LANOTA.- La estabilidad económica global pende de un hilo de apenas 33 kilómetros de ancho. Este lunes, el mercado energético internacional registró un sismo financiero cuando el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI) superó la barrera de los 115 dólares, alcanzando niveles no vistos desde la crisis de 2022. El detonante: una escalada bélica sin precedentes que incluye bombardeos israelíes a instalaciones estratégicas en Irán y el cierre total del Estrecho de Ormuz.
Para México, este escenario no es solo una cifra en las pantallas de Wall Street; es una amenaza directa a las finanzas públicas, al control de la inflación y al valor de nuestra moneda, que ya ha comenzado a resentir el golpe de la incertidumbre geopolítica.
EL ESTRECHO DE ORMUZ: EL YUGULAR ENERGÉTICO DEL MUNDO
La relevancia de este canal marítimo es absoluta. Por sus aguas transita diariamente el 20% del petróleo mundial y una quinta parte del gas natural licuado (GNL). Desde el inicio de las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, la zona se ha convertido en un cementerio de buques varados.
El bloqueo iraní, que cumple diez días, ha contraído la oferta global de forma drástica. Bajo la lógica del mercado, cuando el flujo de Ormuz se interrumpe, el precio sube en cascada para todos los países, sin importar si su crudo proviene de Oriente Medio, del Golfo de México o de las arenas de Canadá.
GASOLINA Y PESO: EL DOBLE GOLPE AL BOLSILLO MEXICANO
En México, la onda expansiva del conflicto se manifiesta en dos frentes críticos:
1. PRESIÓN EN LAS GASOLINERAS
Aunque el Gobierno Federal utiliza los estímulos fiscales al IEPS para amortiguar las variaciones internacionales, este subsidio tiene un límite presupuestal. Si el barril se mantiene por encima de los 100 dólares de forma prolongada, el costo fiscal de mantener la “gasolina barata” se vuelve insostenible, lo que eventualmente forzaría un ajuste al alza en las bombas de servicio.
2. DEVALUACIÓN DEL PESO
Este lunes, el peso mexicano rompió la barrera de las 18 unidades por dólar, un retroceso significativo que encarece automáticamente todas las importaciones del país. Una divisa débil es combustible para la inflación, la cual ya cerró febrero en un preocupante 4.02% anual, por encima del objetivo de Banxico.
LA DISYUNTIVA DE TRUMP Y LA REALIDAD DE MÉXICO
Mientras la volatilidad reina, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó el impacto a través de Truth Social, calificando el alza del crudo como un “pequeño precio a pagar por la seguridad”. No obstante, esta visión nace de un país que es productor neto de energía.
Para México, la narrativa es distinta. El aumento del petróleo genera ingresos excedentes por exportaciones de crudo de Pemex, pero estos se ven neutralizados por el costo de importar gasolinas y el encarecimiento de los insumos logísticos para la canasta básica.
PROYECCIONES 2026: ENTRE EL CONFLICTO Y EL MUNDIAL
El futuro a corto plazo depende de la duración del bloqueo. Analistas advierten que, de prolongarse meses, el barril podría buscar los 200 dólares, desatando una crisis inflacionaria similar a la de 2022.
Sin embargo, México cuenta con factores de resistencia únicos para este 2026:
- Nearshoring: La llegada de inversiones por relocalización sigue sosteniendo la demanda de pesos.
- Mundial de Fútbol 2026: El flujo masivo de divisas por el evento deportivo podría actuar como un contrapeso natural para fortalecer la moneda.
- T-MEC: La renegociación del tratado y las políticas arancelarias de la administración Trump serán los ejes que definirán si el tipo de cambio cierra el año en el rango esperado de $19.30 a $20.50 pesos por dólar.
PUNTOS CLAVE DE LA CRISIS
- Máximo Histórico: El petróleo WTI supera los 115 dólares, impulsado por el bloqueo iraní en el Estrecho de Ormuz.
- Peso bajo presión: La divisa mexicana cruza la barrera de los 18.00 por dólar ante la aversión al riesgo global.
- Inflación en riesgo: El alza energética amenaza con desbordar la inflación de febrero (4.02%), complicando la baja de tasas de Banxico.
- Subsidios al límite: La capacidad del gobierno para mantener estímulos al IEPS se verá comprometida si el crudo no baja de los 100 dólares.
- Perspectiva 2026: Instituciones como Hacienda y Banorte sitúan el tipo de cambio para el cierre de año entre $19.30 y $19.70, dependiendo de la resolución del conflicto en Oriente Medio.
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