LANOTA– Lo que comenzó como un día cualquiera en 2018 terminó convirtiéndose en una tragedia que cambió para siempre la vida de Vanessa Dib, una joven madre soltera de Querétaro. Un procedimiento médico rutinario en una clínica del IMSS se transformó en una cadena de errores que la llevaron al borde de la muerte y culminaron con la amputación de sus dos piernas.
EL PROCEDIMIENTO QUE SE VOLVIÓ PESADILLA
Vanessa acudió a retirarse un dispositivo intrauterino, una intervención que debía durar apenas unos minutos. Sin embargo, la falta de estudios clínicos y un diagnóstico erróneo desencadenaron una infección que se propagó rápidamente por su cuerpo.
EL CUERPO QUE SE APAGABA
Los síntomas iniciales fueron ignorados: dolor lumbar, mareos y vómitos abundantes. En urgencias, la atención tardó horas. Cuando finalmente fue recibida, sufrió tres infartos fulminantes que la dejaron clínicamente muerta.
EL GRITO DESESPERADO
En medio del caos, su abuelo se aferró a la esperanza. “Es mamá soltera, ayúdenla”, imploró. Contra todo pronóstico, tras más de media hora de reanimación, Vanessa volvió a la vida. Pasó nueve días en coma y al despertar enfrentó la noticia más dura: sus piernas se habían gangrenado.
LA DECISIÓN DE LOS MÉDICOS
Algunos especialistas sugirieron dejarla morir, convencidos de que no había remedio. Su familia se negó y exigió que se hiciera todo lo posible. Tras múltiples cirugías, Vanessa sobrevivió, pero con una amputación bilateral que marcó el inicio de una nueva lucha.
LA BATALLA LEGAL
La Comisión Nacional de Derechos Humanos concluyó que la atención médica fue deficiente y ordenó al IMSS reparar el daño. La institución ofreció 88 mil pesos como indemnización. “¿Eso valen mis piernas? Con gusto se los pago para que me regresen las mías”, respondió Vanessa con crudeza.
SOBREVIVIR ENTRE PRÓTESIS Y CALLES
Con una pensión insuficiente y prótesis que cuestan cientos de miles de pesos, Vanessa ha tenido que vender dulces en la calle y trabajar como manicurista para sostener a sus hijos. Su proceso legal contra el IMSS continúa, mientras cada día enfrenta el costo emocional y económico de una vida marcada por la negligencia.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







