Tras caída de El Mayo, el Cártel de Sinaloa se hunde en laberinto de traiciones

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp
Los Chapitos.

LANOTA–  La captura de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024 no fue solo un golpe a la vieja guardia del narcotráfico. Fue el inicio de una serie de movimientos silenciosos, alianzas inesperadas y traiciones que hoy mantienen al Cártel de Sinaloa en un estado de incertidumbre. En el corazón de esta tormenta se encuentran “Los Chapitos”, herederos de Joaquín Guzmán Loera, obligados a sostener un imperio que se desmorona entre sombras.

EL ENEMIGO INTERNO: “LA MAYIZA”

Tras la caída de El Mayo, emergió una facción con sed de venganza: “La Mayiza”, encabezada por Ismael Zambada Siqueiros, alias “El Mayito Flaco”. Su objetivo es claro: reclamar el poder absoluto del CDS y castigar a quienes entregaron a su padre. La guerra interna ha dejado cicatrices profundas, con emboscadas y ejecuciones que se multiplican en silencio, mientras las autoridades apenas alcanzan a registrar los rastros de sangre.

HEREDEROS DIVIDIDOS

La familia Guzmán también ha sufrido pérdidas irreparables. Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López enfrentan procesos judiciales en Estados Unidos, mientras que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar permanecen en libertad, cargando con el peso de mantener viva la facción. La mitad de los herederos está tras las rejas, y la otra mitad se mueve en un tablero donde cada paso puede significar la captura o la muerte.

LA GUERRA SE COBRA A “EL PANU”

El 21 de diciembre de 2025, un disparo en la Zona Rosa capitalina selló el destino de Oscar Noé Medina González, “El Panu”, operador clave de Los Chapitos. La DEA lo tenía en la mira, ofreciendo millones por su captura, pero fue un sicario desconocido quien lo silenció en un restaurante abarrotado. Su muerte no fue un hecho aislado: se sumó a una lista de bajas que incluye a “El Gavilán”, “El 200”, “El Toner”, “La Perris” y “El Güerito”. Cada nombre tachado en esa lista representa un vacío en la estructura criminal.

UNA ALIANZA INESPERADA

En medio del caos, Los Chapitos buscaron un salvavidas en donde antes había enemigos: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Reportes señalan pactos de no agresión y colaboración táctica con Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. Videos en redes sociales muestran sicarios del CJNG peleando en las montañas de Sinaloa bajo la bandera de Los Chapitos. Una alianza de conveniencia, frágil y peligrosa, que podría volverse en su contra si Jalisco decide reclamar más de lo pactado.

EL FUTURO ENTRE SOMBRAS

De cara al 2026, el panorama es incierto. Iván Archivaldo y Jesús Alfredo intentan sostener un imperio debilitado, mientras Ovidio y Joaquín colaboran con la justicia estadounidense en busca de sentencias reducidas. La organización se encuentra fragmentada, acosada por enemigos internos y externos, y con menos margen de maniobra que nunca.

El misterio persiste: ¿será esta la caída definitiva de Los Chapitos o lograrán reinventarse en medio de la oscuridad? El Cártel de Sinaloa, alguna vez sinónimo de poder absoluto, hoy se mueve entre intrigas, alianzas precarias y la amenaza constante de desaparecer bajo el peso de sus propias guerras.

Síguenos en @LaNotaDeMexico

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp