El momento en que huye el asesino. @siete_letras
LANOTA.- Por segundos, el crimen se mezcló con la rutina de la ciudad. En la calzada de Tlalpan, justo a la altura de la estación Xola, un hombre vestido como obrero permanecía inmóvil, como si esperara transporte. Pasaban taxis, peatones, el ruido del tránsito. Pero él esperaba algo más: un blanco.
Un nuevo video revelado por el periodista Antonio Nieto mostró que el sicario aguardó exactamente dos minutos con treinta y nueve segundos a sus víctimas: Ximena Guzmán, secretaria particular de Clara Brugada, y José Muñoz, su asesor.
Ambos acostumbraban encontrarse ahí cada mañana antes de iniciar sus labores. El asesino lo sabía. Fingiendo ser un trabajador de la construcción, con chaleco y casco, simuló hacer la parada a varios taxis. Su actuación no levantó sospechas.
Asesino de Ximena y José usó silenciador y esperó 2:39 para atacar:
— Antonio Nieto (@siete_letras) May 23, 2025
Fingió buscar un taxi. Es el video íntegro del crimen de los funcionarios de @ClaraBrugadaM.
Ya hay rostro e identidad del tirador 👉🏻 https://t.co/NeK7LZEquS pic.twitter.com/7Nd2tdVfSj
EL ATAQUE PRECISO
Cuando José apareció por debajo del puente, acercándose al vehículo donde lo esperaba Ximena, el agresor se movió con rapidez. Sacó un arma con silenciador y disparó directamente al automóvil. Ocho balas impactaron a Ximena. Cuatro a José. Murieron en el acto.
La utilización del silenciador fue clave. Aunque un trabajador de limpia detectó el sonido amortiguado y se escondió tras su carrito metálico, la mayoría no supo lo que pasaba. La cámara del C2 Sur frente a la escena no funcionaba, y el primer aviso al 911 llegó tres minutos después, dando al tirador una ventaja crítica para escapar.
UNA FUGA BIEN PLANIFICADA
La reconstrucción de los hechos permitió establecer que el asesino huyó corriendo hasta una motocicleta conducida por un cómplice. A solo 500 metros del sitio, abandonaron la moto, un chaleco y un casco.
Luego abordaron una camioneta Nissan Kicks azul, localizada más tarde en Iztacalco. En ella se halló otro chaleco similar y ningún rastro dactilar: los asesinos usaron guantes todo el tiempo.
La pistola utilizada, calibre 9 mm, no ha sido ligada a otros crímenes, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de una ejecución cuidadosamente planeada. Incluso el escape fue orquestado: los sicarios se habrían desplazado hacia Tonanitla y Zumpango y luego abordaron una camioneta blanca tipo Urban, vista circulando hacia el AIFA por el Circuito Exterior Mexiquense, evitando puntos de control.
INTENTO FALLIDO Y PERFIL DEL SICARIO
Lo más inquietante es que el asesinato pudo haber ocurrido días antes. El 14 de mayo, una cámara captó a un sujeto vestido con el mismo chaleco, casco, botas y arnés, esperando en el mismo sitio. Solo llegó Ximena. Sin José, el ataque fue suspendido.
Días después, el crimen fue consumado. La Fiscalía ya tendría identificada a la persona que disparó, gracias al sistema de reconocimiento facial, aunque su nombre y vínculos no han sido revelados. Se analiza si tiene relación con otros hechos violentos.

Por otro lado, nuevas imágenes divulgadas por el periodista Carlos Jiménez muestran al segundo implicado, el conductor de la motocicleta. Viste sudadera negra, jeans, botas oscuras y gorra roja. En algunas tomas aparece con guantes, lo que refuerza el patrón de evitar cualquier rastro.

Fue una ejecución profesional. Fría. Sin margen de error. Con logística, vigilancia previa, escape múltiple y silencios calculados. Y en el centro, dos servidores públicos cercanos al poder de la Ciudad de México.
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