Dijo ‘nunca’ ante la FGR y se entregó a EU: La silenciosa capitulación de Marco Antonio Almanza

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Marco Antonio Almanza se entregó a Estados Unidos.

29/05/2026

LANOTA.- Hay palabras que envejecen con una velocidad implacable en la política sinaloense. Apenas unos días atrás, Marco Antonio Almanza Avilés caminaba con el paso firme de quien conoce cada rincón del laberinto judicial del estado. Entró a las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán, levantó la mirada ante los ministerios públicos y firmó una declaración que pretendía ser un blindaje: no pertenezco a la delincuencia, no soy parte de ninguna red, no tengo la menor intención de entregarme a los Estados Unidos.

Hoy, el peso de los expedientes del Departamento de Justicia de EE.UU. transformó esa certeza en polvo. En un movimiento silencioso que tomó por sorpresa a las propias estructuras locales, el exdirector de la Policía de Investigación de Sinaloa cruzó la línea fronteriza para ponerse a disposición de las agencias de Washington, convirtiéndose en la tercera pieza de alto calibre que capitula ante el implacable cerco norteamericano.

EL PESO DEL EXPEDIENTE CONTRADICE EL GUION LOCAL

Quienes operan la justicia en Culiacán saben que la posición de Almanza Avilés no era una más en el organigrama. Como jefe de la Policía de Investigación, por sus manos pasaban las bitácoras, las órdenes de aprehensión y los reportes de inteligencia que debían ejecutar los agentes en el terreno. Era el guardián de los expedientes.

Sin embargo, la hipótesis que los fiscales estadounidenses han estructurado en el anonimato de sus cortes federales dibuja una realidad paralela. Para Washington, esa oficina no funcionaba como un órgano de persecución, sino como una aduana de filtraciones. Los señalamientos apuntan a que Almanza presuntamente convirtió el aparato de investigación local en un espejo táctico para la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, alertando sobre los movimientos de las fuerzas federales mexicanas a cambio de un blindaje político y financiero de doble vía.

LA IMPLACABLE GEOMETRÍA DEL EFECTO DOMINÓ

La rendición de Almanza Avilés desmorona la narrativa de la defensa institucional que se intentó sostener desde el tercer piso del Palacio de Gobierno. El exjefe policiaco no viaja solo en esta tormenta judicial. Su nombre ahora se entrelaza en las bitácoras de los alguaciles federales (U.S. Marshals) con el del general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, el exsecretario de Seguridad que espera su turno en los tribunales de Manhattan, y con el de Enrique Díaz Vega, el hombre que manejaba las finanzas del estado y cuya huella de entrega se rastreó hasta Irlanda.

Mientras la Asociación de Bancos de México (ABM) mantiene el congelamiento de cuentas por riesgos cruzados con Pemex y el nerviosismo se palpa en el ambiente, las agencias estadounidenses procesan los datos de esta nueva rendición bajo un estricto hermetismo. No hay prisa en Washington; el flujo de funcionarios que deciden cambiar el asfalto sinaloense por el frío de una celda en el norte parece avanzar en un ordenado fast track.

PUNTOS CLAVE DE LA CRÓNICA JUDICIAL

  • La caída de un pilar: Marco Antonio Almanza Avilés, exdirector de la Policía de Investigación de Sinaloa, se entregó a las autoridades de Estados Unidos en un sorpresivo cambio de estrategia legal.
  • La promesa rota: La entrega ocurre pocos días después de que el propio Almanza acudiera a la FGR en Culiacán para negar cualquier nexo criminal y asegurar que jamás se presentaría ante las cortes estadounidenses.
  • La acusación central: El Departamento de Justicia de EE.UU. investiga al exmando por presunto intercambio de información táctica y protección institucional para la facción de Los Chapitos.
  • El tercer eslabón: Con esta rendición, el cerco sobre la administración estatal suma tres bajas clave: el exjefe de investigación (Almanza), el exjefe de seguridad (Gerardo Mérida) y el exjefe de finanzas (Enrique Díaz).
  • Estatus en reserva: La sede del tribunal estadounidense y los cargos específicos bajo los cuales se procesará a Almanza Avilés se mantienen bajo reserva en vísperas de su audiencia inicial.

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