Estigma del narco congela subasta del INDEP: nadie quiere propiedades de ‘El Mencho’ y ‘El Mochomo’

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Nadie se atrevió a comprar la propiedad donde fue abatido El Mencho.

29/05/2026

LANOTA.- El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP) ha sufrido un duro revés institucional en su intento por comercializar los activos inmobiliarios más emblemáticos del crimen organizado transnacional. Durante la subasta a sobre cerrado celebrada este jueves 28 de mayo, la dependencia gubernamental no recibió ni una sola oferta por los inmuebles vinculados a dos de los capos más buscados y encumbrados en la historia del narcotráfico en México: Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, y Alfredo Beltrán Leyva, alias “El Mochomo”.

La jornada comercial, diseñada originalmente para captar recursos públicos destinados a programas sociales mediante la enajenación de activos decomisados, evidenció el profundo recelo del mercado inmobiliario formal ante propiedades marcadas por la violencia, la debilidad registral y el latente peligro de represalias criminales. De un total de 75 lotes puestos a disposición de los inversionistas —que concentraban 211 bienes inmuebles como casas, locales comerciales y terrenos— únicamente cuatro encontraron comprador, arrojando una recaudación global de apenas 47.8 millones de pesos. El resto de la oferta quedó completamente desierta.

EL SANGRIENTO EPISODIO DE TAPALPA QUE CONDENÓ AL LOTE 10

El activo más codiciado y, a la vez, el más evadido de la jornada fue el predio rústico localizado en el lote 10, manzana 8, dentro del exclusivo fraccionamiento Tapalpa Country Club, en el estado de Jalisco. Con una extensión que supera los 13,000 metros cuadrados, derechos de escrituración vigentes y posesión legal plenamente acreditada, el terreno salía a remate con un precio base de 12 millones 939 mil 520 pesos. Para acceder a la puja, el INDEP solicitaba una garantía de participación de apenas 15,000 pesos. Nadie se atrevió a firmar el sobre.

Las razones detrás del desdén comercial se encuentran directamente vinculadas a la historia contemporánea del narcotráfico. A escasos 200 metros de este lote se localiza la cabaña número 39, el escenario donde el pasado 22 de febrero de 2026 se suscitó un cruento enfrentamiento armado entre fuerzas federales y escoltas de élite del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En dicho operativo, que cobró la vida de ocho agentes de las fuerzas del orden, fue herido de gravedad Nemesio Oseguera Cervantes, fundador y líder absoluto de la organización criminal, quien falleció minutos después a bordo de un helicóptero oficial durante su traslado de emergencia.

El contexto internacional también pesa sobre el complejo. Desde hace poco más de una década, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos identificó oficialmente al Tapalpa Country Club como una de las infraestructuras de lavado de dinero operadas por el binomio delictivo del CJNG y “Los Cuinis”. El desarrollo ecoturístico cuenta con campo de golf, presa artificial y zonas boscosas de acceso restringido, características que facilitaban el ocultamiento de sus líderes. A pesar de las ventajas geográficas y comerciales del predio, los inversionistas privados prefirieron mantenerse al margen, evitando asociar sus capitales y nombres con un territorio que el cártel consideró su bastión y cuyo operativo de neutralización aún permanece fresco en la memoria colectiva.

CULIACÁN: DESVALIJAN LA HISTORIA DE LOS BELTRÁN LEYVA

El segundo gran vacío de la subasta ocurrió en el norte de Culiacán, Sinaloa, cuna de una de las facciones criminales más poderosas del país. La residencia de dos plantas ubicada en la calle Juan de la Barrera número 1970, en la colonia Burócratas, corrió la misma suerte de olvido comercial. Se trata del histórico inmueble donde en enero de 2008 las fuerzas especiales de las Fuerzas Armadas capturaron a Alfredo Beltrán Leyva, “El Mochomo”, evento que detonó la fractura definitiva entre el clan sinaloense y la facción encabezada por Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.

Ofertada con un precio de salida de 1 millón 953 mil 040 pesos, la propiedad arrastra un doble estigma: el histórico-criminal y el financiero-legal. De acuerdo con los expedientes de comercialización del INDEP, la residencia se encuentra actualmente saqueada, en condiciones de absoluto abandono estructural y carece de inscripción formal en el Registro Público de la Propiedad. Debido a estas irregularidades de origen, el instituto gubernamental estipuló que los impuestos acumulados, los gastos notariales y los derechos por la traslación de dominio debían correr íntegramente por cuenta del adjudicatario, un factor técnico que terminó por sepultar el interés de cualquier postor legítimo.

