Ataque en el CCH Sur: la ideología incel que ya había matado en otras escuelas

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Lex, Brandon y Gabriel.

LANOTA.–  El pasado lunes, el Colegio de Ciencias y Humanidades Sur (CCH Sur), de la Ciudad de México, fue escenario de un suceso que volvió a poner en alerta a las autoridades educativas: Lex Ashton, estudiante del plantel, ingresó armado y cometió un ataque que terminó con la vida de Jesús Israel, de 16 años, e hirió a otras dos personas.

Lo que llamó la atención de expertos y medios no solo fueron las armas ni la violencia física, sino la terminología digital que el agresor utilizaba en sus redes sociales: palabras como “Chad”, “brocel” o “retribuir” revelan la influencia de la subcultura incel, marcada por frustración, misoginia y aislamiento social.

EL ATAQUE EN EL CCH SUR

Según testigos, Lex Ashton vestía de negro, con lentes oscuros y cubría su rostro con una pañoleta de calavera, atuendos que él mismo presumía en su perfil de Facebook. Tras atacar a Jesús Israel en el estacionamiento del plantel, intentó agredir a la novia de la víctima, quien logró escapar, y a un trabajador, Armando “N”, que fue hospitalizado y dado de alta horas después.

Acorralado por estudiantes y personal, Ashton se subió al tercer piso del edificio de idiomas y asesorías (IM) y se arrojó al vacío, sufriendo fracturas severas en ambas piernas. La UNAM suspendió clases, desalojó el plantel y abrió una carpeta de investigación por homicidio calificado y lesiones dolosas, además de anunciar la revisión de protocolos de seguridad y medidas de atención a la salud mental.

PUBLICACIONES Y RADICALIZACIÓN

Horas antes del ataque, Lex Ashton publicó mensajes y fotos en un grupo de Facebook llamado “Farmacia Curincels”, mostrando sudadera negra con la inscripción “Bloodbath”, cuchillos, guadaña, sprays de gas pimienta y cubrebocas con calavera, todos objetos que portaría durante el ataque.

Uno de sus mensajes más inquietantes decía:

“Ya estoy harto de este mundo, nunca en mi p*ta vida he recibido el amor de una mujer y la neta me duele… voy a retribuir a todas esas malditas y todos lo van a ver en las noticias. doy las gracias a los brocels que me apoyaron con la idea, son lo único que voy a extrañar de este mundo, pero eso ya da igual, los veo en el infierno”.

El contenido refleja aislamiento, resentimiento y odio hacia mujeres y hombres considerados exitosos, rasgos característicos de la subcultura incel.

QUÉ ES LA CULTURA INCEL

La palabra incel significa célibe involuntario. Se trata de hombres jóvenes que sienten incapacidad para establecer relaciones afectivas o sexuales y centran su identidad en la percepción de injusticia social y rechazo.

Los términos que Ashton empleaba son propios de esta subcultura:

  • Chad: hombre considerado atractivo, seguro y exitoso con mujeres, símbolo de la frustración de los incels.
  • Folds: término deshumanizante para referirse a mujeres, reducidas a su sexualidad.
  • Brocels: compañeros de la comunidad virtual, apoyo emocional y refuerzo de ideas radicales.

Aunque no todos los incels recurren a la violencia, los foros y comunidades online facilitan la radicalización y justificación del odio, creando un caldo de cultivo para agresiones.

CASOS SIMILARES EN MÉXICO

El ataque en el CCH Sur no es un hecho aislado en el país. Otros sucesos recientes muestran cómo jóvenes radicalizados o socialmente aislados han recurrido a la violencia en planteles educativos:

1. UTEG, marzo de 2024

El 6 de marzo de 2024, Gabriel Alejandro “N”, de 19 años, ingresó a la Universidad Tecnológica de Guadalajara (UTEG) armado con un machete. Atacó a tres personas, Blanca Lilia Rodríguez Galeana, de 37 años, Ana Gabriela, de 32 años, y un coordinador educativo. Las dos mujeres fallecieron en el lugar.

Momentos antes, había asesinado a Mónica Abigail Najar Susilla, de 25 años, en un motel cercano. Cámaras de seguridad rastrearon sus movimientos y confirmaron su responsabilidad. Ocho días después, un juez determinó prisión preventiva, pero meses más tarde, el joven fue hallado muerto en el penal de Puente Grande, Jalisco.

El caso evidenció fallas graves de seguridad y generó protestas de estudiantes y familiares, quienes exigieron mayor vigilancia y protocolos en universidades.

2. Preparatoria San Andrés, noviembre de 2024

El 30 de noviembre de 2024, Brandon Alonso, de 17 años, ingresó armado con un martillo a la Preparatoria San Andrés, en Guadalajara, y agredió a dos compañeros mientras transmitía en vivo en redes sociales.

Entre sus pertenencias también se encontraron un cuchillo, una botella de alcohol y un encendedor. Los compañeros describían a Brandon como solitario y aislado, con publicaciones violentas en Facebook y X, donde mostraba fotos de animales muertos y símbolos de ideologías extremistas, incluyendo admiración por Hitler y el satanismo.

Fue detenido tras un enfrentamiento con los estudiantes y actualmente enfrenta procesos penales por lesiones y tentativa de homicidio.

CASOS INTERNACIONALES

A nivel global, la subcultura incel también ha dejado una estela de violencia:

  • Elliot Rodger, California, 2014: asesino que mató a seis personas y se suicidó, dejando un manifiesto lleno de odio hacia mujeres y “Chads”.
  • Alek Minassian, Canadá, 2018: atropelló a 10 personas en Toronto, inspirándose en ideologías incel.

Estos casos muestran cómo la radicalización digital y el aislamiento social pueden convertirse en detonantes de tragedias reales.

ALERTAS Y PREVENCIÓN

Expertos en prevención del crimen y salud mental, como Andrew Thomas de la Universidad de Swansea, advierten que el fenómeno incel debe abordarse como un problema de salud mental, aislamiento social y percepción extrema de discriminación, más allá de la persecución policial.

En el CCH Sur, estudiantes, familiares y docentes mantienen memoriales y flores en honor a la víctima, mientras la UNAM busca reforzar la seguridad y la atención psicológica, en un intento por evitar que la tragedia se repita.

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