LANOTA.- Tras años de incertidumbre y una lucha que se convirtió en símbolo nacional, las pruebas genéticas ratificaron que los restos localizados en Hermosillo pertenecen a Marco Antonio Sauceda Rocha. El joven, hijo de la fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Ceci Patricia Flores Armenta, permanecía desaparecido desde mayo de 2019, un hecho que detonó la creación de una de las redes de búsqueda más grandes de México.
IDENTIFICACIÓN GENÉTICA CIERRA UN CICLO DE DOLOR
La confirmación oficial fue difundida la noche del lunes 30 de marzo por el colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora. El dictamen pericial de ADN validó que los fragmentos óseos recuperados en el kilómetro 46 de la Carretera 26 corresponden al joven de 32 años. Ante la noticia, el colectivo expresó mediante sus canales oficiales: “Hoy cerramos un ciclo lleno de dolor, pero también de amor y de memoria. Marco Antonio, siempre vivirás en nosotros. #promesacumplidahermano”.
EL HALLAZGO: VESTIMENTA Y EVIDENCIA EN EL DESIERTO
La localización de los restos ocurrió el pasado 24 de marzo, cuando la propia Ceci Flores detectó indicios en un paraje desértico. En un mensaje que conmovió a las redes sociales, la activista compartió el momento del hallazgo: “Hoy localicé a mi niño… abrazo tus restos, es lo que me queda”. La madre reconoció de inmediato las prendas: un pantalón de mezclilla negro, una camiseta guinda marca Nike y calzado oscuro, elementos que coincidían con la vestimenta que Marco Antonio portaba el día de su rapto.
CRÓNICA DE UNA DESAPARICIÓN QUE TRANSFORMÓ AL PAÍS
La tragedia de la familia Sauceda Rocha inició el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino. Marco Antonio fue interceptado por un comando armado junto a su hermano menor, Jesús Adrián. Aunque el adolescente fue liberado con vida tras una valiente confrontación de Ceci Flores con los captores, Marco Antonio nunca regresó. La activista recordó la crudeza de la identificación debido al paso del tiempo, señalando que los restos localizados “no corresponden ni a la mitad del cuerpo de su hijo”, subrayando su dolor al no encontrarlo completo.
UN CAMINO MARCADO POR LA VIOLENCIA Y EL DESPLAZAMIENTO
La búsqueda de Marco Antonio estuvo plagada de riesgos, incluyendo amenazas y el desplazamiento forzado de la activista. A pesar de haber localizado a más de 1,500 personas en fosas clandestinas durante su trayectoria, Flores siempre mantuvo la esperanza de este reencuentro. “La prueba de ADN ha confirmado su identidad”, sentenció la organización dirigida por Milagros Flores, hermana de la víctima, confirmando que la ciencia finalmente dio nombre a los restos hallados en la intemperie.
JUSTICIA PENDIENTE: LA BÚSQUEDA CONTINÚA PARA ALEJANDRO
Aunque la identificación de Marco Antonio representa un alivio parcial, la labor de la activista no termina. Ceci Flores aún busca el paradero de su hijo mayor, Alejandro Guadalupe Islas Flores, desaparecido en 2015 en Los Mochis, Sinaloa. El colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora reafirmó su compromiso de seguir explorando el territorio, mientras la sociedad civil externa su solidaridad ante el desenlace de este caso que cambió para siempre el activismo en Sonora.
PUNTOS CLAVE DE LA NOTA
- Confirmación Genética: Los restos hallados en la Carretera 26 de Hermosillo corresponden a Marco Antonio Sauceda Rocha.
- Declaración del Colectivo: La organización Jóvenes Buscadores de Sonora calificó el anuncio como una “promesa cumplida”.
- Identificación por Vestimenta: Ceci Flores reconoció la ropa de su hijo desde el hallazgo inicial el pasado 24 de marzo.
- Antecedentes: Marco Antonio fue privado de la libertad en 2019 por un comando armado en Bahía de Kino.
- Búsqueda Ininterrumpida: La activista continúa las labores para localizar a su otro hijo, Alejandro Guadalupe, desaparecido desde hace 11 años.
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