14/10/2026
LANOTA.MX.- Un escalofriante testimonio proveniente de las entrañas del crimen organizado ha sacudido la narrativa oficial sobre las atrocidades cometidas en el predio de Teuchitlán, Jalisco.
En un diálogo concedido al noticiero Tg1 de la televisión pública italiana, un individuo encapuchado que afirmó pertenecer a las filas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) confesó haber asesinado y calcinado personalmente a cientos de víctimas en el Rancho Izaguirre.
La revelación, transmitida el pasado 10 de octubre por la periodista Stefania Battistini con imágenes capturadas por Gabriel Casal, contrapone de forma contundente la postura de la Fiscalía General de la República (FGR), institución que ha rechazado sistemáticamente la hipótesis de cremaciones masivas en dicho inmueble.
El sujeto, quien admitió desempeñarse como ejecutor para el grupo criminal, detalló la magnitud de la barbarie perpetrada en la zona.

“Mañana tengo que matar a una persona. Tengo un rifle con mira telescópica, todo listo”, inició advirtiendo al comienzo de la pieza periodística.
Al ser cuestionado sobre su rol dentro de la estructura criminal, el hombre respondió de manera directa: “Trabajo con el jefe, soy sicario“.
Posteriormente, precisó la escala del exterminio dentro del inmueble: “Ejecutamos a 20 personas en una noche”, aseguró ante las cámaras de la cadena europea, estimando que en el terreno fueron masacradas más de medio millar de personas.
FRIALDAD ESTREMECEDORA
Con una frialdad estremecedora, el entrevistado aseveró: “Yo quemé personalmente 250 personas”.
Asimismo, reveló que colabora de manera encubierta con los colectivos de búsqueda, entre ellos las Madres Buscadoras de Jalisco y Guerreros Buscadores de Jalisco, para intentar señalar los sitios donde aún yacen evidencias óseas.
El relato del hombre expone la sistemática de violencia ejercida por la organización delictiva, donde la pérdida de vidas humanas se ha convertido en una tarea cotidiana desprovista de cualquier valor monetario adicional.
“Un sicario que trabaja en el cártel siempre gana el mismo sueldo. Puedo matar hasta cinco personas en un día y mi paga sigue siendo la misma. Cuatro mil pesos”, detalló durante la entrevista, rematando con una frase lapidaria: “una vida no cuesta mucho”.
ENTRE LA NEGACIÓN OFICIAL Y EL RASTRO DE LOS DESAPARECIDOS
La versión ofrecida por el presunto integrante del CJNG contradice la postura institucional mantenida por las autoridades federales desde el hallazgo del predio.
Durante su gestión al frente de la FGR, Alejandro Gertz Manero sostuvo que las pruebas periciales descartaban la operación de un crematorio clandestino, argumentando que las temperaturas registradas en el sitio no superaban los 200 grados centígrados y definiendo el lugar únicamente como un centro de reclutamiento y adiestramiento criminal.
A pesar de que Gertz Manero dejó la institución el 27 de noviembre de 2025 para asumir la embajada de México en Reino Unido, la línea oficial bajo el despacho interino de Ernestina Godoy ha mantenido reservas.
Con relación a un video donde un supuesto integrante de un grupo criminal asegura haber realizado una incineración masiva de personas en el predio conocido como Rancho Izaguirre, ubicado en el estado de Jalisco, la Fiscalía General de la República (FGR) señala que dicha…
— FGR México (@FGRMexico) October 14, 2026
Hacia el 6 de marzo de 2026, la FGR reportó un avance del 64.44% en el procesamiento del terreno de más de 10,000 metros cuadrados y la obtención de un perfil genético masculino a partir de fragmentos óseos. Un mes después, el 10 de abril, la institución organizó un recorrido con colectivos en calidad de observadores, informando un avance superior al 75% en la investigación.
UNA REALIDAD CONTRASTANTE
Sin embargo, quienes recorren el terreno sostienen una realidad distinta. De acuerdo con el testimonio del sicario, el método empleado para incinerar a las víctimas buscaba erradicar cualquier rastro que permitiera su identificación posterior.
“Ahí, si buscan, todavía pueden encontrar restos humanos“, explicó al referirse a la labor de los grupos de búsqueda, aunque aclaró que la incineración deja pocos rastros recuperables: “Siempre quedan los dientes, los pedacitos de hueso“.
Stefania Battistini recordó que la escena se ubica cerca de donde las Madres Buscadoras hallaron prendas y restos calcinados desde hace dos años, contexto que enmarca la crisis humanitaria de México, donde se contabilizan más de 130,000 personas desaparecidas, cifra que el Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada vincula con indicios de crímenes de lesa humanidad.
