LANOTA.– La presidenta Claudia Sheinbaum insistió en la prudencia: “No tenemos ninguna notificación del gobierno de los Estados Unidos”, aseguró ante los medios, con el tono de quien revisa una carpeta vacía.
Ayer, explicó, “lo supimos por el comunicado que emitió la propia gobernadora”, y recalcó: “vamos a esperar a recibir la información, no nos vamos a adelantar”.
—¿Tiene conocimiento de alguna investigación? —preguntaron—.
—“Las causas no… Hasta ahora voy a solicitar la información para saber por qué retiran estas visas” —respondió, marcando el paso lento de quien no quiere tropezar con sorpresas.
En un eco interminable de “esperar la información”, la mandataria repitió en varias ocasiones: “No nos adelantemos, vamos a esperar la información y no fuimos notificados”.
Cuando le plantearon si habría más casos como el de la gobernadora de Baja California, Sheinbaum afirmó: “No hemos sido notificados en ningún caso y es importante que haya la coordinación y la colaboración que siempre ha habido”.
Su cierre sonó ya a mantra: “El gobierno de los Estados Unidos tiene que informar al gobierno de México. Vamos a esperar”.
EL MOVIMIENTO EN EL GABINETE DE SEGURIDAD
Entre pasillos del gabinete de Seguridad federal circuló un dato revelador: la secretaria de Seguridad Interior de EE. UU., Kristi Noem, habría sido la artífice del operativo administrativo que dejó sin visa a la gobernadora Marina del Pilar Ávila y a su esposo, Carlos Torres Torres.
Según fuentes consultadas, Noem avisó horas antes a sus contrapartes mexicanas y advirtió que en los próximos días venderían más fichas del mismo dominó diplomático.
LA VERSIÓN DE MARINA DEL PILAR
Desde Mexicali, la morenista Marina del Pilar se despidió de la indignación y abrazó la narrativa de la confianza: “He sido testigo de lo que significa el amor, la entereza y la lealtad”, escribió en Twitter, defendiendo la “integridad” de su esposo y reclamando “templanza y cordura” en medio de este vendaval binacional.
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¿POR QUÉ REVOCAN VISAS?
En Washington, el secretario de Estado interino Marco Rubio ha dicho que que las visas están sujetas a revisión continua: pueden cancelarse si el titular incurre en delitos violentos, ruptura de sus condiciones de estancia o acciones que comprometan la seguridad de los ciudadanos estadounidenses.
“La verificación no termina al otorgar la visa”, advirtió Rubio, subrayando la “vigilancia esencial” que mantiene Estados Unidos sobre cada caso, y puede ser debido a la participación de conductas diversas que van desde participación en delitos violentos hasta exceder el tiempo de estancia permitido.
LA POLÍTICA DEL “VAMOS A ESPERAR”
En ambos lados de la frontera, la revocación de visados ha generado desconfianza y especulaciones. Para el gobierno federal mexicano, esperar la “notificación oficial” equivale a ganar tiempo —y callar preguntas difíciles—; para la oposición, es la muestra de un Ejecutivo que desconoce lo que sucede bajo su propio mandato.
Mientras tanto, en Baja California, la gobernadora clama por “conciencia tranquila” y promete que su gestión no se detendrá.
A fin de cuentas, en esta partida de ajedrez diplomático, todas las piezas quedan en suspenso… hasta que alguien, por fin, mueva ficha.
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