LANOTA.- Citigroup ha puesto en marcha la segunda fase de su ambiciosa estrategia de desinversión en México, acordando la venta de un 24% adicional de su participación en Banamex. Esta operación busca integrar a un grupo diverso de inversionistas institucionales y estratégicos, entre los que destacan el banco brasileño BTG Pactual, la administradora Afore Sura y gigantes del capital privado como Blackstone y General Atlantic.
UN MODELO DE PROPIEDAD ATOMIZADA PARA BLINDAR LA GOBERNANZA
La estrategia de Citi rompe con el esquema tradicional de venta directa a un solo postor. La institución estadounidense ha establecido un límite de propiedad del 5% por inversionista, asegurando que ninguna entidad o individuo tome el control absoluto. Este diseño busca garantizar una gestión plural y evitar que la institución financiera sea vulnerable a intereses políticos o concentraciones económicas excesivas.
DETALLES FINANCIEROS Y VOLUMEN DE LA OPERACIÓN
El paquete accionario en negociación comprende aproximadamente 499 millones de títulos ordinarios. Según los términos preliminares, la transacción se valora en unos 43,000 millones de pesos (equivalentes a 2,500 millones de dólares), consolidando el valor de Banamex como uno de los activos bancarios más codiciados de la región latinoamericana tras 140 años de operación continua.
ALIANZAS ESTRATÉGICAS: DE TELEVISA A FAMILY OFFICES
La lista de potenciales compradores refleja una diversificación sin precedentes en la banca mexicana. Además de los fondos internacionales, el proceso incluye a codirectores de Televisa y diversos family offices de alto perfil. Este modelo de “salida distribuida” fue impulsado tras la venta inicial de un 25% al empresario Fernando Chico Pardo, la cual sirvió como prueba piloto para este nuevo esquema de propiedad compartida.
EL OBJETIVO FINAL: UN BANAMEX INDEPENDIENTE Y FORTALECIDO
El objetivo declarado por Citigroup es lograr una “salida responsable” del mercado de banca de consumo en México. Al atomizar las acciones entre más de una docena de socios, Citi asegura la continuidad operativa y la protección de los derechos de empleados y clientes, permitiendo que Banamex opere bajo estándares globales de transparencia mientras el banco estadounidense se enfoca en su negocio central de banca corporativa e institucional.
PRÓXIMOS PASOS EN EL PROCESO DE DESINVERSIÓN
Aunque las conversaciones se encuentran en una fase avanzada, el cierre definitivo dependerá de las aprobaciones regulatorias correspondientes y la consolidación de los acuerdos con cada uno de los interesados. Esta reconfiguración accionaria marcará el inicio de una nueva era para el cuarto banco más grande de México, operando ahora bajo una estructura de gobernanza colegiada.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







