30/07/2026
LANOTA.MX.- Un fuerte choque político trasciende la frontera tras la imputación formulada por la justicia de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. El caso no solo sacude el escenario local, sino que tensiona la agenda bilateral en materia de seguridad y combate al crimen organizado.
El congresista republicano por Florida, Carlos A. Giménez, arremetió contra el partido gobernante en México al calificarlo de “narcopartido”, alegando la existencia de “evidencia empírica aplastante”. A través de sus redes sociales, el legislador difundió la ficha de acusación emitida por autoridades estadounidenses contra Rocha Moya y acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de pretender censurar a las voces críticas; sin embargo, sus palabras corresponden a un posicionamiento político individual y no representan una postura formal de la administración estadounidense.
LA ACUSACIÓN CLAVE DE LA FISCALÍA EN NUEVA YORK
El expediente legal, hecho público el 29 de abril de 2026 por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, señala directamente a Rocha Moya por seis cargos graves: conspiración para el tráfico internacional de drogas, delincuencia organizada mediante empresa criminal continuada, cohecho, protección institucional al Cártel de Sinaloa, posesión de armas de fuego de uso exclusivo y obstrucción a la justicia.
De ser hallado culpable, el político sinaloense enfrentaría una condena mínima de 40 años de cárcel o cadena perpetua. La acusación salpica además a otros nueve funcionarios y excolaboradores en Sinaloa —incluidos el alcalde de Culiacán y un senador en activo—, a quienes Washington señala de recibir sobornos a cambio de facilitar el envío masivo de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetaminas hacia territorio norteamericano.
LA RESPUESTA DE ROCHA MOYA Y EL REPOSICIONAMIENTO DE MORENA
Ante los señalamientos que lo vinculan con la facción de “Los Chapitos”, Rocha Moya negó rotundamente las imputaciones, solicitó licencia a su cargo y se presentó voluntariamente ante la FGR para defender su inocencia. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum fue enfática al señalar que su administración no encubrirá a nadie que haya cometido un delito.
En el plano partidista, la dirigencia de Morena respaldó las indagatorias de la FGR y aclaró que no se procesará la expulsión de Rocha Moya en tanto el Departamento de Justicia de EE. UU. no presente pruebas fehacientes ante los tribunales.
PUNTOS CLAVE DE LA NOTA
- Ataque político en EE. UU.: El congresista Carlos A. Giménez tildó a Morena de “narcopartido”; sus dichos reflejan su postura personal y no una postura diplomática oficial de EE. UU.
- Cargos graves contra Rocha Moya: La Fiscalía de Nueva York lo acusa formalmente de seis delitos, entre ellos conspiración para traficar fentanilo, cohecho y nexos con el Cártel de Sinaloa.
- Riesgo de condena: El gobernador con licencia enfrenta una pena mínima de 40 años de prisión o cadena perpetua si es hallado culpable.
- Red de complicidades: Hay otros nueve implicados en la causa penal norteamericana, incluyendo al alcalde de Culiacán y a un senador.
- Reacción en México: Rocha Moya niega los cargos y se separó del cargo para responder ante la FGR, mientras que la presidenta Sheinbaum garantizó que no habrá impunidad y Morena condicionó sanciones a la presentación de pruebas.
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