2/07/2026
LANOTA.- Las aulas jaliscienses cerraron sus ciclos escolares bajo una sombra de terror. En un lapso de apenas cinco días, coincidiendo con las ceremonias de fin de cursos de este verano de 2026, seis jóvenes de entre 14 y 18 años fueron arrancados de sus entornos familiares en dos episodios que apuntan a un modus operandi idéntico. La tragedia se desató en dos frentes del estado: tres alumnos del bachillerato CECyTEJ desaparecieron tras sufrir un rapto violento en los caminos de Puerto Vallarta, mientras que tres menores recién egresados de secundaria se esfumaron en Guadalajara tras acudir a su festejo escolar. La coincidencia temporal ha dejado al descubierto un patrón de cacería criminal que aprovecha la vulnerabilidad de las fiestas de graduación para capturar mano de obra juvenil.
La coyuntura del fin de cursos en los planteles educativos de la región ha encendido las alarmas de colectivos y especialistas en seguridad, quienes advieten cómo la delincuencia organizada aprovecha este periodo de transición y festejos urbanos para cazar a sus víctimas. La simultaneidad y las características de los casos sugieren que los jóvenes se encuentran expuestos a dinámicas delictivas de captación justo en el momento en que concluyen sus ciclos escolares, una realidad que trunca sus proyectos de vida antes de dar el siguiente paso académico o laboral.
EL DIAGNÓSTICO EN PUERTO VALLARTA: EMBOSCADOS RUMBO A LA CEREMONIA
El primer golpe se registró la tarde del pasado 25 de junio en la delegación de Ixtapa, perteneciente al municipio de Puerto Vallarta. Los jóvenes Flor Yoselin Espinoza Contreras (18 años), Elvira Monserrat Guzmán Mascorro (14 años) y José Israel Ramos Mejía (17 años) se encontraban en el paradero de autobuses denominado “El Zancudo”, ubicado a un costado de la carretera estatal 544. De acuerdo con los reportes recabados por sus allegados, el grupo de estudiantes del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Jalisco (CECyTEJ) fue interceptado por sujetos fuertemente armados que los privaron de la libertad con violencia, impidiendo de forma definitiva su llegada al evento oficial del plantel.
Tras confirmarse el rapto múltiple, la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) emitió de inmediato las fichas de alerta correspondientes a nivel federal, mientras que fuerzas de seguridad de los tres órdenes de gobierno desplegaron células de rastreo en las inmediaciones del corredor vial y las zonas serranas colindantes. Al respecto, la Fiscalía del Estado mantiene abiertas carpetas de investigación bajo la prioridad de ubicar con vida a los tres bachilleres y rastrear el avance de las unidades involucradas en el crimen.
LA ALERTA DE LA FISCALÍA: LLAMADAS BAJO COACCIÓN Y NEXOS REGIONALES
En una conferencia de prensa ofrecida este 2 de julio de 2026, la Fiscalía General de Jalisco reconoció de manera abierta que la línea de investigación prioritaria apunta al reclutamiento forzado por parte de cárteles de la droga. El órgano de procuración de justicia aclaró que los análisis de plataformas digitales descartan el uso de aplicaciones de transporte privado (como Uber o Didi) en el traslado inicial de los jóvenes de Puerto Vallarta, concentrando los esfuerzos periciales en identificar los vehículos particulares utilizados por la célula criminal que operó en la carretera 544.
Un elemento crítico dentro de la investigación ministerial es que, de manera posterior a su desaparición física, las tres víctimas del puerto lograron entablar contacto telefónico de corta duración con sus padres. Durante los enlaces, los menores manifestaron que se encontraban en buen estado de salud pero aclararon explícitamente que “por el momento” les era imposible regresar a sus hogares, mensajes que la autoridad analiza bajo la presunción de encontrarse controlados y bajo amenazas directas por parte de sus captores.
El escenario se tornó más complejo cuando la Fiscalía reveló que una de las jóvenes llamó específicamente para exigir a sus familiares que bajaran de las redes sociales las fotografías y boletines de búsqueda. Ante esta petición, el Ministerio Público fue tajante al señalar que no retirará ningún mecanismo de difusión, manteniendo vigentes las alertas nacionales e institucionales. Asimismo, se confirmó que se han enviado oficios de colaboración urgente a las fiscalías de Colima y Michoacán, luego de que las antenas de telecomunicación y el trabajo de inteligencia detectaran indicios de que los menores pudieron ser trasladados fuera de los límites geográficos de Jalisco.