EL ORIGEN DEL HALLAZGO Y LA RED DE COMPLICIDADES
La historia pública del Rancho Izaguirre comenzó el 5 de marzo de 2025, cuando el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ingresó al predio ubicado en el ejido La Estanzuela tras recibir una denuncia anónima.
En el sitio descubrieron cientos de prendas de vestir, zapatos, mochilas y fragmentos óseos calcinados. Llama la atención que la Guardia Nacional ya había intervenido el inmueble en septiembre de 2024 —logrando la detención de diez personas—, pero en aquella intervención no se reportó el hallazgo de los restos ni los pertrechos personales que emergieron meses más tarde.
La presión social e internacional obligó a la FGR a atraer el caso ante las severas críticas hacia la fiscalía estatal.
Sin embargo, la indignación creció el 20 de marzo de 2025, cuando las autoridades abrieron el predio a medios y colectivos: los asistentes denunciaron “un circo” al encontrar el lugar intervenido, con las prendas retiradas y las zanjas modificadas o rellenadas la noche previa.
A nivel judicial, el expediente ha salpicado a estructuras del poder local y del crimen organizado.
El 3 de mayo de 2025 fue detenido José Ascensión Murguía Santiago, entonces alcalde de Teuchitlán, vinculado a proceso por delincuencia organizada y desaparición forzada tras comprobarse que utilizó patrullas, armas y agentes municipales para resguardar el rancho; en 2026, un tribunal colegiado le negó el amparo, manteniéndolo en prisión preventiva.
“EL LASTRA”, SEÑALADO
Por parte del CJNG, las investigaciones derivaron en la captura de José Gregorio Lastra Armida, alias “El Lastra”, señalado como jefe de adiestramiento y reclutamiento, arrestado junto con Abril “N”.
Más recientemente, en febrero de 2026, las autoridades aprehendieron a Alma Rosa “La Leona” Rivera Martínez, identificada como sucesora en la captación de jóvenes mediante falsas ofertas de empleo difundidas en TikTok y centrales camioneras.
LA RÉPLICA DEL MODELO EN ESTADOS VECINOS
El caso del Rancho Izaguirre no es un hecho aislado en la geografía del terror provocada por el narcotráfico en la región. Las secuelas de este modus operandi han comenzado a replicarse en estados colindantes.
El pasado 3 de octubre, la fiscal general de Nayarit, Elvia Ludmila Heredia Verdugo, confirmó el hallazgo de un predio en la localidad de La Curva, municipio de Xalisco, a las afueras de Tepic.
La fiscalía estatal describió la propiedad como un “centro de exterminio por incineración” y la comparó de forma directa con el caso jalisciense: “Tenemos otra versión del Rancho Izaguirre: los están quemando”.
En el sitio nayarita, las fuerzas de seguridad localizaron una hornilla artesanal diseñada para incinerar cuerpos utilizando diésel y gasolina, además de tambos metálicos empleados para el mismo propósito.
Las pesquisas revelaron que parte de los restos calcinados fueron arrojados a un riachuelo contiguo para dificultar su rastreo, lugar de donde se han extraído fragmentos óseos.
Asimismo, las autoridades descubrieron una fosa clandestina con cadáveres de inhumación reciente, a los que se les practican exámenes genéticos para su identificación, sin que hasta el momento exista un saldo oficial de víctimas en esa entidad.
PUNTOS CLAVE
- Testimonio internacional: Un presunto sicario del CJNG confesó en la televisión pública italiana (Tg1) haber incinerado personalmente a 250 personas en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, afirmando que más de 500 personas fueron ejecutadas en ese lugar.
- Contradicción institucional: Las declaraciones del entrevistado refutan la versión sostenida por la FGR, la cual ha descartado la presencia de un crematorio en el predio bajo el argumento de que las temperaturas en el sitio no eran suficientes para la incineración de cuerpos.
- Modus operandi y tarifa: El sujeto reveló que cobra un sueldo fijo de 4,000 pesos semanales sin importar el número de víctimas ejecutadas al día, y aseguró colaborar de manera anónima con colectivos de búsqueda para ubicar restos óseos y piezas dentales.
- Red de complicidades e implicados: El caso ha derivado en la detención del exalcalde de Teuchitlán, José Ascensión Murguía Santiago —acusado de facilitar patrullas y armamento para resguardar el lugar—, así como de líderes de reclutamiento del cártel como José Gregorio Lastra, alias “El Lastra”, y su presunta sucesora, Alma Rosa “La Leona” Rivera.
- Efecto multiplicador: La Fiscalía de Nayarit reportó recientemente el hallazgo de un centro de exterminio por incineración similar en Xalisco, catalogándolo como una réplica del modelo utilizado en el Rancho Izaguirre.
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