20/05/2026
LANOTA.- La delgada línea entre la narrativa financiera oficial y la realidad contable ha vuelto a sacudir los cimientos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Tras años de presentar balances que aliviaban temporalmente la presión de los mercados, la propia empresa estatal ha tenido que reconocer un secreto a voces: el control de sus registros contables internos ha presentado una “debilidad material”, específicamente en los procesos manuales, provocando que la petrolera reportara una salud financiera considerablemente mejor de la que realmente poseía.
De acuerdo con un análisis publicado por el diario Reforma, esta discrepancia sistemática se hizo evidente al contrastar los reportes no dictaminados preliminares enviados a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) con los estados financieros auditados y definitivos. La investigación del rotativo mexicano detalla cómo durante las gestiones de Octavio Romero Oropeza —bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador— y la actual administración de Víctor Rodríguez Padilla, las pérdidas reales terminaron siendo sustancialmente mayores a las informadas en primera instancia, abarcando los ejercicios de 2018, 2020, 2021, 2024 y 2025.
EL IMPACTO EN LOS NÚMEROS: DE UTILIDADES INFLADAS A PÉRDIDAS MULTIPLICADAS
El desfase metodológico y la intervención manual en los libros de la petrolera más endeudada del mundo alcanzaron niveles críticos en el año 2023. En ese ejercicio, Pemex aseguró a los inversionistas de la BMV que había logrado una bocanada de aire fresco con una utilidad neta de 110 mil millones de pesos.
Sin embargo, cuando los auditores externos pasaron la lupa sobre los estados financieros, la realidad golpeó con fuerza: la ganancia real fue de apenas 8 mil 151 millones de pesos, es decir, el beneficio inicial reportado se infló casi 10 veces por encima de lo real.
La tendencia continuó en los años posteriores, pero esta vez suavizando el impacto de los números rojos:
- En 2024: La empresa notificó inicialmente una pérdida de 620 mil 600 millones de pesos. El reporte auditado definitivo corrigió la cifra al alza, revelando que el boquete financiero era de 780 mil 600 millones de pesos (una diferencia oculta de 160 mil millones).
- En 2025: Se reportó preliminarmente un saldo negativo de 45 mil millones de pesos, pero la auditoría final situó la pérdida real en 81.7 mil millones de pesos, casi el doble de lo admitido al mercado.
Estas alteraciones no se limitaron al renglón final de pérdidas y ganancias; los costos de ventas, los gastos de operación y los ingresos generales sufrieron manipulaciones similares, recortando de manera sistemática los saldos negativos y sobreestimando los beneficios de la operación diaria.
GOBERNANZA EN ENTREDICHO: LA VULNERABILIDAD DEL “FACTOR MANUAL”
La admisión de Pemex en su reporte anual no deja espacio para la especulación: “Debido a la debilidad material identificada, Pemex concluyó que su control interno sobre la información financiera no era efectivo al 31 de diciembre de 2025”. Aunque la firma asegura estar desarrollando medidas para corregir estos fallos, admitió con pragmatismo que no existe una certeza absoluta de que se implementen con éxito o de que no emerjan nuevas fisuras en el futuro.
Para los especialistas del sector energético, el meollo del asunto radica en la fragilidad institucional y en cómo está diseñada la estructura de control de la estatal. Gonzalo Monroy, consultor en energía, advierte que la gravedad del problema estriba en que los sistemas contables de Pemex se encuentran excesivamente expuestos a la manipulación manual de funcionarios de mandos medios o menores. En palabras del experto, la gobernanza corporativa e interna está fallando de raíz, especialmente en el registro del costo de ventas, una ventana donde se han modificado datos sin que nadie se diera cuenta.
EL EFECTO ESPEJO ANTE S&P Y LA SEC: ¿ESTRATEGIA DE MERCADO?
Por su parte, Luis Miguel Labardini, analista de la industria, resalta una dualidad metodológica que levanta alertas internacionales. La contabilidad que Pemex presenta a nivel local difiere notablemente de los rigurosos estándares exigidos para sus reportes ante las autoridades financieras de Estados Unidos.
Esta constante tendencia a que los balances iniciales siempre muestren un sesgo optimista o “a favor” de la empresa podría responder a un intento de generar un efecto inicial favorable en los mercados globales y las agencias calificadoras de riesgo. No obstante, los expertos coinciden en que se trata de una estrategia de corto aliento y de alto costo reputacional, dado que, al estar obligada a rendir cuentas ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), las cifras auditadas se van a conocer inevitablemente, desmoronando el espejismo contable.
PUNTOS CLAVE DE LA NOTA
- Reconocimiento de falla: Pemex admitió formalmente que su control interno sobre la información financiera “no era efectivo” al cierre de 2025 debido a debilidades en los registros contables manuales.
- Maquillaje de cifras: Un análisis comparativo del diario Reforma descubrió que la empresa subestimó pérdidas e infló utilidades de forma recurrente entre 2018 y 2025.
- El caso crítico de 2023: La petrolera reportó una utilidad preliminar de 110 mil millones de pesos, pero la auditoría final demostró que la ganancia real fue casi 10 veces menor (solo 8 mil 151 millones).
- Pérdidas profundizadas (2024-2025): En 2024 el saldo negativo real fue 160 mil millones de pesos mayor a lo anunciado, mientras que en 2025 las pérdidas auditadas casi duplicaron el reporte preliminar (81.7 mil millones vs. 45 mil millones).
- Vulnerabilidad operativa: Especialistas señalan que los sistemas contables permiten la manipulación manual de costos sin supervisión adecuada, arriesgando la credibilidad internacional de la empresa ante la SEC en Estados Unidos.
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