6/07/2026
LANOTA.- El luto y la indignación se han asentado con fuerza en el municipio de Nanchital, Veracruz. Este lunes, el mismo hogar que atestiguó el violento secuestro de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez se transformó en el escenario de su último adiós. Familiares, colegas y seres queridos se congregan en este espacio para velar los restos de la comunicadora, luego de que las autoridades confirmaran el trágico hallazgo de su cuerpo, sepultando las esperanzas de encontrarla con vida.
En medio del dolor, las palabras de una madre devastada reflejan el colapso de la confianza ciudadana en las instituciones de procuración de justicia. “La única justicia que voy a esperar es la de Dios”, sentenció Rubicelia Ramírez, madre de la reportera, mientras aguardaba la llegada del féretro. Sus declaraciones recogen el sentir de una comunidad que observa cómo la violencia sistémica devora el ejercicio periodístico en una de las regiones más peligrosas para ejercer la profesión.
"Ahora sé lo que sienten las madres buscadoras”, dijo la madre de la periodista Roxana Guzmán tras la declaratoria sobre el caso.
— Tendencia Noticias (@TNnoticiasMx) July 6, 2026
La familia atraviesa el dolor por el asesinato de Roxana; las autoridades mantienen la investigación.
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A pesar de que la madre de la víctima reconoció el despliegue coordinado entre la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE) y la Fiscalía General de la República (FGR), dejó claro que la vía legal no mitiga el vacío ni garantiza una reparación real. Para ella, el castigo terrenal queda en un segundo plano frente a una pérdida tan profunda. “Que él se encargue de esas personas. Es muy difícil”, expresó ante los medios de comunicación locales, visibilizando la dolorosa resignación que impera en las familias de las víctimas de desaparición y homicidio en el país.
LA TRAMA CRIMINAL: OCHO DETENIDOS ENTRE SICARIOS Y POLICÍAS MUNICIPALES
El desenlace de esta tragedia comenzó a destrabarse tras la captura en Coatzacoalcos de José Del Carmen Cadena Escayola, alias “Delta 7″. Fue este individuo quien finalmente confesó la ubicación exacta del inmueble en el municipio de Moloacán donde los captores terminaron con la vida de la comunicadora. El hallazgo confirmó el peor de los escenarios tras 24 días de una angustiante búsqueda que mantuvo en vilo a las organizaciones de libertad de expresión.
Hasta el momento, el entramado judicial ha derivado en la imputación de ocho personas implicadas en el caso, desvelando una preocupante red de complicidad institucional. La Fiscalía estatal formalizó los cargos contra cuatro integrantes de la célula delictiva conocida como “Grupo Sombra” y, en un hecho que agrava la indignación social, contra cuatro elementos en activo de la Policía Municipal de Ixhuatlán del Sureste, quienes presuntamente fungían como brazo logístico y operativo del crimen organizado.
De acuerdo con el expediente ministerial, la planeación y ejecución del secuestro estuvo a cargo de tres líderes operativos del cartel Mafia Veracruzana o Fuerzas Especiales Grupo Sombra: Javier Iván, alias “Delta 1”; el ya mencionado Cadena Escayola, “Delta 7”; y Luis Arturo, alias “Delta 11” o “El Pelón”. Las indagatorias apuntan a que estos sujetos, en complicidad con una mujer identificada como Karen Monserrat, alias “La Hiena”, fueron los autores materiales del homicidio posterior de la directora del portal Pulso Informativo del Sureste.
Por su parte, la colusión policial quedó evidenciada al identificarse a los uniformados Julio César, Luis Enrique, Juan Carlos e Ismael como los encargados de proveer recursos, alimentos y blindaje operativo a los delincuentes durante los días en que mantuvieron cautiva a la periodista. La situación jurídica de los ocho implicados se definirá en las próximas horas durante la audiencia inicial, donde un juez de control determinará su vinculación a proceso.
SEIS DE LA MAÑANA: EL MINUTO A MINUTO DE UN SECUESTRO TRANSMITIDO EN VIVO
La reconstrucción de los hechos nos remite al amanecer del pasado 2 de junio, alrededor de las 6:00 horas, cuando un comando de tres hombres encapuchados y fuertemente armados irrumpió en la vivienda de la periodista, ubicada en la calle Balderas de la colonia Primero de Mayo. En un acto de desesperación y valentía, Roxana Berenice activó la cámara de su teléfono celular, logrando registrar los primeros instantes del asalto antes de ser despojada del dispositivo.
El fragmento audiovisual, que rápidamente se difundió en plataformas digitales, documenta el terror vivido por la familia: los agresores derribando el acceso principal con un marro, mientras el hermano de la comunicadora suplicaba que se detuvieran, advirtiendo que en el interior se encontraba una bebé. Las imágenes concluyen abruptamente cuando los criminales ganan el interior del inmueble apuntando con armas largas, sometiendo a los presentes y arrastrando a Roxana hacia el exterior.
DEL EXILIO AL RETORNO INTERRUMPIDO: LA HISTORIA DE PULSO NANCHITECO
Este crimen no es un hecho aislado, sino el trágico epílogo de una persecución que comenzó hace casi una década. En 2017, el esposo de Roxana, Carlos Fernández Escalante, fue ejecutado en la colonia Brunet de este mismo municipio. Aquel atentado obligó a la periodista a abandonar el estado de Veracruz bajo el cobijo y los protocolos de la organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), buscando salvar su propia vida.
Nueve años después, impulsada por su vocación y el arraigo a su tierra, Roxana tomó la determinación de volver. En enero de 2026 fundó Pulso Informativo del Sureste (también conocido como Pulso Nanchiteco), un espacio digital de cobertura hiperlocal que rápidamente se convirtió en un referente comunitario, alcanzando los 19,000 seguidores gracias a su atención directa a las problemáticas sociales, deficiencias en servicios públicos y denuncias ciudadanas.
En sus últimas semanas de actividad, la agenda periodística de Roxana se centró en temas de consumo popular y rendición de cuentas municipal, tales como la comercialización de productos alimenticios en mal estado y la exigencia de justicia de una familia afectada por un percance vial provocado por una camioneta del ayuntamiento. Compañeros de redacción confirmaron a medios nacionales que la periodista nunca manifestó haber recibido amenazas recientes, lo que subraya el estado de total vulnerabilidad e impunidad en el que los comunicadores ejercen el periodismo regional en México.
PUNTOS CLAVE DE LA NOTA
- Último adiós en la vulnerabilidad: La periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez es velada este lunes en su domicilio de Nanchital, el mismo lugar donde fue privada de la libertad el pasado 2 de junio.
- Desconfianza institucional: Ante la tragedia, la madre de la víctima declaró que solo espera la “justicia de Dios”, reflejando el dolor y el escepticismo frente a los procesos judiciales locales.
- Colusión policial y crimen organizado: Hay 8 personas detenidas; la mitad de ellas son miembros de la célula criminal “Grupo Sombra” y la otra mitad son policías municipales de Ixhuatlán del Sureste que colaboraban con el cartel.
- Evidencia en video: El secuestro quedó registrado parcialmente gracias a que la propia periodista transmitió o grabó el momento en que los encapuchados derribaron la puerta de su casa con un marro.
- Un retorno fatal: Roxana ya se había exiliado de Veracruz en 2017 tras el asesinato de su esposo. Regresó en enero de 2026 para fundar Pulso Informativo del Sureste, medio enfocado en periodismo social e hiperlocal.
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