LANOTA.MX. En una escena que parece sacada de una película de terror, el cateo a una vivienda en Cuernavaca, Morelos, reveló un escenario escalofriante: altares satánicos con cráneos humanos, manchas de sangre y rastros de prácticas que dejaron a las autoridades en shock.
El inmueble, ubicado en la calle Nueva Rusia de Lomas de Cortés, está vinculado a Dionicio Emanuel Álvarez Anonales, extesorero de Cuautla y exdirector del Fideicomiso del Lago de Tequesquitengo durante la administración del morenista Cuauhtémoc Blanco.
LOS HALLAZGOS: CRÁNEOS HUMANOS Y MANCHAS DE SANGRE
El vicefiscal Anticorrupción de Morelos, Édgar Núñez, confirmó en entrevista con Azucena Uresti que en el lugar encontraron “restos humanos derivados de diversas circunstancias que investigarán”. Entre los hallazgos destacan tres o cuatro cráneos, cuyas mandíbulas estaban separadas, y manchas de sangre que aún no determinan si son humanas o animales.

Daniel Martínez, subdirector Editorial de La Jornada de Morelos, quien presenció el cateo, describió los altares como estructuras de madera con escaleras, donde montaron los cráneos de manera ritual.
“Las imágenes que obtuvimos son terribles”, dijo en entrevista con Ciro Gómez Leyva. Martínez también señaló que abrieron una investigación por el delito de inhumación clandestina y que las prácticas encontradas podrían relacionarse con santería y brujería.
DIONICIO ÁLVAREZ: CORRUPCIÓN Y PRÁCTICAS OSCURAS
Aunque la propiedad no está a nombre de Álvarez, en las inmediaciones encontraron una camioneta de alta gama registrada a su nombre, así como fotografías de él y su familia dentro de la casa. El vicefiscal Núñez no descartó que el exfuncionario utilizara el inmueble de manera indirecta para enriquecimiento ilícito.
Dionicio Álvarez ya era buscado por la justicia. En enero pasado, el Gobierno de Morelos lo denunció por desvío de recursos tras autorizar el pago de 20 millones de pesos para un evento artístico que nunca se realizó. Actualmente, se encuentra prófugo, y la fiscalía anticorrupción emitió una ficha de búsqueda y recompensa para su captura.
El caso generó revuelo no solo por los delitos de corrupción, sino por el macabro descubrimiento que sugiere prácticas oscuras y rituales que dejaron más preguntas que respuestas. ¿Qué hacían esos cráneos en la casa? ¿Quiénes fueron las víctimas? Las autoridades prometen investigar a fondo, pero por ahora, el misterio y el horror dominan la escena.
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