LANOTA.– Teocaltiche, Jalisco. La tarde del 10 de agosto, un patrullaje de rutina de la Policía Regional terminó en un enfrentamiento a balazos y el aseguramiento de un rancho que las autoridades vinculan con actividades delictivas. El hecho ocurrió en la carretera que conecta Belén del Río con la cabecera municipal, un corredor estratégico en el Altos Norte de Jalisco, donde en los últimos años se han registrado múltiples hechos violentos atribuidos a la disputa de grupos criminales.
EL ATAQUE
Según los reportes oficiales, dos hombres armados interceptaron a una patrulla a la altura de una brecha que conduce a la Delegación Jesús Aguirre. Desde ahí, abrieron fuego contra los uniformados, obligando a los agentes a buscar cobertura y responder con disparos.
Los agresores se atrincheraron en una finca ubicada en un punto clave: un paso intermedio entre carreteras secundarias y rutas de terracería que facilitan la movilidad rápida y eludir retenes oficiales.
ASEGURAMIENTO DEL RANCHO
Tras contener la agresión, los elementos policiales ingresaron y aseguraron el inmueble, identificado como un presunto “narcorrancho”. En el lugar fueron localizadas armas de fuego, municiones, chalecos tácticos y cargadores.
En la maleza cercana se hallaron dos rifles calibre .223, uno con cargador de 13 cartuchos y otro con 17, aparentemente abandonados en la huida. Desde el exterior ya eran visibles un chaleco táctico y cargadores, lo que reforzó la hipótesis de que la propiedad funcionaba como punto de almacenamiento y refugio para integrantes del crimen organizado.
OPERATIVO CONJUNTO
La situación obligó a desplegar refuerzos. Elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) llegaron al sitio y establecieron un cerco de seguridad. Unidades tácticas VTL Goliat patrullan de manera permanente en el perímetro mientras peritos recaban evidencia.
El Ministerio Público Federal en Jalisco fue notificado de los hallazgos y ordenó el aseguramiento del rancho, en espera de una orden judicial de cateo para una inspección completa.
UN PUNTO CALIENTE EN EL MAPA
Teocaltiche forma parte de la franja limítrofe entre Jalisco y Zacatecas, una región que en la última década ha sido escenario de la pugna entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, así como de células locales.
Los caminos rurales, la baja densidad poblacional y la cercanía con rutas hacia el Bajío la convierten en un territorio estratégico para el trasiego de armas, drogas y combustible robado.
No es la primera vez que las fuerzas de seguridad localizan fincas adaptadas como centros de operación criminal en la zona. En abril de este año, otro operativo en la región derivó en el aseguramiento de una propiedad con armamento de alto calibre y vehículos blindados artesanales.
HUELLA DE IMPUNIDAD
Pese al despliegue y al aseguramiento del rancho, los dos agresores lograron escapar por la parte trasera de la propiedad, internándose en la llanura.
La ausencia de detenciones deja una incógnita abierta: quiénes son, a qué célula pertenecen y si regresarán a la zona.
Mientras tanto, el rancho permanece bajo vigilancia armada, convertido en una pieza más del rompecabezas de violencia que desde hace años asfixia a los municipios del norte de Jalisco.
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