20/07/2026
LANOTA.MX.- El documento oficial no deja margen para la ambigüedad: el certificado de defunción de Dafne Zapata Quintos clasifica su muerte como homicidio, estableciendo como causa determinante una “asfixia por sumersión”.
La adolescente de 13 años falleció el pasado jueves 17 de julio durante un campamento de verano en la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas.
Desde ese momento, su madre, Alejandra Quintos, reconstruye minuciosamente —llamada por llamada y testimonio por testimonio— lo ocurrido en los cuatro días que la institución tuvo a su hija bajo su cuidado.
La Fiscalía de Tamaulipas investiga bajo el protocolo de feminicidio, sin que hasta el momento se reporte la detención de personas vinculadas al caso.

CUATRO DÍAS DE LLAMADAS Y EL CONTROL DE LA INFORMACIÓN
Dafne era originaria de El Mante y había ingresado al campamento de verano el lunes 13 de julio.
Durante los cuatro días que duró su estancia, el reglamento del plantel prohibía el contacto telefónico directo entre los alumnos y sus familias.
Debido a esta restricción, el personal de la academia era el único canal autorizado para emitir reportes sobre el estado físico y emocional de los menores.
La coordinadora del área femenil, identificada como Estrella Mora, fue la persona que mantuvo comunicación constante con Alejandra Quintos durante ese periodo.
El martes 14 de julio, Mora llamó a la madre para reportar que Dafne había vomitado y se había desmayado de frente durante una actividad física, abriéndose el labio sin meter las manos.
Para respaldar su versión, le envió un video de la menor acostada y con la boca lastimada, asegurándole que era “un leve raspón”, que ya estaba medicada, con suero y descansando bajo aire acondicionado.
Ante las imágenes, la madre solicitó formalmente que la trasladaran con un médico especialista.
Mora respondió que la niña ya había sido evaluada y que el médico la encontró en buen estado de salud.
Sin embargo, cuando Quintos solicitó la receta médica para comprobar la atención y reembolsar los gastos, la coordinadora jamás envió el documento.
Paralelamente, en esas mismas conversaciones, Mora comenzó a construir una narrativa distinta sobre la actitud de la menor.
Le aseguraba que Dafne había abrazado a la instructora tres veces durante el entrenamiento, manifestándole que la quería como a una madre y que no deseaba regresar a casa porque se sentía sola, expresando supuestamente su intención de quedarse a estudiar la secundaria en la academia.
“Yo dije: esa no es mi hija. Ella es alegre pero introvertida. Jamás le va a decir esas palabras a una persona que tiene dos días de conocerla”, declaró Quintos en entrevista con Fórmula Noticias.

El miércoles, el reporte entregado por Mora señalaba que Dafne había amanecido con una evolución favorable.
No obstante, el jueves la versión dio un giro drástico cuando se notificó que la menor presentaba tos, vómito e incontinencia.
A las 11:30 de la noche, Mora afirmó que la había bañado y que se encontraba arropada, habiéndole administrado té y Theraflu.
Tan solo quince minutos después, a las 11:45 de la noche, una persona que jamás se identificó tomó el teléfono para dar la noticia fatal: “Señora, la niña no tiene signos, ya está muerta. Véngase para acá”.
Alejandra Quintos emprendió el viaje desde Ciudad Mante, ubicado a tres horas de distancia de Ciudad Madero.
Al arribar al plantel, el cuerpo de la niña ya se encontraba empaquetado en una bolsa forense y con los servicios funerarios presentes en la escena.
En el sitio no había presencia de la Policía ni de personal de Protección Civil.
“LA SUMERGÍAN Y LA PONÍAN A CORRER”: TESTIMONIOS REVELAN CASTIGOS
Días después del fallecimiento, mientras rendía su declaración ante el Ministerio Público, Alejandra Quintos coincidió en los sanitarios con una menor que también había asistido al campamento.
La niña la abrazó fuertemente y le expresó: “Gracias por salvarnos, señora, gracias por salvarnos”.
Acto seguido, la menor relató lo que presenció directamente dentro de la institución.
Según la reconstrucción del testimonio aportado por la madre: “A Dafne, cuando estaba parada, la aventaron y se fue de boca. Luego la subieron al cuarto y cuando la castigaban le sumergían su carita en agua y cuando ya no podía más, la ponían a correr sin parar”.
Por su parte, la abuela de Dafne declaró ante los medios que el cuerpo de la menor presentaba múltiples heridas y contusiones en el rostro.
Rechazó de manera categórica que dichas lesiones fueran producto de un simple desvanecimiento o una caída accidental.
Asimismo, denunció que las autoridades del plantel le impidieron tomar fotografías del cadáver.
“No es justo. La golpearon, yo sé que la golpearon”, aseveró la abuela ante la prensa.
Tras el deceso, diversas madres acudieron a retirar a sus hijos del plantel y los menores rindieron su declaración ante la representación social.
“Los niños dicen todo lo que le hicieron a Dafne y a otros niños y adolescentes que estaban ahí”, afirmó Quintos.
Entre los testimonios difundidos en medios locales, un alumno reveló que los estudiantes eran obligados a consumir drogas para tolerar las intensas jornadas de entrenamiento.
Otra declaración señala que los alumnos eran forzados a golpearse entre sí, advirtiéndoles que quien se negara a hacerlo recibía un castigo doble al día siguiente.