EL CASO GUADALAJARA: ENVIADOS A LA SIERRA TRAS DEJAR LAS AULAS
La réplica de esta crisis golpeó a la Zona Metropolitana de Guadalajara el 30 de junio. A escasas horas de haber recibido sus constancias de estudio en la Secundaria Técnica 113, los adolescentes Justin Enrique Torres Sandoval (15 años), Jordan Isaac García López (14 años) y Christopher Alfredo Sandoval Muñoz (14 años) desaparecieron de forma simultánea en la colonia Lomas del Paraíso. Al notar la ausencia generalizada, las tres familias acudieron en bloque a la Fiscalía Especial en Personas Desaparecidas para formalizar las denuncias el miércoles 1 de julio, activando de inmediato el protocolo Amber.

Los testimonios recabados entre los círculos cercanos de los menores robustecen la tesis de la captación criminal. Compañeros de aula revelaron que, durante la misma fiesta de graduación, los tres estudiantes habían comentado de manera discreta que serían trasladados a una zona de la sierra durante un periodo de tres meses. La planeación de este viaje forzado interrumpió abruptamente el futuro de Justin Enrique, quien ya contaba con su dictamen de admisión aprobado para ingresar al próximo ciclo escolar en la Preparatoria 11 de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Janet Nayeli Molina López, madre de Justin, relató los últimos instantes que pasó con su hijo, detallando que el menor regresó a su domicilio tras el festejo escolar solo para cambiarse de ropa y salir a despedirse de unos amigos de la cuadra. A las 18:46 horas de ese martes, el teléfono de Janet registró el último mensaje de texto del menor, cuyo contenido encendió el terror familiar: “Me voy a ir tres meses, ora por mí, te amo mucho”. La madre de familia sentenció ante las autoridades que este tipo de conductas no forman parte del comportamiento habitual de su hijo, confirmando que la salida estuvo operada por terceros que los engancharon con falsas promesas de empleo o bajo amago.
UN DOLOR VIVO Y EL CERCO DE LA EXTORSIÓN CRIMINAL
El drama humano se intensifica en los hogares de Lomas del Paraíso. Olivia Raquel Enríquez Ulloa, tía del pequeño Jordan Isaac de 14 años, relató que el hermano menor del adolescente fue testigo del momento en que este se despidió argumentando que se dirigiría a “trabajar a la sierra”. Para Olivia, este hecho representa una doble tragedia familiar, dado que ella misma suma tres años y nueve meses recorriendo ministerios y fosas clandestinas en la búsqueda de su propio hijo desaparecido, describiendo la situación actual como una dolorosa reapertura de sus heridas emocionales.
Respecto a las características físicas de los menores de Guadalajara para coadyuvar a su localización, las familias difundieron que Christopher Alfredo Sandoval Muñoz destaca por una estatura aproximada de 1.80 metros, complexión delgada, tez moerna clara y cabello corto color negro; la última vez que se le vio portaba un pantalón de mezclilla azul, camisa oscura y una gorra negra. Sus familiares permanecen apostados a las afueras de las oficinas de la Fiscalía para presionar por operativos de campo inmediatos.
Mientras la búsqueda oficial avanza con lentitud, la desesperación de los padres es aprovechada por la delincuencia oportunista. La madre de Justin compartió que en las últimas horas su teléfono celular ha sido blanco de múltiples llamadas de extorsión y mensajes intimidatorios por parte de sujetos desconocidos que exigen depósitos de dinero a cambio de supuesta información sobre el paradero de su hijo, una práctica que la Fiscalía ya investiga para determinar si proviene de los verdaderos captores o de bandas operando desde centros penitenciarios.
PUNTOS CLAVE DEL REPORTE
- Seis desapariciones en dos regiones: La crisis afecta a tres estudiantes de bachillerato técnico (CECyTEJ) en Puerto Vallarta y a tres egresados de la Secundaria Técnica 113 en Guadalajara, todos desaparecidos entre el 25 y el 30 de junio de 2026.
- Línea de reclutamiento forzado: La Fiscalía de Jalisco confirmó de manera oficial que la principal hipótesis del caso apunta al enganchamiento y captación por parte de grupos de la delincuencia organizada para enviarlos a campamentos en la sierra.
- Llamadas bajo coacción: Las víctimas de Puerto Vallarta lograron comunicarse brevemente con sus familias para decir que “estaban bien” pero que no podían volver, e incluso una de ellas pidió retirar los boletines de búsqueda, acción que la Fiscalía rechazó tajantemente.
- Búsqueda interestatal: El Gobierno de Jalisco extendió formalmente las solicitudes de colaboración y búsqueda a los estados vecinos de Colima y Michoacán, debido a indicios tecnológicos que sugieren el traslado de los menores hacia esas entidades.
- Víctimas de extorsión: Aunado a la nula respuesta sobre el paradero de los menores, las familias de la colonia Lomas del Paraíso en Guadalajara reportan estar recibiendo llamadas telefónicas de extorsión donde delincuentes les exigen dinero bajo falsas promesas de entregar a los adolescentes.
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