LANOTA.- Las organizaciones del narcotráfico mantienen el control absoluto de la frontera norte de México a través de un sistema de “plazas” controladas por nueve cárteles, aseguró este viernes el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, al advertir ante el Congreso que no existe “ni un solo centímetro” de la región libre de la dominación del crimen organizado.
Estas severas declaraciones de la cúpula de seguridad de la Casa Blanca han vuelto a colocar el control operativo de la franja fronteriza en el centro del debate bilateral. De acuerdo con los señalamientos del funcionario, las estructuras dedicadas al narcotráfico administran de forma rígida cada sector geográfico mediante facciones delictivas fuertemente armadas.
EL MAPA CRIMINAL QUE COMPARTA EL DEPARTAMENTO DE SEGURIDAD NACIONAL
Durante una sesión clave ante el Subcomité de Asignaciones Presupuestarias de la Cámara de Representantes enfocada en la Seguridad Nacional, el funcionario estadounidense recurrió a esta radiografía delictiva para justificar la necesidad de inyectar mayores recursos económicos a la edificación de infraestructura física y al despliegue de plataformas de videovigilancia de última generación. Mullin detalló ante el panel de legisladores que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tiene plenamente identificadas a las organizaciones criminales con un despliegue dominante en la zona.
Pese al impacto mediático de sus aseveraciones, el jefe de la seguridad interna estadounidense optó por no hacer públicos los informes de inteligencia o las evidencias documentales que respaldaran tal nivel de control territorial, limitándose a sostener que estas redes criminales han experimentado una sofisticación técnica y un fortalecimiento de sus recursos tácticos sin precedentes en el transcurso de los últimos ciclos anuales.
DRONES Y TÚNELES: LA MODERNIZACIÓN TÁCTICA EN LA FRONTERA
En el marco de su comparecencia legislativa, el titular del DHS describió los mecanismos de inteligencia con los que operan las redes criminales, afirmando que realizan tareas de monitorización sistemática sobre los huecos de vigilancia binacional con el propósito de optimizar el cruce clandestino de estupefacientes y el contrabando de migrantes hacia la Unión Americana. Según el diagnóstico de la dependencia, los llamados “jefes de plaza” dirigen células especializadas en auditar los puntos vulnerables de la patrulla fronteriza, sincronizando sus movimientos logísticos para burlar los cercos gubernamentales.
Esta evolución delictiva incluye de forma destacada el uso masivo de aeronaves pilotadas a distancia (drones) para labores de contrainteligencia y reconocimiento del terreno, así como el reciente desmantelamiento de un sofisticado túnel transfronterizo, un hallazgo de ingeniería subterránea que, bajo la óptica de Mullin, representa el primer evento de tales magnitudes registrado en el sector en varios años de operaciones de contención. Ante este panorama, el funcionario puntualizó que la edificación de barreras físicas está cumpliendo el propósito estratégico de forzar a las células del narcotráfico a abandonar sus pasajes tradicionales de infiltración.
LA CONFIGURACIÓN DE LOS “PUNTOS DE ESTRANGULAMIENTO”
El esquema operativo defendido por el DHS se fundamenta en la manipulación del terreno mediante barreras físicas para obligar a los flujos del tráfico ilícito a concentrarse en zonas geográficas específicas denominadas “puntos de estrangulamiento”. Bajo esta lógica de contención, las agencias de seguridad estadounidenses pretenden focalizar sus vectores humanos y tecnológicos en perímetros perfectamente acotados y considerados de alta criticidad, optimizando el rendimiento de sus unidades tácticas.
“Al incrementar la longitud de los muros fronterizos, reducimos las opciones de movilidad del adversario, permitiendo que nuestra capacidad tecnológica se vuelque hacia las áreas residuales donde se reporta el mayor flujo delictivo”, argumentó Mullin durante la comparecencia presupuestaria. Esta estrategia, detalló, contempla la instalación masiva de torres de vigilancia autónomas e inteligentes, así como sistemas especializados en la neutralización de drones criminales, todo respaldado por supervisiones aéreas y terrestres que el propio secretario ha comandado en los sectores con mayores índices de vulnerabilidad.
DISPUTA PRESUPUESTARIA Y EL SILENCIO DIPLOMÁTICO
Las declaraciones de la administración estadounidense irrumpen en un momento de alta fricción política en el Capitolio, donde la fiscalización de los recursos destinados a la contención migratoria y el combate al fentanilo se han transformado en monedas de cambio habituales para las negociaciones del presupuesto federal. Mientras los bloques conservadores defienden el endurecimiento del muro fronterizo como la principal herramienta de disuasión, organizaciones de la sociedad civil y especialistas independientes insisten en que las vallas metálicas representan medidas paliativas que esquivan las raíces socioeconómicas del fenómeno migratorio y las dinámicas del mercado de consumo de drogas.
Frente al eco de estos señalamientos en los pasillos de Washington, las autoridades federales en México han optado por mantener hermetismo y no han fijado un posicionamiento de carácter diplomático o institucional. Por su parte, analistas en materia de seguridad binacional recuerdan que, si bien la injerencia de los cárteles en las rutas fronterizas es innegable, la problemática posee una naturaleza multifactorial vinculada directamente a incentivos financieros, dinámicas de consumo en el país del norte y los niveles de cooperación mutua en las estrategias de control de armas y lavado de dinero.
PUNTOS CLAVE DE LA NOTA
- Señalamiento de control absoluto: El secretario del DHS, Markwayne Mullin, afirmó ante el Congreso que el narcotráfico domina la totalidad de la frontera norte de México a través de un sistema de plazas controlado por nueve cárteles.
- Justificación de recursos: Las declaraciones se dieron en el marco de una audiencia presupuestaria de la Cámara de Representantes para defender la inversión en muros físicos y tecnologías de vigilancia autónoma.
- Uso de tecnología delictiva: Las agencias de seguridad de EE. UU. documentan un incremento sustancial en el empleo de drones espía por parte de las células criminales y reportaron el reciente hallazgo de un túnel transfronterizo de gran infraestructura.
- Cambio de estrategia: El plan del gobierno estadounidense busca canalizar los flujos ilícitos hacia “puntos de estrangulamiento” específicos para optimizar y concentrar el despliegue operativo de la Patrulla Fronteriza.
- Contexto político interno: El debate sobre la efectividad del muro fronterizo continúa dividiendo las opiniones en Washington entre la contención física y la atención a las causas socioeconómicas subyacentes.
- Postura mexicana: El Gobierno de México ha mantenido silencio institucional ante las severas afirmaciones vertidas en el Capitolio.
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