LA POSTURA DEL DIRECTOR Y LA CONTROVERSIA POR LA DEVOLUCIÓN DEL DINERO
El director de la academia, Jorge Luis Ponce Ortega, acudió por tercera ocasión ante la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes para ampliar su testimonio.
El directivo sostuvo que Dafne ingresó al campamento padeciendo una dolencia preexistente que el médico no logró detectar a tiempo.
“Aparentemente la niña traía una dolencia. De repente se desvaneció en la regadera bañándose y ya no despertó”, argumentó Ponce Ortega en entrevista con El Sol de Tampico.
La madre rechazó enérgicamente esa versión, garantizando que su hija inició el curso en perfecto estado de salud.
Además, el certificado de defunción difundido en redes sociales contradice al directivo al calificar el caso como homicidio y fijar la “asfixia por sumersión” como la causa real de la muerte.
En relación con el pago de 25,000 pesos realizado por la familia para el curso, el director generó indignación al declarar: “Le podemos regresar a la mamá lo que depositó, porque realmente solo lo ocupó cuatro días”.
Respecto a los señalamientos de maltrato físico y abusos, el responsable del plantel desestimó los señalamientos mediáticos.
“¿Cuándo fueron a dar la queja? Todo mundo se le hace fácil decir cosas atrás de un celular, mediante nombres ficticios”, recriminó.
Ponce Ortega reveló además que teme por su vida debido a represalias comunitarias.
“Tengo miedo, tengo que salir hasta con cubrebocas porque he sido amenazado de muerte en las redes sociales. Quiero pedirle a la gente que espere a que realmente se esclarezca el caso, porque están presionando a las autoridades y lo único que pueden conseguir es que se culpe a un inocente”, aseveró.
Sobre la operatividad futura del campamento, indicó que evaluará la situación con los padres de familia en una reunión posterior.
PLANTEL CLAUSURADO, IRREGULARIDADES Y ANTECEDENTES
La Fiscalía de Tamaulipas aseguró las instalaciones del plantel, ubicadas en la avenida Sarabia 1203 de la colonia Primero de Mayo, bajo la carpeta de investigación 0027/2026.
Las autoridades colocaron sellos de clausura en todos los accesos del inmueble.
Sin embargo, Quintos denunció que cinco personas violaron los sellos oficiales para ingresar al plantel bajo el pretexto de alimentar a la mascota del lugar.
Agregó que en grupos de WhatsApp vinculados a la academia se difunde la versión de que Dafne falleció de forma natural al caerse mientras se bañaba sola.
Por otro lado, los resultados de la necropsia practicada por la Fiscalía revelaron una cantidad excesiva de agua en la tráquea y pulmones de la víctima.
El propio Ponce reconoció que la autoridad le informó que la causa fue asfixia por sumersión, aunque sugirió que pudo tratarse de un ahogamiento en alberca o con su propio líquido.
Ante la falta de confianza en los peritajes locales, la familia anunció que contratará peritos independientes para efectuar una segunda necropsia.
“A lo mejor ellos también están coludidos. Muchas cosas se pueden hacer en un momento, pero yo voy a defender a mi hija”, enfatizó Quintos.
La Academia Militarizada Marina Doenitz ha operado en Ciudad Madero durante más de 30 años y posee Clave de Centro de Trabajo emitida por la SEP para impartir desde nivel básico hasta preparatoria, internado y campamentos.
No obstante, la madre expuso que ya existían denuncias previas por abusos ante la Comisión de Derechos Humanos que no prosperaron.
Una exalumna identificada como Claudia Patricia acudió a declarar ante la Fiscalía para ratificar que presenció castigos físicos, humillaciones y abusos nocturnos durante su estancia.
Asimismo, acusó a un instructor de boxeo de cometer tocamientos indebidos contra alumnas bajo el pretexto de realizar ejercicios de estiramiento.
La familia exige formalmente que las investigaciones abarquen a todo el personal que tuvo contacto con Dafne, se revisen las cámaras de videovigilancia y se deslinde la responsabilidad médica.
Hasta el momento, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, no ha emitido pronunciamientos ni ha establecido comunicación con la familia afectada.
El ayuntamiento de Ciudad Madero solicitó a Protección Civil y al gobierno estatal verificar si el campamento contaba con los permisos de operación vigentes.
Finalmente, Alejandra Quintos convocó a una manifestación pacífica frente al plantel clausurado e hizo un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario Omar García Harfuch para que intervengan inmediatamente en el caso.
PUNTOS CLAVE DEL CASO
- Causa de muerte oficial: El certificado de defunción confirma que Dafne Zapata murió por homicidio a causa de “asfixia por sumersión”, desmintiendo la versión de una caída o muerte natural sostenida por el director.
- Testimonios de violencia física: Una alumna del campamento reveló que a Dafne le sumergían la cara en agua como castigo y la obligaban a correr sin parar, coincidiendo con el agua hallada en sus pulmones.
- Irregularidades en la escena: La madre halló el cuerpo de su hija en una bolsa forense sin presencia policial ni de Protección Civil, tras haber recibido reportes médicos falsos y evasivos durante cuatro días.
- Denuncias de abusos sistemáticos: Testimonios de alumnos y exalumnos exponen ingesta forzada de sustancias, peleas obligatorias entre internos y antecedentes de tocamientos indebidos dentro de la academia.
- Investigación por feminicidio: El inmueble fue asegurado bajo la carpeta 0027/2026. La familia solicita peritajes independientes y la intervención directa del Gobierno Federal ante la desconfianza en las autoridades locales.
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