El tétrico secreto de la cocina “Don Light”: Fosa clandestina bajo las mesas de los comensales

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Un cadáver fue enterrado en la cocina económica Don Light en la GAM.

27/05/2026

LANOTA.- El horror se ocultaba bajo el piso de un negocio familiar de comida corrida en el norte de la Ciudad de México. Lo que inició como el desahogo de una orden de cateo por parte de las autoridades locales, se transformó en un tétrico hallazgo que ha conmocionado a los habitantes de la alcaldía Gustavo A. Madero: el cadáver de un hombre de 27 años con huellas de tortura y mutilaciones fue desenterrado del patio de una vivienda donde, de manera simultánea, operaba activamente una cocina económica.

El operativo, que inició desde las últimas horas de la noche del lunes y se extendió hasta la tarde de este martes, quebrantó la cotidianidad de la colonia Maximino Ávila Camacho.

En el inmueble marcado con el negocio de comida casera, peritos forenses tuvieron que romper el concreto para rescatar los restos humanos de la víctima, quien presuntamente llevaba entre tres semanas y un mes enterrado de forma clandestina mientras los clientes consumían sus alimentos a escasos centímetros del entierro ilegal.

UN OPERATIVO CONJUNTO EN EL CORAZÓN HOSPITALARIO DE LA GAM

La movilización policiaca alertó desde temprano a los vecinos de la calle Norte 1-B, casi esquina con la avenida Licenciado José Urbano Fonseca. El despliegue no era menor; el domicilio intervenido se localiza en una zona de alta afluencia médica, a solo unos metros del Hospital Juárez de México y del Hospital Regional 1° de Octubre del ISSSTE.

En la intervención participaron células del grupo de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), elementos de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, personal de Protección Civil de la demarcación y efectivos de la Secretaría de Marina (Semar), quienes blindaron el perímetro y mantuvieron la calle cerrada al tránsito por más de doce horas.

Los especialistas forenses, ataviados con trajes de protección biológica, ingresaron al predio tras confirmarse mediante labores de inteligencia la posible existencia de una fosa clandestina. Las palas, picos y herramientas de excavación pronto confirmaron la sospecha en la zona del patio trasero del inmueble.

“DON LIGHT”: EL NEGOCIO FAMILIAR QUE OPERABA SOBRE UN CADÁVER

El eje medular de la investigación coordinada por la Fiscalía capitalina radica en el giro comercial de la vivienda. De acuerdo con las indagatorias gubernamentales, en el lugar operaba un establecimiento de comida corrida con la razón social “Don Light”. Los anuncios en la fachada todavía ofertaban menús cotidianos de sopa, arroz y guisados caseros.

De acuerdo con registros e imágenes recolectadas en el lugar, la misma familia que habitaba el predio era la encargada de administrar y atender el negocio. Las mesas y sillas destinadas para los comensales —entre quienes destacaba personal médico, administrativo y familiares de pacientes de los hospitales aledaños— estaban colocadas justo arriba de la zona donde el cuerpo fue ocultado.

La hipótesis de la PDI apunta a que el negocio no interrumpió sus actividades durante los días posteriores al crimen. Mientras los clientes consumían alimentos diariamente, el cuerpo de la víctima permanecía bajo tierra desprendiendo un proceso de descomposición que pretendía ser ocultado por los habitantes del hogar.

TORTURA, MUTILACIÓN Y LA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN FAMILIAR

Los reportes forenses iniciales detallan que la víctima corresponde a un hombre de aproximadamente 27 años de edad, cuya identidad aún permanece bajo reserva de ley mientras se practican exámenes de ADN. Al ser rescatado por un equipo de peritos y policías, se constató que el cuerpo presentaba severas huellas de violencia y mutilaciones explícitas: al cadáver le faltaban ambas piernas, extremidades que no fueron localizadas en el perímetro inmediato durante las primeras etapas de la excavación.

Entre tres peritos y un agente de seguridad trasladaron el cuerpo hacia la camioneta del Servicio Médico Forense para conducirlo al anfiteatro, donde la necropsia de ley determinará con precisión matemática la causa del deceso y el tiempo exacto que permaneció inhumado.

Hasta el momento, la Fiscalía de la CDMX concentra sus sospechas en los propios integrantes del núcleo familiar que habitaba y operaba la cocina económica. Las autoridades buscan esclarecer el grado de coparticipación de los residentes del domicilio para determinar quién planeó, ejecutó el homicidio y ordenó el posterior entierro clandestino en el patio de “Don Light”.

PUNTOS CLAVE

  • Macabro hallazgo en la GAM: Autoridades capitalinas descubrieron una fosa clandestina en la CDMX con el cuerpo de un joven de 27 años enterrado en el patio de una casa en la colonia Maximino Ávila Camacho.
  • Fachada de negocio: En el inmueble operaba la cocina económica “Don Light”; las mesas para los comensales estaban colocadas justo encima del punto donde estaba sepultada la víctima.
  • Grave violencia y mutilación: El cadáver de la víctima presentaba múltiples huellas de tortura y le faltaban ambas extremidades inferiores, las cuales no han sido encontradas.
  • Tiempo de inhumación: Los peritajes preliminares estiman que el cuerpo llevaba oculto de forma ilegal entre tres semanas y un mes antes del cateo.
  • Zona estratégica: El predio del hallazgo se ubica a unos metros del Hospital Juárez de México y del Hospital 1° de Octubre del ISSSTE, por lo que la clientela usual abarcaba a personal del sector salud.
  • Investigación contra habitantes: La FGJCDMX dirige la principal línea de investigación hacia los miembros de la familia que residían en el sitio y atendían el comercio de comida.

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