La caída de “El Mochomo” y la subsecuente neutralización de sus hermanos fragmentaron la estructura original de los Beltrán Leyva en células regionales que hoy operan bajo liderazgos como el de Fausto Isidro Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”, manteniendo un control e influencia principalmente en Sinaloa y Guerrero. Este factor de inseguridad latente influye decisivamente en el desinterés por adquirir lo que alguna vez fue un centro de operaciones clave.

EL SALDO MÍNIMO: LOS CUATRO LOTES QUE SÍ ENCONTRARON COMPRADOR

De los 30 lotes transferidos formalmente al INDEP por la Fiscalía General de la República (FGR) mediante juicios de extinción de dominio, abandono o decomisos penales, la gran mayoría quedó bajo custodia o reserva del Estado. Sin embargo, cuatro propiedades comerciales y residenciales ajenas al alto perfil de los líderes del narco lograron superar la barrera del escepticismo empresarial, generando una competencia que elevó sus precios de salida de forma considerable:

  • Terreno en Zotogrande Residencial (Zapopan, Jalisco): Fue el lote más disputado de la jornada. Se adjudicó en un monto final de 21,173,000 pesos, superando con creces su precio base estimado en 13.8 millones de pesos.
  • Nave industrial (Hidalgo del Parral, Chihuahua): Adjudicada en un valor de 23,500,001 pesos, convirtiéndose en el activo individual que mayor liquidez aportó a la sesión.
  • Cuatro locales comerciales en Plaza Jurica (Querétaro, Qro.): Rematados en su conjunto por un monto de 2,810,000 pesos.
  • Terreno urbano en Colonia Oxtotitlán (Toluca, Estado de México): Adjudicado por un postor único en 355,000 pesos.

EL FACTOR REPRESALIA: EL MIEDO REAL DETRÁS DE LAS PUJAS DESIERTAS

El desinterés generalizado por los activos de alto impacto responde a una problemática sistémica que el INDEP no ha logrado subsanar: las represalias, extorsiones y amenazas del crimen organizado contra los compradores civiles. Los antecedentes inmediatos validan el temor del mercado inmobiliario. El caso más dramático y documentado ocurrió tras el sorteo de la Lotería Nacional en septiembre de 2024, donde se rifó una propiedad incautada en Tlaquepaque, Jalisco.

Dicho inmueble perteneció originalmente a José Gabriel Zúñiga Ovalle, alias “El Delta”, un importante operador del Cártel de la Laguna supeditado históricamente a la organización de los Beltrán Leyva. La ganadora del sorteo, una ciudadana identificada públicamente como Esperanza, tomó posesión formal de la vivienda en diciembre de ese año. No obstante, la legitimidad estatal se vio doblegada por la fuerza criminal: en abril de 2025, un comando armado irrumpió de forma violenta en las inmediaciones del inmueble para amenazarla de muerte de forma directa, exigiéndole abandonar la propiedad bajo la advertencia de que el cartel la recuperaría por la vía de los hechos. La ciudadana tuvo que ser desplazada de su propio hogar.

Este patrón de desprotección post-venta ha consolidado la percepción de que el Estado mexicano es capaz de confiscar y subastar los inmuebles, pero carece de los mecanismos de inteligencia y seguridad a largo plazo para salvaguardar la integridad física y patrimonial de los particulares que deciden comprarlos, provocando el estancamiento de miles de millones de pesos en activos que terminan deteriorándose bajo el sello de la delincuencia organizada.

PUNTOS CLAVE DE LA NOTA

  • Subasta fallida por capos históricos: El INDEP no recibió ninguna oferta económica por el predio en Jalisco donde fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho” (febrero de 2026), ni por la residencia de Culiacán donde fue capturado Alfredo Beltrán Leyva, “El Mochomo” (enero de 2008).
  • Bajo nivel de colocación: De 75 lotes comerciales y residenciales disponibles (que integraban 211 bienes inmuebles), únicamente cuatro se adjudicaron a compradores privados, logrando una recaudación total de 47.8 millones de pesos.
  • Estigma y trabas legales en Culiacán: La casa de “El Mochomo”, tasada en 1.9 millones de pesos, quedó desierta debido al desgaste de su infraestructura por abandono y a la falta de inscripción en el Registro Público de la Propiedad, obligando al comprador a absorber cuantiosos pasivos fiscales y notariales.
  • El peso de la lista del Tesoro: El terreno de Tapalpa, con un valor superior a los 12.9 millones de pesos, carga con el señalamiento del Departamento del Tesoro de EE.UU., que identificó al complejo vacacional como una lavandería de activos financieros de “Los Cuinis” y el CJNG.
  • Precedente de violencia e impunidad: El temor de los inversionistas está respaldado por casos de amenazas reales, como el desplazamiento forzado de una ganadora en Tlaquepaque en abril de 2025, tras ser amedrentada por un comando armado que reclamó la devolución de una finca incautada a alias “El Delta”.

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