LANOTA– Tres adolescentes de Jalisco desaparecieron en distintos momentos: uno el 12 de octubre de 2025, otro el 13 de diciembre y el tercero el 8 de enero de 2026. Sus familias vivieron semanas de incertidumbre, sin noticias de ellos, hasta que finalmente fueron localizados en Sinaloa, donde se presume estaban siendo adiestrados por un grupo criminal.
EL TRAYECTO DEL CAUTIVERIO
Las investigaciones señalan que los jóvenes fueron sacados de sus hogares y trasladados primero a Zacatecas, donde permanecieron algunos días. Después fueron llevados a Sinaloa, un estado marcado por la guerra interna del narcotráfico. Allí, bajo vigilancia, recibieron instrucción táctica antes de lograr escapar y pedir ayuda a las autoridades locales.
EL ENGANCHE DIGITAL
Uno de los adolescentes fue contactado a través de anuncios en TikTok, mientras que los otros dos recibieron invitaciones directas de conocidos. El uso de redes sociales como herramienta de reclutamiento confirma la sofisticación de las tácticas del crimen organizado, que aprovecha la vulnerabilidad de los menores para atraerlos con promesas engañosas.
EL OPERATIVO DE RESCATE
La Vicefiscalía en Personas Desaparecidas de Jalisco encabezó el operativo que permitió recuperar a los tres jóvenes y trasladarlos de vuelta a su estado. El rescate culminó con su reintegración familiar, un desenlace que contrasta con otros casos donde la violencia ha dejado tragedias irreparables.
ANTECEDENTES OSCUROS
No es la primera vez que adolescentes jaliscienses son hallados en Sinaloa. En julio de 2025, dos jóvenes desaparecidos fueron encontrados sin vida tras un enfrentamiento en El Pozo, Culiacán. Vestían ropa camuflada y portaban equipo táctico, evidencia de que habían sido reclutados y entrenados por grupos criminales.
LA GUERRA INTERNA DEL CÁRTEL
El fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, ha señalado que los testimonios de adolescentes rescatados revelan un patrón: los grupos criminales trasladan a los jóvenes a Sinaloa para adiestrarlos en medio de la guerra entre Los Chapitos y Los Mayos, facciones del Cártel de Sinaloa. La disputa ha intensificado la necesidad de nuevos sicarios, y los menores se han convertido en carne de cañón.
ALERTA INTERNACIONAL
El exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, Mike Vigil, advirtió que el conflicto interno ha obligado al cártel a reclutar cada vez más niños. “Han perdido muchos elementos y ahora utilizan menores porque necesitan sicarios para sostener la guerra”, declaró.
UNA AMENAZA CRECIENTE
La organización civil Reinserta estima que en México existen 250 mil menores en riesgo de ser reclutados por el crimen organizado. La combinación de violencia cotidiana, pobreza, consumo de drogas y abandono familiar los convierte en objetivos fáciles para las redes criminales.
El rescate de los tres adolescentes en Sinaloa es un triunfo parcial en medio de una tragedia mayor: la normalización del reclutamiento de menores por el narcotráfico. La historia de estos jóvenes refleja la fragilidad de miles de familias mexicanas y la urgencia de enfrentar un fenómeno que amenaza con arrebatarle el futuro a toda una generación.
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