LANOTA.MX– El ex gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, decidió que después de administrar un estado lo más lógico era administrar un vestidor. Ahora inicia su carrera como auxiliar técnico del Real Valladolid, equipo de la Segunda División de España. Un giro que, para algunos, parece más un cambio de cancha que de vocación.
Hace dos años y medio, cuando estaba a punto de cumplir 50, tomé la decisión de darle un giro a mi vida. Había logrado cumplir todos los objetivos que me propuse en el plano profesional y era momento de plantearme nuevos desafíos. Viví una historia maravillosa que me llena de… pic.twitter.com/PnPRiB9sND
— Enrique Alfaro (@EnriqueAlfaroR) November 21, 2025
FORMACIÓN ACADÉMICA… Y POLÍTICA
Durante la recta final de su mandato, Alfaro se inscribió en cursos de entrenador en la ATFA de Argentina y realizó prácticas en las Chivas. Al concluir su carrera política, emigró a España para estudiar un Máster en Dirección de Futbol en la Universidad del Real Madrid. En sus redes sociales, escribió: “Hubo muchos que no entendieron mi decisión, otros se burlaron de mi propósito”. Una frase que bien podría aplicarse tanto a sus decisiones políticas como a su nuevo rol en el futbol.
UN SUEÑO HECHO REALIDAD
Alfaro asegura que iniciar su carrera en un club histórico del futbol español es un “sueño hecho realidad”. Después de años de lidiar con opositores, sindicatos y partidos, ahora enfrentará a defensas rivales y esquemas tácticos. El compromiso, dice, es igual de grande.
EL VALLADOLID, CON SELLO MEXICANO
El Real Valladolid pertenece a Grupo Ignite, de propietarios mexicanos, encabezado por Gabriel Solares, ex dueño del Querétaro. El técnico uruguayo Guillermo Almada, ex entrenador del Pachuca, será su jefe directo. Alfaro lo describe como alguien a quien admira, aunque en política ya estaba acostumbrado a convivir con figuras de poder.
APRENDIZAJE Y NUEVOS RETOS
“Poder estar cerca de un entrenador al que admiro como Guillermo Almada es un gran honor”, dijo Alfaro. También destacó la oportunidad de aprender de Víctor Orta, director deportivo del club. La ironía no pasa desapercibida: tras años de discursos sobre transformación y gobernanza, ahora su tarea será apoyar a un grupo de jugadores y diseñar estrategias para ganar partidos. En política, los resultados se medían en encuestas; en el futbol, en goles.
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