31/07/2026
LANOTA.MX.- A veces, la impunidad se transmite a través de una pantalla; otras, se abre paso a tiros en una plaza pública. Durante años, la firma criminal de Ramón Ángel “N”, alias el “R1”, permaneció oculta bajo las sombras de la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Sin embargo, las investigaciones federales encabezadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR) han terminado por acorralar al capo, tejiendo un expediente sangriento que une dos tragedias que sacudieron al país: la ejecución del exalcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, y el atroz feminicidio de la joven influencer Valeria Márquez.
EL VÍNCULO QUE DETONÓ LA TRAGEDIA EN ZAPOPAN
Fue en mayo de 2025 cuando el horror quedó grabado en tiempo real. Valeria Márquez, una empresaria de 23 años con miles de seguidores en redes sociales, realizaba una transmisión en vivo desde su salón de belleza en Zapopan. En cuestión de segundos, la pantalla captó la irrupción de un supuesto repartidor que, tras confirmar su nombre, descargó su arma a bocajarro contra la joven.
La incertidumbre sobre quién ordenó el ataque en vivo paralizó a la opinión pública durante meses. Hoy, los informes de inteligencia revelan la oscura trama detrás del crimen: las líneas de investigación vincularon directamente al entorno del “R1” en la planeación y ejecución de la agresión. El expediente oficial sugiere que el feminicidio habría sido encargado por el propio núcleo familiar del capo —específicamente a solicitud de su hijo—, convirtiendo la obsesión y el poder del crimen organizado en un pase de ejecución directo contra la joven.
LA TRAICIÓN INTERNA Y EL EMBOSCADA A CARLOS MANZO
Meses después del episodio en Zapopan, la estructura del “R1” volvió a apretar el gatillo, esta vez contra el poder político en Michoacán. El 1 de noviembre de 2025, en medio de la concurrencia en la Plaza Morelos de Uruapan, el edil Carlos Alberto Manzo Rodríguez caía asesinado.
Detrás del ataque no solo estuvo la potencia de fuego de la célula delictiva, sino la traición dentro de las propias oficinas municipales. Samuel “N”, un empleado del círculo cercano del alcalde, vendió sus movimientos paso a paso. Desde la sombra, Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, coordinaba por mensajería instantánea el avance de la víctima en tiempo real, asegurando que el sicario enviado —un menor de edad que terminó abatido en el sitio— no tuviera margen de fallo. La orden, confirmaron las autoridades, provino de Ramón Ángel “N”, motivado porque la gestión de Manzo obstaculizaba los intereses operativos y financieros del grupo criminal en la región; una decisión de la que, según las intervenciones periciales, estuvo plenamente enterado el máximo líder de la organización, Nemesio Oseguera “El Mencho”.
EL FIN DE LA HUIDA EN ATOTONILCO EL ALTO
El cerco sobre el “R1” finalmente se cerró en un inmueble de la colonia Los Naranjos, en Atotonilco el Alto, Jalisco. Elementos de las Fuerzas Especiales del Ejército y de la SSPC irrumpieron en la zona de seguridad del capo. Un tiroteo violento terminó con la vida de uno de sus escoltas y derivó en el sometimiento de Ramón Ángel “N” y su colaborador Jesús Salvador “N”, alias “El Chuy”.
El informe presentado por el secretario Omar García Harfuch no solo expone las pruebas forenses, peritajes telefónicos y rastreos bancarios que sustentan el caso contra el “R1”, sino que pone fin a un largo historial delictivo que comenzó con los cruentos narcobloqueos de 2012 en Jalisco. Hoy, el hombre que movía los hilos tras las cámaras y los callejones enfrenta a la justicia por haber ordenado arrebatar dos vidas de forma impune ante los ojos del país.
PUNTOS CLAVE DE LA INVESTIGACIÓN
- Cae el “R1”: Ramón Ángel “N”, cabecilla del CJNG, fue capturado en Atotonilco el Alto tras un enfrentamiento donde murió uno de sus escoltas.
- El crimen de Valeria Márquez: La investigación conecta al “R1” y a su círculo familiar más cercano con la autoría intelectual del feminicidio de la influencer, asesinada durante un en vivo en Zapopan.
- El magnicidio de Carlos Manzo: Se confirmó que el “R1” financió y ordenó la ejecución del alcalde de Uruapan porque sus políticas afectaban las finanzas del cártel.
- Red de espionaje: Un trabajador municipal, Samuel “N”, filtraba el itinerario de Carlos Manzo en tiempo real a los orquestadores del ataque.
- Aval de la cúpula: La FGR confirmó que Nemesio Oseguera “El Mencho” tenía conocimiento de los planes para ejecutar al presidente municipal.
- Sustento pericial: El expediente incluye análisis de llamadas, mensajes de texto, registros financieros y pruebas forenses irrefutables.
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