5/06/2026
LANOTA.- La crisis de violencia que asedia al gremio periodístico en Veracruz escaló este viernes 5 de junio a los ojos de la Federación. Bajo una persistente lluvia en el puerto de Coatzacoalcos, la indignación y la desesperación de una familia fracturada rompieron el cerco logístico de la gira presidencial. Rubicelia Hernández, madre de la periodista Roxana Berenice Guzmán, confrontó directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para exigirle una sola promesa: “Devuélvame con vida a mi hija”.
El encuentro, registrado a las afueras del astillero de la Marina donde se desarrollaba la conferencia matutina, reflejó la cruda realidad del estado con mayor letalidad para la prensa en las últimas décadas. Mientras simpatizantes lanzaban consignas de apoyo a la mandataria, la madre de la directora del medio Pulso Informativo del Sureste logró interceptar el vehículo oficial.
Entre lágrimas y sosteniendo las manos de Sheinbaum, la mujer transmitió el calvario que vive su familia a 72 horas de que un comando armado arrancara a la comunicadora de su hogar.
De acuerdo con los testimonios recabados tras el tenso momento, la respuesta presidencial apeló a la prudencia institucional. “Que no me desespere, que va a aparecer”, relató Rubicelia sobre las palabras de la mandataria, quien además le solicitó atender únicamente los canales oficiales, en un intento por frenar la desinformación que el día previo dio por falsa la localización de la reportera. Sin embargo, para los familiares y los periodistas locales que sostenían pancartas dirigidas también a la gobernadora Rocío Nahle, la narrativa oficial contrasta con la parálisis que se percibe en las calles.
UN SECUESTRO REGISTRADO EN VIDEO Y LA SOSPECHA DE INACCIÓN
La narrativa del caso Roxana Berenice ha conmocionado al país no solo por el perfil de la víctima, sino por la frialdad del crimen. El pasado 2 de junio, al menos tres sujetos fuertemente armados irrumpieron con violencia en su domicilio. Los agresores sometieron y golpearon a los familiares presentes antes de arrastrar a la periodista hacia un automóvil que portaba placas clonadas. El horror quedó documentado: la propia Roxana logró activar una grabación en su dispositivo móvil momentos antes de ser privada de su libertad, capturando el audio y las imágenes del asalto.
A pesar de contar con este material de manera inmediata, la Fiscalía General del Estado de Veracruz, encabezada por Lizbeth Jiménez, camina a un ritmo que la familia considera dolorosamente lento. Hasta el momento, el órgano autónomo no ha presentado pistas sólidas sobre el paradero de la comunicadora ni ha logrado identificar la ruta de escape del vehículo. En las primeras 24 horas posteriores al crimen, los captores no establecieron contacto ni solicitaron rescate, lo que robustece la hipótesis de que el ataque podría estar directamente vinculado a su ejercicio periodístico en una de las regiones más complejas del sureste mexicano.
LA RETÓRICA DISCURSIVA ANTE LA EMERGENCIA EN EL ESTADO
Durante la “mañanera”, la presidenta Sheinbaum aseguró que la localización de Roxana Guzmán es un asunto “prioritario” para los tres niveles de gobierno. En sintonía con el discurso federal, la fiscal Lizbeth Jiménez argumentó que las carpetas de investigación avanzan mediante el análisis de las comunicaciones de la víctima y el peritaje del video del secuestro. No obstante, la funcionaria estatal desvió parte de la atención técnica hacia la narrativa de género.
“Porque más allá de cualquier profesión a la que ella se dedique, no debemos perder de vista que en un país y en un estado encabezado por mujeres, pues es prioritaria la búsqueda o localización de una mujer”, declaró la fiscal ante los medios.
Para los colectivos de búsqueda y defensores de la libertad de expresión, este enfoque discursivo maquilla la falta de resultados operativos inmediatos. Mientras las horas clave para encontrarla con vida se agotan, la comunidad de Coatzacoalcos y el gremio informativo exigen que la Marina, la Guardia Nacional y las policías locales desplieguen la fuerza del Estado en el terreno. La promesa de que “va a aparecer” se somete al reloj de un Veracruz que sigue sumando nombres a su lista de comunicadores bajo fuego.
PUNTOS CLAVE
- Confrontación directa a Sheinbaum: Rubicelia Hernández, madre de la periodista secuestrada Roxana Berenice Guzmán, rompió el cerco de seguridad en Coatzacoalcos para suplicar a la presidenta que le devuelva a su hija con vida.
- El crimen documentado: La directora de Pulso Informativo del Sureste fue sacada a la fuerza de su casa el 2 de junio por tres hombres armados; la propia periodista logró grabar el momento exacto del allanamiento.
- Lentitud en la Fiscalía local: A tres días del suceso, la Fiscalía de Veracruz, a cargo de Lizbeth Jiménez, reporta únicamente que analiza las sábanas de llamadas y el video, sin registrar personas detenidas ni pistas claras del auto con placas falsas.
- Sin exigencia de rescate: La familia confirmó que las primeras horas transcurrieron sin llamadas de extorsión, lo que incrementa las sospechas de un ataque directo ligado a su labor informativa.
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