE
Para dar sustento a su dicho, presentó al médico legista que firmó la necropsia. El doctor, desde Tuxpan, dijo que sí, que había múltiples lesiones externas, pero que internamente todo parecía indicar un fallo cardíaco. ¿Un infarto provocado por la brutalidad del secuestro? ¿Una muerte natural en medio del infierno? “La persona fue violentada, eso es un hecho… pero murió por infarto”, explicó sin titubeos.
Y así, como si fuera parte del mismo script, Nahle pasó del infarto al “asesinato”, y luego de regreso al discurso de victimización: que si la prensa nacional hace “nado sincronizado”, que si “un homicidio doloso en Veracruz se vuelve primera plana”, y que ella sabe bien lo que está haciendo.
CUATRO DETENIDOS, NINGUNA TRANQUILIDAD
La Gobernadora informó que hay cuatro personas detenidas por el caso, presuntamente ligadas a la Mafia Veracruzana, el grupo criminal que ha infestado el norte de la entidad. Incluso reconoció que Irma fue asesinada como advertencia a quienes no pagan extorsión.
Pero ante las preguntas, cerró el tema con la frase más desconcertante del día:
“No voy a hacer escarnio, no es ético.”
Como si exponer la realidad, exigir justicia o cuestionar su indolencia fuera una falta de ética mayor que la omisión ante el poder del narco.
EN VERACRUZ, MUERES POR INFARTO… AUNQUE TE MATE EL CRIMEN
Irma Hernández, maestra jubilada y taxista de 62 años, fue secuestrada, obligada a grabar un mensaje de terror, y apareció muerta con signos de violencia. En otros contextos, eso se llama ejecución. En Veracruz, según su gobernadora, se llama infarto… y el problema es que alguien lo haya contado.
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