23/05/2026
LANOTA.- Blanca Adriana Vázquez Montiel tenía 37 años, una familia que la esperaba y una vida por delante que se extinguió en el lugar donde menos debió ocurrir: la camilla de una clínica clandestina. Lo que inició como una simple tarde de domingo para solicitar informes sobre un procedimiento estético, terminó en un laberinto de horror, negligencia y abandono.
Hoy, el cuerpo de Blanca descansa en su natal Huauchinango, mientras los tres presuntos responsables de su muerte permanecen prófugos de la justicia.
🕊️ Tras ser velada en la ciudad de Puebla, el cuerpo de Blanca Adriana, mujer que desapareció tras acudir a un procedimiento estético en Detox Clínica, llegó a una funeraria en Huauchinango, lugar de donde era originaria, para ser despedido por sus familia y ser posteriormente… pic.twitter.com/DFbxQUqfPF
— Milenio (@Milenio) May 23, 2026
EL ENGAÑO DE UNA INTERVENCIÓN “EXPRÉS” Y UN ENCUENTRO FATAL
La tarde del domingo 18 de mayo de 2026, Blanca Adriana y su esposo, Florencio Ramos Sánchez, acudieron a la clínica Detox, ubicada en el penthouse de la calzada Zavaleta 2511, en Puebla. Su única intención era pedir informes. Sin embargo, en el consultorio, la supuesta especialista los convenció de realizar la intervención de inmediato.
El catálogo de ofertas era tan atractivo como peligroso: una liposucción con tecnología Microaire (PAL) que prometía extraer un litro de grasa en apenas dos horas, bajo anestesia local y con una recuperación inmediata, todo por un costo de 14,000 pesos.
Una hora después de haber iniciado la operación, el personal de la clínica envió al esposo a comprar insumos médicos. Ese viaje fue la ventana de tiempo que los agresores utilizaron para sellar el trágico destino de Blanca Adriana. Cuando Florencio regresó, cerca de las 19:00 horas, el consultorio estaba vacío y cerrado.
DIECIOCHO MINUTOS DE HORROR CAPTADOS EN VIDEO
Las cámaras de seguridad del edificio registraron la frialdad con la que se actuaría en ausencia del esposo. Un metraje de 18 minutos y 18 segundos muestra la desesperación y la falta de humanidad de los implicados.
Primero, una asistente vestida con pijama quirúrgica baja bolsas y cajas a un Mini Cooper rojo. Minutos después, aparece Carlos Quezada Palafox, hijo de la supuesta doctora, para reacomodar el vehículo. Finalmente, entre los dos y la propia dueña del establecimiento, Diana Alejandra Palafox Romero, salen cargando el cuerpo de Blanca Adriana hacia la cajuela.
🚨BLANCA ADRIANA VÁZQUEZ MONTIEL SIGUE DESAPARECIDA.
— Juan Carlos Valerio (@JCarlos_Valerio) May 20, 2026
La estilista poblana de 37 años acudió a “Detox Clínica” para realizarse un procedimiento estético en un inmueble de Calzada Zavaleta.
Un video de seguridad mostraría el momento en que presuntamente la dueña de la clínica, su… pic.twitter.com/qLCxvEfR52
Los testimonios visuales son desgarradores: durante el trayecto, el cuerpo cae parcialmente al suelo. En su torpe intento por ocultar la tragedia, acomodaron el cadáver entre cajas, bolsas e incluso tres perros pequeños, para luego huir del lugar.
EL MACABRO HALLAZGO EN UNA ZANJA DE TLAXCALA
Tres días después de su desaparición, la mañana del miércoles 21 de mayo, una llamada al 911 alertó a las autoridades de Tlaxcala. En un cauce de agua en el municipio de Altzayanca, yacía el cuerpo de una mujer parcialmente cubierto con ropa deportiva. Era la misma vestimenta que Blanca Adriana usaba el día que entró a la clínica.
Los primeros reportes indicaron que el cuerpo presentaba incisiones en el abdomen directamente relacionadas con el procedimiento estético fallido. Desde las afueras de la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala, Florencio Ramos confirmó la peor de las noticias:
“Lamentablemente no fue lo que quisiéramos. Hubiéramos querido encontrarla con vida; sin embargo, no fue así”.
A su vez, la madre de la víctima, Bárbara Montiel, clamó con profundo dolor y firmeza: “Voy a hacer todo lo que esté en mis manos para que se haga justicia”.
DIANA ALEJANDRA: UN HISTORIAL DE CLANDESTINIDAD Y ENGAÑOS
Las investigaciones posteriores destaparon la red de mentiras sobre la que operaba la clínica Detox. Diana Alejandra Palafox Romero, la principal implicada, no cuenta con ninguna cédula profesional en el Registro Nacional de Profesionistas, ni como médica general ni como especialista.

La mujer utilizaba alias como Diana Palafox, Diana Romero o “Juana”, y su historial laboral previo se limitaba a la atención a clientes en una compañía telefónica. El local había sido rentado en febrero de 2026 bajo la promesa de ser usado exclusivamente como casa habitación, no como negocio.
Sin permisos sanitarios, la clínica ofrecía de manera ilegal desde minilipoaspiraciones hasta “chips sexuales”, estrechamiento vaginal y aplicación de botox. Tras la tragedia, todas las redes sociales del negocio fueron borradas.
Actualmente, las autoridades de Puebla y Tlaxcala mantienen una investigación abierta por homicidio y usurpación de profesión. Mientras se colocaron sellos de suspensión en los locales comerciales, la sociedad exige la captura inmediata de Diana Alejandra, su hijo Carlos y la asistente médica, quienes continúan evadiendo a la autoridad.
PUNTOS CLAVE DEL CASO
- Víctima: Blanca Adriana Vázquez Montiel, de 37 años, originaria de Huauchinango.
- El detonante: Acudió el 18 de mayo de 2026 a la clínica Detox por informes; fue convencida de realizarse una liposucción exprés el mismo día.
- El crimen: Tras presentar complicaciones, los encargados sacaron el cuerpo inconsciente en la cajuela de un Mini Cooper rojo aprovechando la ausencia del esposo.
- El hallazgo: El cuerpo fue localizado el miércoles 21 de mayo con heridas quirúrgicas abdominales en una zanja de Altzayanca, Tlaxcala.
- Prófugos de la justicia: Diana Alejandra Palafox Romero (quien operaba sin cédula profesional), su hijo Carlos Quezada Palafox y una asistente de identidad reservada.
- Estatus legal: Las clínicas fueron clausuradas por riesgo sanitario y la fiscalía investiga los delitos de homicidio y usurpación de profesión.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







