LANOTA– La autonomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra bajo la lupa tras una opaca sesión celebrada este 12 de febrero de 2026. A puerta cerrada y blindada ante el escrutinio de los medios, la máxima casa de estudios oficializó nuevos nombramientos en su Junta de Gobierno.
Sin embargo, el ambiente se tornó tenso debido a la designación de una figura cuya cercanía directa con el gobierno de Claudia Sheinbaum ha encendido las alarmas sobre una posible injerencia gubernamental en las decisiones universitarias.
UNA ELECCIÓN DIVIDIDA: SE ROMPE LA TRADICIÓN DEL CONSENSO
En un hecho que rompe con la costumbre de las designaciones unánimes, el Consejo Universitario validó la llegada de Rosaura Martínez Ruiz a la Junta de Gobierno. La polémica no es gratuita: la académica es hija de la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), Rosaura Ruiz.
Esta relación de parentesco provocó una fractura en la votación, obligando a una aprobación por mayoría de votos en lugar de la unidad habitual, lo que refleja un evidente descontento y desconfianza en un sector del sector académico.
EL BLINDAJE DISCURSIVO: ¿HERENCIA POLÍTICA O MÉRITO PROPIO?
Ante los cuestionamientos, voces afines intentaron justificar el nombramiento apelando a la genealogía política de la académica. Ambrosio Velasco argumentó que el linaje de Martínez Ruiz —cuyos padres fueron activistas— es garantía de compromiso, calificando de “sucia campaña” las críticas que señalan el conflicto de interés por su parentesco.
No obstante, para muchos sectores, el peso del apellido parece haber inclinado la balanza en un momento de alta sensibilidad política para la Universidad.
En 2018, Martínez Ruíz, recibió el reconocimiento para Científicos Jóvenes de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), con una playera que recuerda a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. En el acto, el aquel entonces presidente Enrique Peña Nieto le entregó el galardón.
RADIOGRAFÍA DE ROSAURA MARTÍNEZ RUIZ: ENTRE EL PRIVILEGIO Y LA ACADEMIA
Más allá del escándalo familiar, el perfil de la nueva integrante destaca por una formación de élite. Egresada de Psicología y Doctora en Filosofía, Martínez Ruiz consolidó su visión intelectual en The New School for Social Research en Nueva York. Bajo la tutela de figuras como Jacques Derrida, desarrolló una carrera que hoy la posiciona como Profesora Titular C y miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores nivel III, centrando su obra en temas de trauma, justicia y psicoanálisis.
RELEVOS ADICIONALES: SARA LADRÓN DE GUEVARA LLEGA A LA JUNTA
En medio del ruido mediático, la antropóloga Sara Ladrón de Guevara también se integró al órgano de gobierno en sustitución de Enrique Cabrero Mendoza. Con una trayectoria marcada por la arqueología y la gestión institucional, la exrectora de la Universidad Veracruzana aporta un perfil administrativo sólido. Su experiencia incluye la dirección del Museo de Antropología de Xalapa, lo que le otorga un peso institucional propio dentro de la nueva conformación de la cúpula universitaria.
JOSÉ MARÍA SERNA: EL REFUERZO JURÍDICO EN LA CÚPULA UNIVERSITARIA
Finalmente, el cuerpo colegiado completó sus vacantes con la designación de José María Serna de la Garza, quien toma el lugar de Margarita Beatriz Luna Ramos. Investigador de la Facultad de Derecho y referente en el derecho constitucional, Serna cuenta con un currículum que incluye más de 160 publicaciones académicas y estancias en el Instituto Max Planck de Alemania. Su nombramiento busca equilibrar, desde el rigor jurídico, una Junta de Gobierno que hoy enfrenta uno de sus momentos de mayor cuestionamiento público.
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