LANOTA.– La presidenta Claudia Sheinbaum nombró a la exgobernadora priista Claudia Pavlovich como embajadora de México en Panamá, reavivando críticas por su historial político y judicial, en especial por su presunta participación en escándalos de corrupción y su controvertida postura en el caso de la Guardería ABC.
UN NOMBRAMIENTO QUE DIVIDE
El nombramiento fue oficializado el 4 de agosto mediante un oficio enviado por la Secretaría de Gobernación al Senado, instancia que deberá ratificar la designación. El documento señala:
“Remito a usted el Acuerdo a la Secretaría de Relaciones Exteriores mediante el cual la C. Presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, ha tenido a bien nombrar a la C. Claudia Artemiza Pavlovich Arellano, como Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de México en la República de Panamá”.
El anuncio sorprendió incluso a sectores afines al oficialismo, ya que fue anticipado por la senadora panista Lilly Téllez, quien recordó que Pavlovich ha sido señalada por proteger a los responsables del incendio de la Guardería ABC, tragedia que Morena ha utilizado como bandera política contra gobiernos pasados.
TRAYECTORIA MARCADA POR LA POLÉMICA
Claudia Pavlovich inició su carrera política en 2000 como regidora en Hermosillo, y más tarde fue diputada local y senadora. En 2015 se convirtió en la primera mujer gobernadora de Sonora, cargo que ocupó hasta 2021. Su gestión estuvo plagada de señalamientos por presuntos desvíos de recursos públicos.
De acuerdo con Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), Pavlovich participó en la llamada “Operación Safiro”, un esquema de desvío de recursos públicos a campañas del PRI mediante una red de empresas fantasma. El monto detectado asciende a 140 millones de pesos desviados durante su mandato.
LA SOMBRA DE LA GUARDERÍA ABC
Otro de los pasajes más polémicos en su trayectoria es su postura frente al caso de la Guardería ABC, donde 49 menores murieron en un incendio ocurrido en 2009. Durante su gobierno, Pavlovich reservó hasta 2026 los reportes policiacos del caso, incumpliendo su promesa de transparencia.
Organizaciones de derechos humanos en España exigieron su destitución como cónsul en Barcelona, cargo que le otorgó el expresidente López Obrador en 2022, debido a este antecedente. Su aceptación al cargo diplomático derivó en su expulsión del PRI en junio de ese mismo año.
SEÑALAMIENTOS QUE PERSISTEN
A pesar de estas acusaciones, el gobierno de Sheinbaum retoma su perfil diplomático, ahora como embajadora, lo que abre un nuevo frente de críticas sobre los nombramientos políticos del oficialismo y su relación con figuras del viejo régimen.
Mientras el Senado prepara su evaluación, la pregunta política se impone: ¿premio, castigo o pragmatismo? ¿Qué gana Claudia Sheinbaum con este nombramiento y qué mensaje lanza hacia dentro y fuera del país?
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