Los Chapitos y la caja de Pandora que amenaza a gobernadores mexicanos

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp
Américo Villarreal y Rubén Rocha Moya, en la mira.

LANOTA.-   La llegada, casi secreta, de 17 familiares de Ovidio Guzmán López a territorio estadounidense no fue una coincidencia humanitaria. Tampoco fue un acto de compasión de Washington. Fue una transacción precisa, pactada al detalle, y con consecuencias aún imposibles de dimensionar.

Detrás de los barrotes en Chicago, Ovidio y su hermano Joaquín “El Güero Moreno” Guzmán López movieron sus piezas como si se tratara del último tablero. A cambio de ese pasaporte familiar hacia el asilo, habrían ofrecido algo más valioso que armas o cargamentos: nombres. Nombres con poder. Nombres que podrían derrumbar gobiernos.

INTELIGENCIA QUE SALPICA A GOBERNADORES

Según el medio especializado Illicit Investigations, los Guzmán entregaron inteligencia inédita sobre las redes más profundas del narcotráfico, y no sólo del Cártel de Sinaloa. La información compartida no solo conecta a jefes criminales rivales, como “El Chapo Isidro”, sino que salpica directamente a mandatarios estatales en funciones. Dos nombres resaltan entre las sombras: Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, ambos de Morena.

Los informes filtrados aseguran que la información entregada incluye esquemas de corrupción política, empresas fachada, vínculos con el tráfico de fentanilo, rutas y estructuras financieras con prestanombres incrustados en sectores legales como hotelería y agricultura.

EL MAPA DEL DINERO NARCO Y SUS ALIADOS CHINOS

El intercambio también habría permitido localizar empresas chinas clave en el suministro de precursores químicos. Doce compañías, tres bancos intermediarios y una red de criptomonedas forman parte del rompecabezas. “Un mapa del dinero del fentanilo”, lo llamó un fiscal estadounidense.

Pero fue una cifra en particular la que congeló cualquier duda de la fiscalía:
14 mil millones de dólares en activos entregados voluntariamente por los Guzmán López. Cuentas bancarias en Dubái, bienes raíces en Texas, billeteras digitales, y hasta propiedades rurales en Sonora y Jalisco. El tesoro del narco, ofrecido como llave para proteger a su sangre.

LA AUDIENCIA QUE PODRÍA CAMBIARLO TODO

El próximo 11 de julio, Ovidio Guzmán se declarará culpable. Cuatro días después lo hará su hermano. Ambos están dispuestos a colaborar.

Lo que no está claro —todavía— es cuántos más caerán con ellos.

Porque si las declaraciones ante la Corte incluyen nombres de políticos en activo, la historia del Cártel de Sinaloa podría dejar de ser solo una saga criminal y convertirse en un parteaguas político.

Y en ese escenario, no será el narco quien tiemble.
Será el Estado mexicano.

Síguenos en @LaNotaDeMexico

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp