LANOTA.- Mientras Guerrero se mantiene como uno de los estados con mayores índices de pobreza y marginación en el país, su secretario de Bienestar, Pablo André Gordillo Oliveros, protagonizó el pasado fin de semana una boda de ensueño, valorada en más de un millón de pesos, según estimaciones de expertos en organización de eventos de lujo.
Con un sueldo neto mensual de 67 mil pesos, el funcionario habría gastado al menos 15 meses completos de su salario solo en el festejo —sin contar la ceremonia civil celebrada en abril—, lo que cuestiona severamente los principios de austeridad y congruencia con los que Morena ha intentado gobernar en la entidad y el país.
UN ESCENARIO DE LUJO Y EXCESO
La ceremonia religiosa y el festejo se llevaron a cabo en la Hacienda San Carlos Borromeo, en Yautepec, Morelos, un lugar que se promueve a sí mismo como “el escenario que toda pareja sueña para su boda”, gracias a su arquitectura colonial, amplios jardines y paquetes de lujo para bodas boutique de hasta 250 personas.
En redes sociales, este tipo de eventos en la Hacienda se cotizan desde 800 mil pesos en adelante, dependiendo de la decoración, menú y servicios adicionales.

La fiesta del funcionario fue tematizada al estilo de la legendaria discoteca Baby’O de Acapulco, lo que implicó una ambientación personalizada, montaje de luces y sonidos tipo club nocturno, y decoración con flores exóticas, lo que según especialistas en logística de eventos premium, eleva el costo fácilmente por encima del millón de pesos.
DISCURSO DE AUSTERIDAD VS. REALIDAD DEL FUNCIONARIO
Gordillo Oliveros funge como encargado de los programas sociales más sensibles del estado, dirigidos a personas en pobreza, comunidades indígenas y zonas rurales marginadas. En contraste, su ostentosa celebración pone en entredicho su compromiso con los principios de austeridad, empatía y responsabilidad social que debieran guiar a un secretario del Bienestar.
El hecho ha generado críticas entre activistas y ciudadanos, quienes se preguntan cómo un funcionario público, sin antecedentes empresariales visibles ni patrimonio declarado públicamente, puede permitirse este nivel de gasto. “¿Con qué cara va a una comunidad sin agua potable a hablarles de programas sociales, después de gastar como rico europeo en su boda?”, cuestionó un excolaborador del gobierno estatal.
UN ESTADO HERIDO POR LA DESIGUALDAD
Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), Guerrero es uno de los cinco estados con mayor porcentaje de población en pobreza extrema, con más del 60% de sus habitantes en situación de vulnerabilidad. Además, después del paso del huracán Otis, miles de familias aún enfrentan carencias graves en infraestructura, vivienda y acceso a servicios básicos.
Frente a este panorama, la ostentación de uno de los principales funcionarios del gabinete de Evelyn Salgado no sólo es un error de imagen pública, sino una falla ética que podría abrir la puerta a investigaciones por posible enriquecimiento inexplicable o uso indebido de recursos, si se llegaran a identificar irregularidades en su declaración patrimonial.
¿Y LA CUARTA TRANSFORMACIÓN?
El caso de Pablo André Gordillo revive los cuestionamientos sobre la congruencia entre el discurso oficial y las prácticas privadas de funcionarios de Morena en el poder. ¿Cómo se predica austeridad mientras se vive en el privilegio? ¿A quién le rinde cuentas un secretario del Bienestar que celebra su boda como si fuera influencer o empresario de élite? ¿Qué dirá Claudia Sheinbaum tras su discurso de austeridad para los nuevos intengrantes de la Corte?

A medida que se conocen más detalles de la boda, el silencio del gobierno estatal y del propio funcionario resulta ensordecedor, y amenaza con convertirse en un nuevo caso simbólico del divorcio entre la clase política y el pueblo que dice representar. (Con información de Reforma)
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