7/08/2026
LANOTA.MX. La diplomacia en materia de seguridad entre México y Estados Unidos ha vuelto a colocarse en un punto crítico donde el reconocimiento institucional convive con una advertencia implícita de intervención.
En un pronunciamiento que combina el tono colaborativo con la exigencia directa, el gobierno estadounidense reconoció los esfuerzos de la presidenta Claudia Sheinbaum en la lucha contra el crimen organizado y el denominado narcoterrorismo, aunque advirtió categóricamente que la estrategia mexicana sigue siendo insuficiente y que Washington no dudará en desplegar “todas las herramientas” a su alcance para desmantelar a los carteles, con o sin el acompañamiento de las instituciones locales.
🚨 El Departamento de Estado de #EU reconoció la colaboración de la presidenta Claudia Sheinbaum en el combate al narcoterrorismo, aunque advirtió que “aún hay más por hacer”.
— Michelle Rivera (@michelleriveraa) August 7, 2026
Michael Gonzales, funcionario estadounidense, destacó la coordinación entre ambos países tras el… pic.twitter.com/9su9hJnmxR
El mensaje fue emitido por Michael Gonzales, subsecretario adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado, durante una conferencia virtual en la que justificó una nueva ofensiva financiera y judicial que contempla bolsas de recompensa globales por más de 100 millones de dólares para lograr la captura de la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
A pesar del respaldo discursivo a las intenciones manifestadas por la mandataria mexicana para contener el tráfico de sustancias ilícitas y concretar aprehensiones de alto impacto, la administración estadounidense dejó en claro que la retórica del Ejecutivo mexicano debe traducirse en resultados operativos inmediatos frente a una crisis regional que Washington aborda bajo la figura de la seguridad nacional.
ENTRE EL RECONOCIMIENTO Y LA PRESIÓN INTERNACIONAL
El funcionario del Departamento de Estado enfatizó que, si bien la Casa Blanca valora los posicionamientos públicos de la jefa del Estado mexicano en torno al combate a las organizaciones catalogadas como terroristas, la persistencia de la violencia y el flujo de drogas obligan a replantear el alcance de la cooperación bilateral.
Gonzales subrayó que existen deficiencias operativas estructurales que continúan vigentes en el territorio mexicano, razón por la cual la administración de Donald Trump se reserva el derecho de actuar bajo sus propias prerrogativas legales e institucionales para desarticular los entramados delictivos que atentan contra su población.
Esta postura coincide con el endurecimiento de los mecanismos de presión contra el CJNG, organización que fue oficialmente catalogada como una Estructura Terrorista Extranjera por la administración Trump, abriendo la puerta a mecanismos de persecución extraterritorial y a sanciones de un nivel inédito para actores vinculados al narcotráfico.
Entre los mandamientos judiciales más recientes resalta una recompensa individual de hasta 25 millones de dólares por Juan Carlos Valencia González, conocido como “El Pelón”, señalado por las agencias federales de inteligencia como una de las figuras clave de la cúpula criminal y heredero operativo del grupo que encabezaba Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
A la par del cerco económico sobre los mandos operativos, el Departamento de Estado ejecutó restricciones de visado e inmovilización de activos contra una lista de 65 individuos identificados como familiares o prestanombres de la estructura del CJNG, concretando la cancelación inmediata de visas a 26 personas que contaban con estatus migratorio regular en Estados Unidos.
EL AMBIGUO LÍMITE DE LA SOBERANÍA Y EL RIESGO DE ACCIONES UNILATERALES
Ante los cuestionamientos directos sobre el curso de acción que tomaría la Casa Blanca si las fuerzas de seguridad mexicanas no logran neutralizar a los liderazgos del cartel en el corto plazo, el representante del Departamento de Estado evitó descartar operativos unilaterales o medidas extraordinarias de fuerza.
Sin detallar los protocolos específicos por motivos de seguridad táctica, Gonzales supeditó el margen de acción de las agencias estadounidenses al desarrollo de las investigaciones de campo, insistiendo en que la efectividad de las misiones dependerá de las circunstancias operativas y del nivel de coordinación que muestren sus contrapartes en México.
No obstante, el matiz del diplomático mantuvo una línea firme al reiterar que Washington utilizará la totalidad de las facultades legales y militares concedidas por su marco normativo interno para perseguir, desarticular y destruir a las redes criminales que califique como amenazas terroristas.
Este escenario reactiva las tensiones políticas acumuladas tras las declaraciones de Donald Trump durante la cumbre del G7 en Francia, donde el mandatario estadounidense aseveró que las organizaciones delictivas ostentan el control territorial de amplias regiones del país y calificó la posición de Sheinbaum como la de una gobernante con buenas intenciones pero maniatada por el contexto de inseguridad.
La tensión se extiende asimismo al terreno político-institucional, dado que el funcionario estadounidense declinó transparentar si la revocación masiva de visados alcanza a funcionarios o gobernadores en funciones, una omisión que alimenta la incertidumbre en torno a las investigaciones por colusión que pesan sobre administraciones estatales como la de Sinaloa, encabezada por Rubén Rocha Moya.
Por el momento, la postura oficial de Estados Unidos se mantiene balanceada sobre una estrecha franja diplomática: garantizar el trabajo conjunto con el gobierno de México mientras se perfecciona un andamiaje legal y punitivo que le permita actuar por cuenta propia si la estrategia de seguridad de la administración de Claudia Sheinbaum no arroja capturas de alto nivel en el corto plazo.
PUNTOS CLAVE
- Advertencia de Washington: El Departamento de Estado de EE. UU. reconoció la voluntad de la presidenta Claudia Sheinbaum para combatir al narcotráfico, pero advirtió que “más se debe hacer” y que utilizará “todas las herramientas” disponibles para desmantelar a los cárteles.
- Bolsa millonaria de recompensas: Se anunciaron recompensas globales que superan los 100 millones de dólares contra la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), incluyendo 25 millones de dólares por la captura de Juan Carlos Valencia González, alias “El Pelón”.
- Sanciones migratorias y financieras: Estados Unidos impuso restricciones de entrada a 65 socios y familiares vinculados al CJNG, revocando de manera inmediata las visas de 26 de ellos.
- Incertidumbre sobre acción unilateral: La administración estadounidense rehusó detallar qué medidas tomaría si las autoridades mexicanas fallan en capturar a los líderes criminales, dejando abierta la puerta a operaciones basadas en la viabilidad de su propia inteligencia.
- Sombra de vinculación política: Funcionarios de EE. UU. evitaron confirmar o desmentir si la cancelación de visas afecta a servidores públicos o gobernadores mexicanos, en medio del escrutinio sobre mandatarios locales.
Síguenos en @LaNotaDeMexico







