LANOTA.– Más de 40 personas interpusieron una denuncia penal y una demanda civil contra Philips México por la venta y distribución de ventiladores respiratorios defectuosos que, según la FDA, pueden causar graves daños a la salud.
La acción legal fue presentada el 6 de octubre y acusa a la empresa de homicidio, lesiones y atentados contra la salud pública, derivado del uso de equipos médicos cuyas fallas fueron reconocidas internacionalmente desde 2021. Los denunciantes alegan que Philips no retiró los dispositivos dañinos en México, ni la Secretaría de Salud mexicana permitió que los equipos siguieran en funcionamiento, a pesar de los reportes internacionales sobre sus riesgos.
Los modelos implicados –entre ellos BiPAP V30, BiPAP A30/A40, Bi-Level PAP y E30– contienen una espuma interna de poliéster-poliuretano (PE-PUR) que, al degradarse, puede liberar partículas tóxicas. Estas sustancias han sido vinculadas a riesgos como cáncer, asfixia y, en casos extremos, la muerte.
Esta misma semana, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió finalmente una orden para retirar estos dispositivos del sistema de salud.
El comunicado oficial instruye a hospitales y distribuidores a inmovilizar, segregar y devolver los equipos, además de notificar a la autoridad sanitaria sobre la cantidad y ubicación de los mismos.
Cofepris también llamó a la población a reportar incidentes relacionados con estos ventiladores al Sistema de Notificación de Incidentes Adversos de Dispositivos Médicos, reforzando la preocupación sobre los riesgos sanitarios que representan.
Los afectados lanzaron un sitio web para reunir a pacientes, familiares y profesionales que hayan tenido contacto con estos dispositivos, con el objetivo de sumar más testimonios y avanzar en la demanda colectiva.
La situación en México contrasta con otros países como Estados Unidos, Canadá y varios miembros de la Unión Europea, donde ya se han tomado acciones legales y se han retirado miles de estos aparatos del mercado.
EN CONTEXTO
Desde 2021, la FDA alertó sobre un defecto en varios modelos de ventiladores de la marca Philips Respironics. La alerta indicaba que la espuma insonorizante utilizada en estos dispositivos puede degradarse y liberar partículas o gases tóxicos, poniendo en riesgo la salud de los usuarios. Esta sustancia, fabricada con poliéster-poliuretano (PE-PUR), fue asociada con enfermedades graves, como cáncer, dificultad respiratoria y daños a órganos vitales.
Pese a que otros países iniciaron campañas de retiro masivo de estos ventiladores, en México no se tomó acción inmediata, contrario a lo declarado por Philips México quien afirmó que más del 90% de los equipos fueron retirados.
En México, ex empleados de Philips y profesionales del sector salud han denunciado no solo la falta de respuesta técnica adecuada, sino también la ausencia de protocolos para el retiro de los ventiladores y el abandono de clientes institucionales. Algunos de estos testimonios han señalado despidos injustificados al interior de la empresa y presuntos intentos de minimizar o encubrir los efectos adversos.
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