LANOTA.- El desastre provocado por las lluvias torrenciales que azotan a Veracruz, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro ha dejado una estela de destrucción y muerte. De acuerdo con el último balance del Gobierno de México, actualizado la noche del martes 14 de octubre, 66 personas han perdido la vida y 75 continúan desaparecidas. Las cifras podrían aumentar en las próximas horas conforme avanzan las labores de rescate y búsqueda.
VÍCTIMAS Y DESENLACES TRÁGICOS
Entre los casos más dolorosos se encuentra el de Celeste Barrios Muñoz, una mujer de 41 años que desapareció el 9 de octubre cuando un cerro colapsó sobre su vivienda en la colonia Nuevo Monterrey, en Huauchinango, Puebla. Durante días, su familia la buscó sin descanso hasta que su cuerpo fue hallado kilómetros adelante, en la presa de Tenango, sepultado por el lodo y arrastrado por la corriente.
Sus dos hijos, de 12 y 9 años, sobrevivieron milagrosamente, pero su esposo, Lázaro Gayosso Rodríguez, continúa desaparecido.
Otro de los nombres que engrosan la lista de víctimas es el de Fernando Meléndez Ríos, de 52 años, quien intentó cruzar el río San Marcos, en Xicotepec de Juárez, cuando el cauce estaba desbordado. La corriente lo arrastró varios kilómetros; fue hallado sin vida días después, identificado por una cicatriz en la nuca.
En contraste, la historia de José Manuel Moisés Santos, también reportado como desaparecido en la región de Huauchinango, tuvo un desenlace esperanzador: fue encontrado con vida tras una intensa búsqueda de rescatistas y voluntarios.
ESTADOS BAJO AGUA
Los reportes de la Coordinación Nacional de Protección Civil detallan un panorama devastador:
- Veracruz: 30 muertos, 18 desaparecidos, 40 municipios afectados, 52 refugios con casi 4 mil personas.
- Puebla: 14 fallecidos, 7 desaparecidos, 23 municipios impactados y 7 refugios activos.
- Hidalgo: 21 muertos, 50 desaparecidos, 29 municipios afectados y más de 2,500 personas albergadas.
- Querétaro: 1 muerto, 8 municipios con daños y 8 refugios temporales.
- San Luis Potosí: 14 municipios afectados sin víctimas mortales hasta el momento.
ACCIONES DE RESCATE Y APOYO
El Comité Nacional de Emergencia, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, permanece en sesión permanente para coordinar las acciones de respuesta. Más de 8 mil elementos del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional se encuentran desplegados en los cinco estados afectados.
En Poza Rica, Veracruz, las evacuaciones superan las 3,500 personas, mientras que en Álamo se trasladaron a más de 4,200 habitantes. Los equipos han retirado toneladas de lodo y basura, restablecido calles y distribuido agua potable, despensas y raciones calientes.
En Hidalgo, helicópteros de la Secretaría de Marina apoyan en la entrega de víveres y traslado de personal médico a comunidades incomunicadas. En San Luis Potosí, las labores se concentran en Tamazunchale, donde brigadas médicas realizan jornadas de vacunación y limpieza para evitar brotes infecciosos.
AVANCES EN RESTABLECIMIENTO Y APOYO FEDERAL
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que ha restablecido el 91% del suministro eléctrico en las zonas más afectadas, mientras que 631 trabajadores y 338 máquinas laboran en la rehabilitación de caminos y puentes, entre ellos la carretera San Juan del Río–Xilitla y la México–Tampico.
Por su parte, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantiene operativos de bombeo y limpieza en ríos desbordados, beneficiando a más de 244 mil habitantes.
La Secretaría de Bienestar desplegó 600 brigadas para censar viviendas dañadas y coordinar la entrega de apoyos. Más de 5 mil jóvenes del programa Jóvenes Construyendo el Futuro colaboran en la limpieza de escuelas y espacios públicos.
En el ámbito sanitario, 470 brigadas de vacunación, 242 médicas y 140 de control de vectores trabajan para prevenir enfermedades derivadas de la contaminación del agua y la acumulación de residuos.
UN PAÍS MOVILIZADO ANTE LA EMERGENCIA
Las imágenes de las últimas horas reflejan la magnitud del desastre: calles convertidas en ríos, familias desplazadas y comunidades enteras incomunicadas. Aun así, la solidaridad ha emergido con fuerza: centros de acopio en varios estados, donaciones y cientos de voluntarios participan en el rescate y la reconstrucción.
Las autoridades han advertido que el riesgo no ha terminado. Los suelos saturados podrían provocar nuevos deslaves y desbordamientos si las lluvias persisten. La prioridad, dicen, es salvar vidas y restablecer la normalidad en el menor tiempo posible.
“México enfrenta una tragedia, pero también demuestra su fuerza y capacidad de solidaridad”, declaró la presidenta Sheinbaum al cierre del informe.
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