Custodiado por la GN… y aún así se fugó: reaprehenden a operador del fentanilo

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Zhi Dong Zhang se fugó frente a la Guardia Nacional.

LANOTA.-   Zhi Dong Zhang, ciudadano de origen chino y presunto operador financiero y logístico del Cártel de Sinaloa y el CJNG, fue recapturado este mismo viernes, horas después de haberse fugado de su prisión domiciliaria en la Ciudad de México.

De acuerdo con fuentes federales, su ubicación fue posible gracias al monitoreo de cámaras del C5. Aunque las autoridades no han ofrecido más detalles del operativo, se confirmó que fue localizado en la misma alcaldía Cuajimalpa, donde cumplía su reclusión domiciliaria.

Eran apenas las primeras horas del viernes 11 de julio cuando Zhi Dong Zhang, un nombre poco conocido para el público general pero bien identificado por agencias de inteligencia, se esfumó. El ciudadano chino, arrestado en octubre de 2023 y confinado en prisión domiciliaria en la alcaldía Cuajimalpa, desapareció sin dejar rastro, a pesar de encontrarse bajo la supuesta vigilancia de la Guardia Nacional.

Zhang no era cualquier detenido. Según reportes oficiales, era pieza clave en la logística del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dos de las organizaciones criminales más poderosas del continente. Su papel era discreto pero esencial: operar las rutas de entrada de precursores químicos —en especial desde China— que alimentan los laboratorios de fentanilo y metanfetaminas en México.

¿Qué tan cerca estaba la justicia mexicana de llevarlo ante los tribunales? Lo suficiente como para que su fuga represente un escándalo de seguridad nacional.

EL HOMBRE DE LOS 150 MILLONES DE DÓLARES

Zhi Dong Zhang había sido detenido por fuerzas federales en un domicilio de lujo en Santa Fe. Se le acusaba de traficar más de mil kilos de cocaína, mil 800 kilos de fentanilo y 600 kilos de metanfetamina, además de lavar anualmente más de 150 millones de dólares en ganancias criminales.

Pero más allá de las cifras, Zhang era considerado un intermediario privilegiado. Su conocimiento de las redes comerciales legales e ilegales, su origen chino y sus lazos con empresarios y organizaciones internacionales lo colocaban en la cima del sistema logístico del narco.

Su captura se había vendido como un golpe quirúrgico al corazón de las redes transnacionales de tráfico de insumos. Su fuga, sin embargo, borra de un plumazo ese logro.

UNA RED QUE NUNCA DUERME

Desde hace más de una década, Estados Unidos ha advertido sobre la creciente influencia de China en la cadena global de producción de drogas sintéticas. Informes de la DEA y de comisiones bilaterales han documentado cómo hasta el 80% de los precursores químicos usados por los cárteles mexicanos provienen de Asia, en especial de China.

Zhang era parte de esa estructura. Operaba —según fuentes de inteligencia— en América del Norte, Centroamérica, Sudamérica, Europa y Asia, coordinando envíos, pagos y distribución. Su vínculo con redes financieras en Hong Kong, Panamá y la Ciudad de México lo convertían en un engranaje difícil de reemplazar.

No por nada tenía una orden de aprehensión activa en Estados Unidos, emitida desde Atlanta, y se esperaba su inminente extradición.

ESCAPE, DESCUIDO O CORRUPCIÓN

La fuga de Zhang reaviva viejas preguntas: ¿fue un error operativo? ¿una negligencia calculada? ¿o un acto de corrupción? El hecho de que estuviera en prisión domiciliaria, y no en un penal federal de alta seguridad, ya generaba escepticismo. El que su vigilancia estuviera a cargo de una sola institución (la Guardia Nacional) sin intervención judicial o civil, aumenta las sospechas.

¿Quién dejó escapar a Zhi Dong Zhang? ¿Quién se beneficia de su libertad? ¿Y qué consecuencias tendrá este hecho en la guerra contra el fentanilo?

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