23/04/2026
LANOTA..- Sinaloa atraviesa un abismo estadístico que desmantela cualquier narrativa de pacificación. El Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP) revela mediante su informe “Ciudadanos Evaluando 2025” que la entidad falla sistemáticamente en recuperar los niveles de paz previos a la fractura de septiembre de 2024.
El diagnóstico expone una realidad donde los delitos de alto impacto pulverizan la denominada “meta mínima exigible” de seguridad.
RADIOGRAFÍA DE LA VIOLENCIA: CIFRAS QUE SUPERAN LA REALIDAD
Los indicadores de 2025 muestran una desviación catastrófica respecto a los registros históricos de estabilidad. Las cifras evidencian un estado bajo asedio:
- Homicidio doloso: Supera en un 228% el nivel de incidencia previo a la crisis.
- Feminicidio: Registra un excedente del 200%, marcando un retroceso crítico en la protección a las mujeres.
- Robo de vehículo: Avanza con una brecha del 150% respecto a los parámetros de control.
- Privación ilegal de la libertad: Mantiene una distancia del 116% sobre la meta de seguridad.
EL FRACASO DE LA FUERZA ANTE LA IMPUNIDAD SISTÉMICA
El análisis desarticula la idea de que mayor presencia militar garantiza resultados. Aunque las autoridades incrementan los operativos y aseguramientos, estas acciones chocan contra un muro de ineficacia judicial. La impunidad en Sinaloa devora la justicia: en la mayoría de los delitos supera el 90%, y en casos específicos alcanza la totalidad de los registros. Esta carencia de castigo genera un entorno que alimenta la recurrencia delictiva y anula el efecto de los patrullajes.
CULIACÁN: EL MIEDO COMO ESTADO PERMANENTE
La percepción ciudadana confirma el colapso del entorno social. En Culiacán, el sentimiento de inseguridad asfixia al 90% de la población. Este indicador refleja una desconfianza absoluta en la capacidad de respuesta de las instituciones. El CESP advierte que, de no frenar esta inercia, Sinaloa enfrenta la normalización de niveles elevados de violencia o, en el peor de los casos, la degradación total de su soberanía institucional.
PUNTOS CLAVE DEL DIAGNÓSTICO
- Homicidio fuera de rango: La incidencia se ubica un 228% arriba de la estabilidad mínima.
- Emergencia de género: El feminicidio duplica (200%) las cifras registradas antes de 2024.
- Impunidad asfixiante: Más del 90% de los delitos quedan sin castigo, bloqueando la contención criminal.
- Despliegue ineficaz: Los operativos policiales carecen de impacto real en la reducción del crimen de alto impacto.
- Pánico social: 9 de cada 10 habitantes en la capital viven con miedo constante.
- Urgencia de metas: El organismo exige recuperar los niveles de 2024 antes de plantear cambios estructurales.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







