LANOTA– La noticia llegó como un alivio: Nicole Pardo Molina, “La Nicholette”, fue localizada con vida el 24 de enero, tras tres días desaparecida en Culiacán, Sinaloa. La Fiscalía General del Estado confirmó que la joven ya se encuentra con su familia. Sin embargo, el misterio persiste: las condiciones de su liberación no han sido aclaradas y las preguntas siguen abiertas.
EL SECUESTRO EN ISLA MUSALA
El caso comenzó el 20 de enero, cuando Nicole fue interceptada en el fraccionamiento Isla Musala, una zona exclusiva de Culiacán. Su Tesla Cybertruck morada quedó encendida y abandonada, mientras las cámaras del vehículo registraban cómo dos hombres armados la sometían y la subían a un automóvil robado.
EL VIDEO QUE DESPERTÓ SOSPECHAS
Tras su desaparición, circuló un video inquietante. En él, Nicole aparece leyendo un mensaje con un tono ajeno a su estilo habitual. Sus palabras hablaban de corrupción policial, armas, dinero y vínculos con grupos criminales. La grabación fue interpretada como una confesión forzada, aumentando la alarma pública.
CONFESIONES BAJO PRESIÓN
En el material, la influencer asegura haber trabajado con la organización de “El Mayito Flaco”, mencionando pagos a patrullas estatales y participación en actividades ilícitas. También pidió localizar a un menor desaparecido y señaló a “La Mayiza” como responsable de una confrontación contra “Los Chapitos”, lo que habría desatado violencia en Sinaloa.
ENTRE LA VERSIÓN OFICIAL Y LA SOSPECHA
Aunque la Fiscalía afirma que Nicole ya está con sus familiares, el video y las circunstancias de su desaparición plantean dudas: ¿fue realmente liberada o sigue bajo control de sus captores? ¿El mensaje fue voluntario o impuesto?
UN CASO QUE SIGUE ABIERTO
La historia de “La Nicholette” se mueve entre la certeza de su localización y la incertidumbre de lo que ocurrió en esos tres días. El misterio persiste y la intriga crece: la influencer está viva, pero la verdad detrás de su secuestro y su mensaje aún permanece oculta.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







