LANOTA.– Por encima de lo previsto. México logró revertir las proyecciones negativas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para su economía en 2025. En abril, el organismo había anticipado una contracción de -0.3%, impulsada por el impacto de los nuevos aranceles estadounidenses, pero en su más reciente actualización estima un crecimiento de 0.2%, es decir, una mejora de medio punto porcentual.
Este nuevo pronóstico se da en el contexto de un repunte generalizado en América Latina y el Caribe, cuya economía crecerá 2.2% este año, frente al 2% previsto en abril. Para 2026, el FMI proyecta una expansión regional de 2.4%.
CRECIMIENTO PUNTUAL EN MEDIO DE LA INCERTIDUMBRE
A pesar de que los aranceles de Estados Unidos a socios comerciales clave como México aún generan inquietud, el FMI señala que “el impacto no fue tan grave como lo esperado”. Esta percepción mejora la proyección económica para México, aunque advierte que los efectos plenos aún podrían sentirse en el segundo semestre del año.
Washington ha logrado acuerdos con países como Reino Unido, Japón, Vietnam, Indonesia, Filipinas y la Unión Europea para evitar aranceles más altos, pero otros países —entre ellos México— enfrentan aún incertidumbre arancelaria con tarifas que podrían elevarse hasta un 30%, a menos que se alcance un nuevo acuerdo antes del 1 de agosto.
AMÉRICA LATINA: LUCES Y SOMBRAS
Brasil, la mayor economía de la región, también mejora su pronóstico: crecerá 2.3% este año, pese a su alto déficit fiscal y deuda pública histórica. Argentina, en contraste, no muestra cambios en sus cifras: se espera una contracción del 5.5% en 2025 y una caída de 4.5% en 2026.
A escala global, la economía crecerá 3% este año, 0.2 puntos porcentuales más que lo proyectado en abril, aunque por debajo del 3.3% alcanzado en 2024. La inflación, por su parte, se mantendría relativamente controlada, con un promedio mundial estimado en 4.2% este año y 3.6% para 2026.
RIESGOS PERSISTENTES
El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, advirtió que aunque hay señales alentadoras, persisten riesgos importantes como la acumulación excesiva de inventarios por parte de las empresas, en previsión de aumentos arancelarios. Este fenómeno podría reducir la actividad económica en la segunda mitad del año.
En resumen, México sale mejor parado de lo que se temía frente a la tensión comercial con Estados Unidos, pero su margen de maniobra sigue limitado. El entorno sigue siendo volátil y la incertidumbre aún no se disipa.
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