LANOTA– Es indignante que quienes deberían ser el refugio y la protección más segura para una niña se conviertan en sus propios verdugos. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ha destapado una trama de crueldad absoluta: una madre y un padrastro están bajo la lupa por, presuntamente, orquestar el secuestro de una menor para extorsionar a su propia familia paterna. No hay palabras para describir la bajeza de utilizar a una hija como moneda de cambio.
TRAICIÓN FAMILIAR: EL CINISMO DETRÁS DEL DELITO
La justicia finalmente ha alcanzado a Jesús “N” y Lilian “N”. Tras una investigación que pone al descubierto lo más oscuro de la naturaleza humana, ambos han sido vinculados a proceso por los terribles eventos ocurridos en la colonia Tacubaya. No solo privaron de la libertad a una pequeña, sino que tuvieron la audacia de lanzar amenazas directas contra su vida para presionar económicamente a quienes sí se preocupaban por ella.
UN PATRÓN DE ABUSO REPETITIVO
Lo que resulta aún más perturbador es que este no fue un error aislado, sino un plan sistemático. Los reportes oficiales indican que la pareja habría ejecutado esta farsa en dos ocasiones distintas: primero en 2025 y nuevamente en 2026. Actualmente, ambos se encuentran tras las rejas, enfrentando un plazo de cuatro meses de investigación complementaria dictado por un juez, mientras la sociedad observa con asco este nivel de manipulación.
EL PRIMER ENGAÑO: USAR EL MIEDO DE UN PADRE
La pesadilla comenzó el 23 de noviembre de 2025 en la alcaldía Miguel Hidalgo. Lilian “N”, con una frialdad aterradora, llamó a su expareja para informarle que la niña había sido “raptada” mientras viajaban en motoneta. Mientras el padre se hundía en la desesperación, la realidad era mucho más perversa: la madre mantenía a la menor encerrada en un automóvil junto a su cómplice, Jesús “N”.
EXTORSIÓN Y PAGO EN SANTA FE
Desde el encierro del vehículo, Jesús “N” exigió 70 mil pesos para no atentar contra la integridad de la niña. El chantaje surtió efecto y el intercambio se pactó en una tienda de autoservicio en Santa Fe. Aunque el padre entregó el dinero y la menor fue liberada en la colonia Bellavista, la avaricia de los agresores no conocía límites y esto fue solo el preludio de un segundo ataque.
EL SEGUNDO GOLPE: LA SIMULACIÓN AL DESCUBIERTO
Apenas unos meses después, el 26 de enero de 2026, la pareja intentó repetir la dosis, esta vez apuntando a la abuela de la menor con una demanda de 100 mil pesos. Sin embargo, en esta ocasión la intervención de la Policía de Investigación (PDI) fue clave. Al analizar la “liberación” espontánea de Lilian “N” y la niña sin que se hubiera pagado un solo peso, las autoridades confirmaron la sospecha: se trataba de un secuestro simulado por la propia madre.
JUSTICIA PARA LA MENOR
Gracias a un despliegue de inteligencia que incluyó testimonios y el análisis de cámaras de vigilancia, la PDI logró reconstruir este rompecabezas de traición. Las órdenes de aprehensión se ejecutaron finalmente en la colonia Isidro Fabela, sacando de las calles a estos sujetos que hoy enfrentan cargos por secuestro agravado. Es imperativo que el sistema judicial actúe con todo el rigor; una madre que lucra con el terror de su hija no merece menos que la máxima sanción.
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