LANOTA– Durante años, César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”, se movió con la seguridad de quien controla territorios y mercados en la Tierra Caliente de Michoacán. Su nombre se convirtió en sinónimo de poder y miedo, hasta que un operativo federal en Buenavista lo sorprendió el 22 de enero. La captura del líder de los Blancos de Troya derrumbó su aparente invulnerabilidad y abrió un nuevo capítulo en la disputa criminal por el control del limón y otros negocios ilícitos.
EL IMPERIO DEL LIMÓN
El Botox había extendido su influencia sobre la venta de limón amarillo en comunidades como Cenobio Moreno, la Huina, Capri y el Razo, en los municipios de Buenavista y Apatzingán. Productores y empacadores vivían bajo la presión de sus cobros de piso, mientras otros sectores —pollo y cerveza incluidos— también eran sometidos a su dominio.
UNA RED QUE SE DESMORONÓ
La detención se logró junto a dos de sus escoltas. Su círculo cercano, antes hermético, comenzó a fracturarse y permitió a las autoridades rastrear sus movimientos. Aunque intentaba comunicarse solo a través de operadores para evitar ser localizado, la red que lo protegía ya no era impenetrable.
LOS ERRORES QUE LO DELATARON
Víctor Sánchez Valdés, experto en seguridad, señaló dos fallas que lo convirtieron en objetivo prioritario: el asesinato del líder limonero Bernardo Bravo Manríquez y la exposición pública en videos difundidos en redes sociales. Dos movimientos que lo colocaron en el escaparate nacional y lo hicieron presa apetecible para el Gobierno Federal.
EL ASESINATO QUE MARCÓ SU DESTINO
La Fiscalía de Michoacán lo señaló como responsable del homicidio de Bravo en octubre de 2025. El encuentro en un rancho de Cenobio Moreno terminó en sangre. Peritajes y rastros de ADN confirmaron que el crimen ocurrió en propiedad de “El Botox”, con la participación de un intermediario, Marco Antonio “N”, alias “El Pilones”.
VIDEOS QUE DESPERTARON SOSPECHAS
Entre el 7 y el 12 de enero circularon tres grabaciones en redes. En ellas, Sepúlveda pedía detener su persecución, acusaba a la familia Bravo y, finalmente, solicitaba la intervención de Donald Trump en México. Cada mensaje lo exponía más, convirtiéndolo en una figura incómoda y visible.
EL OBJETIVO DEL GOBIERNO
Las instituciones de seguridad no tardaron en reaccionar. Omar García Harfuch aseguró que sería detenido, y el operativo en Buenavista cumplió la promesa. La captura se convirtió en un trofeo político y en un golpe contra la estructura criminal de los Blancos de Troya.
EL FUTURO DE LOS BLANCOS DE TROYA
La caída de “El Botox” no significa el fin. Expertos prevén que la organización mantenga vínculos con Los Viagras y el Cártel Jalisco Nueva Generación. El relevo, dicen, podría recaer en algún miembro de su propia familia, manteniendo la lógica de redes de sangre que sostienen a estos grupos.
UN HOMBRE CON SIETE ÓRDENES
Sepúlveda acumulaba siete órdenes de aprehensión por extorsión y homicidio. La Fiscalía de Michoacán ofrecía una recompensa de 100 mil pesos por información que llevara a su captura. Hoy, tras su detención, el misterio no es si caerá, sino quién tomará su lugar en el tablero criminal de Michoacán.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







