LANOTA.MX– La mañana comenzó con un sobresalto. A las 7:49, un microsismo de magnitud 2.3 sacudió la alcaldía Álvaro Obregón y sorprendió a miles de capitalinos que apenas abrían los ojos. No fue un sueño ni una ilusión: la tierra decidió moverse justo cuando la ciudad despertaba.
SIN ALERTA, PERO CON SUSTO
El Servicio Sismológico Nacional confirmó el epicentro en Álvaro Obregón. El movimiento fue breve, pero perceptible. El coordinador del C5, Salvador Guerrero Chiprés, explicó que cuando el epicentro está dentro de la Ciudad de México, la alerta sísmica no se activa. Aun así, los sistemas de monitoreo permanecieron atentos, como si esperaran que el temblor fuera solo un aviso de algo más.
EL ENIGMA DE LOS MICROSISMOS
La UNAM ya había advertido que estos fenómenos son más comunes de lo que pensamos. Siempre han existido, pero antes pasaban desapercibidos. Ahora, con más población y tecnología, cada sacudida se siente y se estudia.
Los especialistas señalan que el oeste de la ciudad está dividido en dos zonas:
- Una inestable, capaz de generar microsismos repentinos.
- Otra estable, donde los movimientos son lentos, pero constantes.
La energía acumulada en la parte estable termina presionando la región inestable, provocando sacudidas que, aunque pequeñas en magnitud, se sienten intensas por su cercanía a las zonas urbanas.
LO QUE NO PROVOCAN
Los expertos descartan que estos microsismos sean señal de un volcán en formación o que tengan relación con obras humanas como la Línea 12 del Metro. Las deformaciones son demasiado grandes para ser producto de la actividad urbana. La explicación sigue siendo natural: la tierra bajo la capital se mueve a su propio ritmo, ajena a los horarios de la ciudad.
LA CIUDAD QUE NUNCA DUERME
El microsismo de este jueves no dejó daños, pero sí dejó preguntas. ¿Cuántos movimientos invisibles ocurren mientras la ciudad duerme? ¿Qué secretos guarda la tierra bajo nuestros pies?
La capital despertó con un recordatorio inquietante: aunque parezca inmóvil, la Ciudad de México siempre está en movimiento.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







