Zapatos Ferragamo: El fetiche que obsesiona a ‘nuevos ricos’ de la clase política mexicana
En el teatro de la política mexicana, los mocasines Salvatore Ferragamo han dejado de ser un símbolo de sofisticación discreta internacional para convertirse en el uniforme oficial del “nuevo rico” con cargo al erario. A través de los años, desde los excesos de Enrique Peña Nieto y la pasarela suntuaria de gobernantes en Sinaloa como “Malova”, hasta las flagrantes contradicciones de los guardianes de la austeridad republicana como Arturo Herrera o el polémico calzado de Roberto Borge al salir de prisión, la clase política nacional ha desvirtuado el legado artesanal de Florencia. Lo que en Europa es un sutil apretón de manos entre las élites financieras, en México se ha transformado en un grito estridente de opulencia que afrenta la realidad social, demostrando que para la burocracia nacional la simulación de la pobreza siempre se detiene justo antes de llegar a los pies
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo