Iberdrola se va de México: Cox toma el control de 18 plantas eléctricas

La energética española Iberdrola se despide de México, vendiendo 18 plantas y su red de clientes privados a Grupo Cox por más de 4 mil millones de dólares. Esta operación no solo marca el fin de una era en la generación eléctrica privada, sino que también abre paso a un nuevo actor dominante en el sector, en sintonía con el modelo propuesto por el gobierno de Claudia Sheinbaum: inversión privada, pero con reglas claras y bajo supervisión estatal. Cox promete invertir 10,700 millones de dólares hacia 2030 en México, lo que podría transformar radicalmente la infraestructura energética del país.
Iberdrola abandona México ante la inseguridad jurídica y el populismo energético

Iberdrola acelera su salida de México ante la falta de certeza jurídica y un ambiente político hostil que erosiona la confianza inversionista. A pesar de la negación oficial de Claudia Sheinbaum, la venta de sus plantas renovables por casi 4 mil millones de euros confirma un fracaso en las políticas energéticas del país. Esta desinversión golpea la credibilidad y el desarrollo sostenible en un sector estratégico, mientras la empresa prioriza rentabilidad y estabilidad financiera fuera del país